Rafa Jódar afronta su primer US Open absoluto tras una fulgurante eclosión
El tenista madrileño debuta en Nueva York en categoría absoluta en plena expansión y apuntando al top-10 del circuito.
Quick Look
El tenista español Rafa Jódar afronta su primer US Open en categoría absoluta en Nueva York tras consolidarse como la gran revelación de la temporada y escalar 152 puestos en el ranking mundial.
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Why It Matters
Rafa Jódar destaca en el circuito profesional tras ganar previamente la final júnior en Nueva York.
Fue aquí, en Nueva York, donde el nombre de un joven larguirucho y con acné, de Leganés y tan solo 17 años entonces, empezó a sonar. “Creo que lo he conseguido gracias a mi mentalidad y a mi forma de ser. Las cosas no salían, así que he dado un paso adelante”, contestaba Rafa Jódar como anticipo, después de haberle dado la vuelta a la final júnior contra un noruego (Budkov Kjaer) que asomaba ese día y en ese torneo como primer cabeza de serie y gran favorito. Aquella tarde, el madrileño ya insinuó por dónde podían ir los tiros: un tenista de cabeza dura, de esos que engatillan sin pensárselo. Hoy, aquel chaval sigue siéndolo, pero su vida ha dado una enorme vuelta. Jódar apunta con decisión al top-10 y del nórdico poquito se ha sabido. Es el 149º del mundo, que no es poco. Pero hasta ahí.
“Tengo muy buenos recuerdos de aquella semana, porque pude desarrollarme como jugador aquí, en un Grand Slam, y eso ayuda mucho. Estoy muy contento de estar de vuelta”, contestaba el tenista dos días antes del pistoletazo de salida de esta edición. Se trata de su primer US Open en categoría absoluta y Jódar llega en evidente expansión, confirmado como la gran revelación de la temporada y habiendo registrado unos resultados muy difíciles de prever. Su ascensión —152 puestos— está en boca de todos. Incluso del mismísimo Roger Federer, que el sábado comentaba durante su ingreso en el Salón de la Fama, en Newport: “Lo que está haciendo es increíble. Hace unos meses, nada hubiera imaginado que pudiera hacerlo. La manera en la que está consiguiendo mantener su nivel es sencillamente increíble”.
El caso es que Jódar suma y sigue, y después de los brillos desprendidos desde enero anhela otro acelerón en el último grande de la temporada. Está hartándose de jugar, 50 partidos ya, pero en contra de las opiniones que sugieren que debería haberse contenido, él considera que cualquier segundo sobre la pista vale oro. Todo será poco, básicamente. “Estar jugando contra los mejores jugadores del mundo cada semana, incluso entrenando con ellos, hace que tu nivel mejore mucho”, expone; “si puedes aguantar el ritmo y estar ahí cada semana, física y mentalmente, también mejoras mucho. Al final, cuando juegas tantos partidos y juegas tantas semanas, siempre estás pensando y en modo torneo en tu cabeza. Estoy haciendo un gran trabajo fuera de la pista, cuando acaban los partidos; es importante recuperar bien”.
De 2024 hasta aquí, Jódar conserva el mismo estilo reservado, claramente en contraposición al de tantas otros jóvenes que están deseando darse a conocer —tanto empeño en la exposición como en la pista— y que se proyectan constantemente. Él, sin embargo, no encuentra mayor satisfacción que la del trabajo diario y la de ese espíritu de mejora constante que le ha guiado hasta el decimotercer peldaño del circuito. Era solo cuestión de tiempo: el ranking decía una cosa y el juego, otra. Todavía con un generoso margen de crecimiento, Jódar continúa descubriendo la élite y no baja un solo segundo la guardia. Ni el más mínimo rastro de complacencia. El inconformismo por delante.
