Wout Van Aert gana la etapa en Granada tras una escapada masiva
Quick Look
- Wout Van Aert ganó la etapa de la Vuelta a España en tierras granadinas tras una escapada de 42 corredores, imponiéndose en el sprint final a Paret-Peintre.
- El belga demostró su carácter agresivo y Visma suma su cuarto triunfo de etapa.
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Why It Matters
La Vuelta a España atraviesa tierras granadinas después de etapas de montaña, ofreciendo un terreno propicio para sprints y fugas.
De tanto buscarlo, lo encontró. Wout Van Aert, el gran agitador de la carrera, gallo por naturaleza y peleón por convicción, se llevó el triunfo de la etapa, un sprint que no tuvo apenas historia porque solo se midió a Paret-Peintre, buen escalador y velocista rebajado. Por lo que después de jugar un poco al ratón y al gato, el belga dejó su firma. Ahora me espero que ataques; ahora te enseño la rueda; ahora despego y ya si eso nos vemos en la meta. Laurel para Van Aert y para Visma, que ya suma cuatro triunfos de etapa, tres de Brennan —también estuvo en la batalla— y este del maillot verde, del que siempre se espera lo mejor y pocas veces defrauda.
Después de las montañas, la Vuelta se dio un día de asueto, al menos alpinístico, adiós al piolet, y la etapa por tierras granadinas, donde el sol y el calor no dieron tregua, sugería el sprint final. Aunque también era un terreno con trampas, quebrado, con tres puertos amables, ninguno coloso, toda una invitación a las fugas. Y, condescendiente Movistar porque no está para gobernar la carrera sino para defender el liderato de Mas, así se dio.
Salió la serpiente multicolor de Almuñécar, lugar que mezcla lo romano con lo fenicio bañado por el mar, postal idílica. Pero no había tiempo para paladear el entorno porque había prisas por poner los pies en polvorosa, por dejar al pelotón en el retrovisor. Así, pronto se dieron los ataques y las intentonas, al final masivas y exitosas porque fueron 42 los corredores que partieron en dos al pelotón. No se inquietó Movistar, pues por un día podía sacarse el mono de trabajo porque los equipos con sprinters debían hacer la labor de zapa. Pero no hubo réplica y todo se decidiría por delante, gracias a una escapada que no aflojó y que, coronado el Alto del Legionario, con cuatro minutos de diferencia y hecha la criba de los mejores, ya sabía que el triunfo estaría en sus piernas y ruedas.
Superado el siguiente risco, el último, se volvieron a mezclar unos pocos y se sucedieron los ataques, ilusionados todos por abrir brecha y reducir las probabilidades en el sprint.
Open Questions
- ¿Cuál será el impacto de esta victoria en la clasificación general?
- ¿Cómo responderán los equipos de sprinters en las próximas etapas llanas?







