Breaking
PLTragic fire at a military base in Canada. There are fatalities and dozens injuredCNPeople in Taichung are so crazy about ocean streamers. She posted 300 posts this morning for a 5-minute sale.TRA tanker hit a mine in HormuzCNA fire broke out at the Xindian Motorcycle Shop sign and thick smoke spread. 36 firefighters put out the fire and evacuated 9 residents.CNThe popular science train departs today and the carriage transforms into the coolest laboratoryTRUS embassy in UAE warns citizens about security risks in Middle EastSAUS updates Saudi Arabia travel advisory: Airport risks, flight disruption and filming banTROil declines as sanctions against Russia are easedCNFocus Stocks》Jin Guoguang: The optical group weakened, the stock price soared and then turned blackCNRegistration for the 2027 Beijing College Entrance Examination starts on the 25thPLTragic fire at a military base in Canada. There are fatalities and dozens injuredCNPeople in Taichung are so crazy about ocean streamers. She posted 300 posts this morning for a 5-minute sale.TRA tanker hit a mine in HormuzCNA fire broke out at the Xindian Motorcycle Shop sign and thick smoke spread. 36 firefighters put out the fire and evacuated 9 residents.CNThe popular science train departs today and the carriage transforms into the coolest laboratoryTRUS embassy in UAE warns citizens about security risks in Middle EastSAUS updates Saudi Arabia travel advisory: Airport risks, flight disruption and filming banTROil declines as sanctions against Russia are easedCNFocus Stocks》Jin Guoguang: The optical group weakened, the stock price soared and then turned blackCNRegistration for the 2027 Beijing College Entrance Examination starts on the 25th
BackTrump apuñala a Ucrania por la espalda
Trump apuñala a Ucrania por la espalda
Developing
El País Internacional14 hours agoOpinion3 min readSpainView translation

Trump apuñala a Ucrania por la espalda

Análisis sobre la influencia de los intereses económicos en la política exterior estadounidense respecto al conflicto ruso-ucraniano

Quick Look

El artículo analiza cómo Donald Trump busca finalizar la guerra en Ucrania mediante acuerdos comerciales y diplomáticos que favorecen a Rusia, priorizando intereses económicos personales y electorales sobre la soberanía ucraniana.

AI-generated summary

Why It Matters

El conflicto entre Rusia y Ucrania se ha visto afectado por cambios en la política exterior de EE.UU. bajo la administración Trump, enfocada en negociaciones comerciales.

Font size

La incertidumbre es el alma de la guerra. Mientras siguen las hostilidades, nada es definitivo, ni la victoria ni la derrota. Ucrania había recuperado la iniciativa antes del verano, hasta el punto de que Trump reconoció en la última cumbre de la OTAN que “Zelenski estaba haciendo un trabajo extraordinario”. La eficiencia de sus drones, su capacidad para golpear lejanas instalaciones energéticas, la resistencia en el frente congelado de Donbás, incluso algunos pequeños avances ucranios, revelaban una mejora de su posición negociadora. Pudo parecer que un Zelenski ganador empezaba a caerle bien a Trump, pero no tardó en cambiar el viento de la guerra con la contraofensiva de Putin, que no es solo militar, sino sobre todo diplomática y económica, dirigida a obtener la complicidad de la Casa Blanca.

Con el régimen iraní consolidado tras sobrevivir a la guerra y el estrecho de Ormuz todavía cerrado, todo empezó a virar en agosto cuando venció la tregua de 60 días entre Teherán y Washington sin que nunca cesaran los combates. La inflamación del precio del petróleo, a dos meses de las elecciones de mitad de mandato, y el trumpismo en caída libre en los sondeos brindaron la oportunidad a Putin. Primero, hubo un viaje misterioso del director de la CIA, John Ratcliffe, a Moscú. Luego, una larga y discreta reunión del presidente ruso con el yerno presidencial, Jared Kushner, y el socio de los negocios trumpistas, Steve Witkoff. Mucho se dijo sobre lo que tramaron, pero hasta ahora no se ha conocido la sustancia de la negociación.

Gracias a Trump, Putin ha perdido su condición de apestado. Primero le invitó a la cumbre del G20, de la que se había ausentado durante siete años. Luego conminó a Zelenski a poner fin a los ataques a refinerías rusas, le responsabilizó tanto de la guerra como del incremento de los precios de la energía y exigió su sustitución por un presidente obediente. Ahora ha levantado las sanciones aprobadas por el Congreso, después de firmar un multimillonario contrato de compra de diésel ruso. Siguiendo el ejemplo de Estados Unidos, ya no tiene sentido un embargo al petróleo que comprometía con sanciones secundarias a terceros países.

Resultado directo del viraje trumpista, el Kremlin contará con más liquidez para financiar sus bombardeos. Como por casualidad, tampoco funcionan los satélites de Elon Musk que advierten de la llegada de los misiles balísticos rusos. El significado es claro y trágico, en el incremento de víctimas civiles y la seguridad de un invierno de hambre y frío para los ucranios. Todo para que los conductores estadounidenses paguen menos por el depósito lleno de sus coches a seis semanas de las elecciones.

Trump siempre ha buscado la paz por separado, a espaldas de los europeos y a costa de Ucrania. Le dijo a Zelenski que ‘no tenía cartas’, y cuando las tiene, se las quita. Quiere verle contra las cuerdas, conforme a su arte de la negociación que exige someter a los débiles y asociarse para los negocios con los ricos y los fuertes. A los primeros les exige resignación, que significa aceptar las condiciones exigidas por Putin. Y de los segundos espera los beneficios personales que piensa extraer de la reincorporación de Rusia al sistema financiero occidental.

Hay poca política y mucho negocio en el paquete negociado por Kushner y Witkoff con el Kremlin. Cuentan con BlackRock, la descomunal empresa estadounidense de inversiones, para la reconstrucción de Ucrania y la gestión de los 250.000 millones de dólares en activos rusos embargados en Bélgica. Proponen la reapertura de las conexiones gasísticas entre Rusia y Europa a través de Ucrania. Pretenden que un consorcio árabe-americano, del que participan las familias de los dos enviados especiales trumpistas, compre los activos de Lukoil, la primera empresa energética privada de Rusia.

Estos movimientos confirman los peores temores. Trump quisiera cerrar el caso antes de la constitución de las dos cámaras después de las elecciones de mitad de mandato. Puesto que no consiguió poner fin a la guerra en las primeras 24 horas de su segunda presidencia, tal como había prometido, ahora pretende conseguirlo en los pocos días que le quedan antes de convertirse en el ‘pato cojo’, la figura del presidente debilitado, típica de quien ha perdido las mayorías y no puede presentarse de nuevo a las elecciones.

Putin tiene cuesta arriba la batalla electoral en Estados Unidos del 3 de noviembre, pero le quedan otras por librar en Europa, donde sabe cómo desplegar sus habilidades en la guerra híbrida. La primera y más decisiva, la dará entre abril y mayo, cuando espera que Francia caiga de su lado. Hoy la política es la continuación de la guerra por otros medios, Clausewitz al revés. Con Trump, política y guerra son todo lo mismo, negocios. Y gracias al show presidencial, el mayor de todos los negocios.

Open Questions

  • ¿Cuál es el contenido exacto de los acuerdos entre Kushner y el Kremlin?
  • ¿Cómo reaccionarán los aliados europeos ante el cambio de postura de EE.UU.?

Related Topics

This article was originally published by El País Internacional.

Related Stories

More on this topicucrania