13 pulsos en 22 días
“Si juego muchos partidos es buena señal; significa que estoy avanzando en los torneos”. “De momento tengo mucho ritmo de competición, lo cual es muy bueno para un jugador tan joven como yo”, aprecia el español, que al igual que sucediera en el invierno y la primavera, está exprimiendo al máximo la primera experiencia veraniega en la élite. En concreto, Jódar alcanzó la final de Washington, las semifinales de Montreal y los octavos de Cincinnati; han sido, por tanto, 13 partidos en una franja de 22 días. Aunque se ha podido apreciar desgaste en algunas fases, él y su padre consideran que en este proceso de eclosión el beneficio es considerablemente superior a la erosión física.
“Sé que la temporada está yendo bien, que estoy mejorando mucho y al final es un proceso de aprendizaje. Todo es nuevo para mí. Es mi primer año, así que todavía queda mucho; si no es este, intentaré conseguirlo en los próximos”, responde cuando se le recuerda que ahora mismo es el noveno en la race (carrera anual) y que, por ello, está peleando por finalizar el curso entre los ocho más fuertes; en caso de conseguirlo, Jódar disputaría en noviembre la Copa de Maestros, sabiendo además que en breve (19 y 20 de septiembre) asumirá la responsabilidad de liderar al equipo español en la serie de la Copa Davis en Santiago de Chile.
En resumidas, un curso más que soñado en el que no ha levantado en ningún instante el pie del acelerador. No lo hará tampoco en Flushing Meadows, marco de magnífico recuerdo y especial para él; se sabe de su conexión profesional y emocional con Estados Unidos —se pulió durante año en la Universidad de Virginia, antes del salto al circuito de la ATP—, y también del recuerdo de hace dos campañas, cuando se destapó como júnior. Con su padre siempre como tutor y escudero, no se desvía ni un ápice: “Estoy contento de la evolución. Sé que quedan seis o siete torneos por delante y voy a intentar hacerlo lo mejor posible”, anticipa. Y remata Jódar, a por todas en estos días neoyorquinos: “Yo lo que me enfoco es en el primer partido. Voy a intentar mostrar mi mejor nivel”.
LA INCANDESCENCIA DE MÉRIDA
A. C. | Nueva York
Para contextualizar la continuidad competitiva de Jódar, basta con recordar la cifra de partidos que disputaron algunas figuras en su primer año en la élite. Alcaraz jugó 49 en 2021, por los 47 de Rafael Nadal en 2004, los 22 de Novak Djokovic en 2005 o los 30 de Roger Federer en 1999.
El madrileño debutará el martes (17.00, Movistar+) ante Thanasi Kokkinakis y en la primera jornada lo hicieron tres españoles: Pablo Carreño no pudo con Jiri Lehecka (6-1, 7-6(5), 4-6 y 6-2), Jaume Munar se sobrepuso a un envenenado pulso con Terence Atmane (6-7(5), 3-6, 6-1, 7-6(4) y 7-5) y también progresó Dani Mérida (6-4, 6-4 y 6-2 a Marton Fucsovics).
El mallorquín invirtió 4h 54m y sorteó un extraño episodio en el que el rival sufrió calambres cuando contaba con dos parciales de ventaja. “Vengo de meses con muy poca preparación, así que lo de hoy es un paso adelante muy grande”, valoró Munar. Se enfrentará a otro francés, Arthur Rinderknech.
Mientras, Mérida se encontrará con Marin Cilic o Andrey Rublev, habiendo firmado antes su primer triunfo en Nueva York y reforzado un día más su confianza. El 39º del mundo —inició el año como el 163º— sintetizaba: “He sabido hacer lo que había que hacer en cada momento”.
El encuentro entre Martín Landaluce y el británico Jacob Fearnley tuvo que suspenderse a consecuencia de la lluvia. Se reanudará este lunes, en el que también intervendrán Alcaraz (a las 19.30 ante Roman Safiullin), Cristina Bucsa (Sara Bejlec, a las 17.00) y Oksana Selekhmeteva (17.00, Aoi Ito).
What to Watch
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Rafa Jódar debutará ante Thanasi Kokkinakis el martes.
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- ¿Cómo avanzará Rafa Jódar en su debut absoluto en el US Open contra Thanasi Kokkinakis?







