Lottomatica adquiere Cirsa: Guglielmo Angelozzi apuesta por un gigante global del juego
La operación, valorada en 2.800 millones de euros, busca consolidar al grupo resultante como el segundo mayor operador cotizado del mundo.
Quick Look
- Lottomatica, liderada por Guglielmo Angelozzi, ha anunciado la compra de la española Cirsa por 2.800 millones de euros.
- La fusión busca crear un líder global en el sector del juego con una valoración de 13.000 millones y sinergias anuales de 115 millones.
AI-generated summary
Why It Matters
Lottomatica y Cirsa son líderes en sus respectivos mercados nacionales de juego. La operación busca integrar ambos negocios para mejorar la rentabilidad y el alcance online.
Tras varias adquisiciones estratégicas a lo largo de los 12 años que lleva al frente de Lottomatica, su consejero delegado ha ido a por el premio gordo. Guglielmo Angelozzi (Chieti, Italia, 53 años) ha apostado fuerte, y no parece un ejecutivo que se lo juegue todo al rojo o negro. Esta semana, la empresa italiana anunció la absorción de la española Cirsa en una operación que dará lugar, según las propias compañías, al segundo mayor grupo cotizado del mundo en el sector del juego.
La noticia cogió desprevenidos a interesados y curiosos el pasado 2 de septiembre. Lottomatica, líder en Italia, se preparaba para hacerse con la empresa más grande en el sector español por 2.800 millones de euros mediante un intercambio de acciones. La entidad resultante ronda una valoración de 13.000 millones, apunta a un ebitda de unos 2.000 y prevé sinergias de 115 millones al año. Los accionistas de Lottomatica controlarán algo más de dos tercios del capital y los de Cirsa, con Blackstone al frente, recibirán 0,66 títulos por cada uno de los actuales.
La unión de las dos empresas, dijo Angelozzi en el comunicado de la operación, crea un líder indiscutible en España e Italia: “Dos de los mejores mercados a nivel mundial, complementado con posiciones de liderazgo en otras zonas con un potencial de crecimiento muy elevado”. Esta nueva etapa abre, añadió, más vías de crecimiento, especialmente en el ámbito online, con el mismo nivel de rentabilidad sobre el capital, pero con mayor resiliencia y un riesgo de ejecución bajo. “Esta es una receta sólida”, aseguró.
El plato, sin embargo, no impresionó a los mercados italianos. El día del anuncio, las acciones de Lottomatica llegaron a caer en torno a un 11% y cerraron un 7,6% por debajo. Angelozzi atribuyó este traspiés a una cuestión técnica y temporal ligada a este tipo de operaciones, en las que los arbitrajistas persiguen una ganancia rápida poco arriesgada al vender en corto las acciones de la compradora y comprar las de la adquirida. Para un analista de Reuters, la contracción sugería que el volumen de la operación había cogido por sorpresa a los inversores. Fuera como fuese, el precio no solo se ha recuperado desde entonces, sino que ha superado el de las jornadas anteriores. Las de Cirsa, por su parte, volaron sobre el parqué español. Al cierre ese mismo día valían ya un 18% más, un porcentaje que alcanzó un 40% a finales de esta semana.
Angelozzi lleva 12 años al frente de la actual Lottomatica y casi dos décadas en el sector, un tiempo nada desdeñable para perfeccionar su juego y su cara de póquer, a veces igual de valiosa en el mundo empresarial que en una timba. Nació poco antes del día de Navidad de 1972, en Guardiagrele, un pequeño municipio de la región centroriental de los Abruzos.
No se sabe cuándo se interesó por los negocios, pero su formación universitaria tenía poco que ver con ellos o su gestión. A principios de los noventa se trasladó a Bolonia, en el norte del país, para estudiar ingeniería informática, una licenciatura que terminó en cinco años y con una tesis de matrícula de honor. En 1999 comenzó a trabajar como consultor en Accenture, donde permaneció hasta finales de 2002, el mismo año en el que cursó un máster en administración y dirección de empresas en la escuela de negocios SDA Bocconi. Al año siguiente entró como gerente en Bain & Company.
En 2008 dio el salto al sector del juego y se incorporó a IGT. El grupo, uno de los principales del sector, era el resultado de la compra por parte de Lottomatica de la estadounidense GTECH en 2006 y la fusión posterior con IGT, el mayor fabricante de tragaperras que había diversificado su negocio y del que tomó el nombre. En los seis años en los que estuvo en sus filas, Angelozzi ejerció como vicepresidente sénior de Máquinas y Juego Online, primero, y como director ejecutivo de Máquinas de Lottomatica después.
Tras abandonar IGT en 2014, asumió el cargo de consejero delegado de Gamenet, que por aquel entonces dependía considerablemente del juego tradicional, de máquinas tragaperras y de videolotería. “Lo principal que hemos hecho ha sido diversificar la cartera del negocio”, dijo Angelozzi a Italia Informa en 2019, cuando este medio le concedió uno de sus premios anuales. Vieron que estaban fuera de los segmentos en los que preveían un mayor crecimiento, como el de los juegos y apuestas en línea, y tomaron cartas en el asunto. También repararon en que el mercado italiano estaba altamente fragmentado y que ahí había una oportunidad y, además, buscaron una integración vertical en la cadena de valor para lograr una gestión más directa.
Llevaba tres años en el puesto cuando condujo a la compañía al parqué en 2017. También capitaneó las incorporaciones de Goldbet e Intralot, que reforzaron su posición en el mundo de las apuestas deportivas. En 2019, el fondo Apollo Global reprivatizó Gamenet y, un año después, Angelozzi cerró la compra de Lottomatica, el negocio italiano de IGT, la que había sido su casa unos años antes. En 2021, Gamenet pasó a operar bajo esta marca histórica por su peso y reconocimiento en la sociedad y en 2022 sumó a Betflag a su lista de adquisiciones.
La compañía regresó al mercado de capitales al siguiente ejercicio y se estrenó en la Bolsa de Milán con una capitalización de 2.200 millones de euros. Actualmente, su valor de mercado ronda los 8.800. La compañía tenía una facturación de unos 500 millones cuando Angelozzi asumió el mando. En 2025, año en el que volvió a ser completamente pública tras la salida de Apollo en verano, ingresó más de 2.200 millones y registró un ebitda cercano a los 860 millones y un beneficio neto de casi 370. Toda apuesta conlleva su riesgo, pero Angelozzi parece haber jugado bien sus números.
Open Questions
- ¿Cómo afectarán las sinergias al empleo en ambas empresas?
- ¿Cuál será la estructura final de gobernanza tras la integración?





