
AI-generated summary
Hoy hace un mes que Pedro Sánchez prometió a los ceutíes en Ceuta «garantizar la tranquilidad y la seguridad» en la ciudad. Con Marlaska detrás con camisa veraniega y zapatillas, el presidente del Gobierno denunció «una violación de la integridad territorial de España», prometió «agilizar la repatriación de los migrantes» y se despidió diciendo: «Nos hacemos cargo de la situación». A continuación se fue de vacaciones y no ha vuelto a decir nada, salvo para recomendar canciones y libros en TikTok.
Hoy hace un mes que Pedro Sánchez prometió a los ceutíes en Ceuta «garantizar la tranquilidad y la seguridad» en la ciudad. Con Marlaska detrás con camisa veraniega y zapatillas, el presidente del Gobierno denunció «una violación de la integridad territorial de España», prometió «agilizar la repatriación de los migrantes» y se despidió diciendo: «Nos hacemos cargo de la situación». A continuación se fue de vacaciones y no ha vuelto a decir nada, salvo para recomendar canciones y libros en TikTok.
Sánchez ha puesto muros en todas partes menos donde debía, que era la frontera con Marruecos, y la consecuencia ha sido una crisis de Estado de imprevisibles consecuencias. Existen dos teorías sobre su escandalosa inhibición. Una es que es fruto del colapso de un proyecto político en sus últimos y decadentes momentos. La otra es que es una estrategia deliberada, dirigida a crear una situación de excepcionalidad permanente en el que pueda desplegar sus armas favoritas de división social, confrontación política y fanatización del electorado.
Quizá lo más acertado sea concluir que la crisis de Estado en Ceuta es consecuencia de lo primero y que el PSOE está intentando ahora convertirlo en lo segundo. Pocas veces como en esta se ha visto con tanta claridad la inoperancia de un Gobierno que no está diseñado para gobernar en un sentido ordinario -analizar problemas, plantear reformas, aprobar presupuestos, planear a largo plazo-, sino programado para la propaganda, los relatos y la campaña electoral permanente. Por razones que a todos se escapan, Moncloa vivía con la tranquilidad de una supuesta alianza con Marruecos que creía segura y confiaba en una solución rápida a la entrada de inmigrantes. Pero no ocurrió lo previsto y ahí se hizo el silencio y entró en parálisis.
Si Sánchez no ha dicho nada en un mes es porque la fábrica de relatos no ha encontrado manera de darle la vuelta a lo que el mundo entero estaba viendo. El Gobierno ha intentado culpar al Tribunal Supremo, el PP, Vox, Meloni, Netanyahu, Putin, Trump y Elon Musk, pero las imágenes tenían la fuerza suficiente como para que, esta vez, la realidad se impusiera a la propaganda.
Una de ellas, poderosa, ha sido el grito de las mujeres ceutíes. Su denuncia desgarradora y su lucha por sus hijos, por su seguridad y por su libertad ha dejado desarmados a un presidente y unos ministros titubeantes y ensimismados en su soberbia. En la encuesta que publicamos hoy, con sus demoledores datos para un PSOE al que ahora no se le ve un suelo electoral, hay un dato revelador: Sánchez se hunde en el voto femenino y está en él a 10 puntos del PP.
El PSOE y Sumar están perdiendo de forma conjunta 2,2 millones de votos respecto a las elecciones de 2023 y los socialistas tienen ya más cerca a Vox por abajo (7,5 puntos) que al PP por arriba (7,7). Sánchez acumula una desaprobación del 62,9% de la población y, además de en las mujeres, presenta datos terribles en otros sectores, como un ridículo 17,4% de intención de voto entre los jóvenes de 18-29 años, que por lo que sea no han sido seducidos por los vídeos de TikTok.
AI outlook — possibilities, not facts
El PSOE intentará convertir la inoperancia en una estrategia de excepcionalidad permanente para movilizar a su base mediante confrontación política y fanatización del electorado.
Possible · Within months
La caída en las encuestas entre mujeres y jóvenes continuará si no hay una respuesta concreta y visible del Gobierno a la crisis en Ceuta.
Likely · Within weeks

Pedro Sánchez reanuda su agenda pública con una entrevista en la cadena Ser un mes después de la crisis migratoria en Ceuta, donde 72.000 personas cruzaron ilegalmente la frontera con Marruecos. El presidente enfrenta críticas por su ausencia durante tres semanas en Lanzarote y deberá comparecer en el Congreso el 3 de septiembre para explicar la gestión de la crisis, mientras el Gobierno aprueba un paquete de emergencia de 165 millones de euros para revitalizar la economía local y reforzar servicios públicos afectados.

Según una encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO, el PSOE obtendría 101 diputados y el 25,4% de los votos en unas hipotéticas elecciones generales, 20 escaños y más de seis puntos menos que en 2023, mientras que el PP alcanzaría 143 diputados y Vox 61, sumando una mayoría absoluta de 204 escaños. La gestión de la crisis migratoria en Ceuta y las investigaciones judiciales contra el entorno de Sánchez han hundido su apoyo, con el 68,8% de los españoles creyendo que debería dimitir o convocar elecciones ya.

El Gobierno aprobará una ayuda de emergencia de 165 millones de euros para Ceuta el martes en el Consejo de Ministros para revitalizar la economía y los servicios públicos tras la entrada masiva de migrantes los días 30 y 31 de julio. La medida incluye 80 millones para los próximos cuatro meses, 70 millones para 2027 y 15 millones para educación, sanidad y justicia, destacando 35 millones para pymes y autónomos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó un vídeo generado por inteligencia artificial en Truth Social donde aparece cambiando el nombre del Lago Ontario por 'Lago América' y bailando al ritmo de Y.M.C.A. El mismo día firmó una orden ejecutiva para cambiar oficialmente el nombre del lago en EE.UU., mientras que Google Maps actualizó el nombre para usuarios estadounidenses. Canadá respondió con un cartel que reafirma el nombre original del lago.

Varios cientos de ceutíes han protestado este domingo en el centro de Ceuta contra la llegada masiva de migrantes marroquíes por la frontera del Tarajal, exigiendo la dimisión del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, y coreando consignas como 'Ceuta no se vende, Ceuta se defiende' y 'fuera invasores'. La marcha terminó en la plaza de los Reyes, frente a la Delegación del Gobierno, con un corte de tráfico que los conductores afectados apoyaron tocando el claxon.

El vicepresidente primero de Melilla, Miguel Marín Cobos (PP), acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de actuar con cinismo tras reclamar al PP que contribuya a rebajar la tensión en Ceuta, donde más de 70.000 personas entraron de forma irregular desde Marruecos entre el 30 y 31 de julio. Exigió el retorno inmediato de los migrantes y una respuesta firme del Estado para evitar que la crisis se extienda a Melilla.