El BCE mantiene los tipos en el 2,5% pero se prepara para una posible subida en septiembre
Auf einen Blick
- El BCE mantuvo los tipos de interés en el 2,5% unánimemente, pero con debate interno.
- La decisión se tomó a pesar de la creciente incertidumbre geopolítica y el repunte de los precios del petróleo y gas, que podrían forzar una subida en septiembre para contener la inflación.
KI-generierte Zusammenfassung
Warum es wichtig ist
El BCE mantuvo los tipos de interés en el 2,5% a pesar de un debate interno, influenciado por la volatilidad geopolítica y el repunte de los precios del petróleo y gas tras la ruptura del alto el fuego entre EE.UU. e Irán y los bloqueos en el Mar Rojo.
La política monetaria viaja con su propio ritmo, condicionado por la estadística y los datos, pero sus tiempos no coinciden con los de la geopolítica, hoy cada vez más volátil e imprevisible.
Aquí nace el problema. Por eso, el Banco Central Europeo (BCE) se siente en estos momentos cada vez más incómodo. Este jueves decidió mantener los tipos de interés en el 2,5%. La decisión fue unánime pero en el consenso hay grietas. Lo que debería haber sido una reunión de mero trámite antes del verano ha vivido un debate inesperado.
Hace un mes, se firmaba el memorándum de entendimiento entre EE.UU. e Irán y se reabría parcialmente el estrecho de Ormuz. Consecuencia: desplome del precio del petróleo y caída de todos los indicadores de la inflación, que en la eurozona en el mes de junio bajó al 2,8% y con la tasa subyacente en retroceso al 2,4%, acercándose al objetivo del 2% fijado por el supervisor europeo.
Pero los tambores de guerra volvieron a sonar en las últimas semanas y el panorama ha vuelto a cambiar por completo. En su comunicado, el banco reconoce que ahora tendrá que volver a evaluar los impactos que tendrá el nuevo shock energético en los precios (por cierto: este jueves el barril de Brent volvió a rozar los 100 dólares).
“La incertidumbre sigue siendo elevada y el impacto inflacionista de la perturbación energética no se ha materializado aún plenamente. Por tanto, el Consejo de Gobierno vigila de cerca la intensidad y la duración de la perturbación, así como sus efectos indirectos y de segunda vuelta”, afirman.
En la práctica, esto se ha traducido en discutir si dejar los tipos de interés en el 2,5% era una buena idea o si tal vez no hubiera sido mejor intervenir con un alza, para contener las expectativas. “Algunos miembros del Consejo de Gobierno del BCE se preguntaron si no se debería considerar una subida”, reconoció Lagarde durante la rueda de prensa.
“La incertidumbre sigue siendo elevada y el impacto inflacionario completo del shock energético aún está por materializarse”, afirmó la presidenta del BCE. Desde principios de julio, los precios del petróleo han subido más del 30%, después de que se haya roto el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y el tráfico marítimo continúe fuertemente restringido en el estrecho de Ormuz. Al respecto, Lagarde calificó los últimos acontecimientos en el mar Rojo –donde los hutíes han bloqueado la navegación marítima por estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta con el canal de Suez–, de “alarmantes” y afirmó que ya están teniendo “un impacto”.
La clave son los llamados efectos de segunda ronda, es decir unas expectativas alcistas de los precios que acaben repercutiéndose en los salarios. De momento, el BCE asegura que no estamos en estas tesituras, aunque para valorar la situación habrá que examinar el conjunto de las cifras macroeconómicas, que estarán disponibles en septiembre. No hay que olvidar que el BCE prevé que la inflación permanecerá elevada a lo largo del próximo año, hasta situarse en el 3% a mitad del 2027, niveles por encima de lo deseado.
De cara a septiembre, el BCE ha pedido al personal —encargado de elaborar las nuevas proyecciones— que tenga en cuenta de forma exhaustiva la evolución del petróleo, pero también del gas.
Sobre este último punto emerge inquietud en Europa. Los precios spot europeos del gas cotizan actualmente por encima de los 60€/MWh, alcanzando niveles no vistos desde el inicio del conflicto y más de un 50% superiores a los registrados en el momento de la firma del acuerdo. Las reservas de gas en Europa están apenas por encima del 50% de su capacidad, un nivel históricamente bajo para esta época del año, lo que suscita preocupación sobre la cantidad de gas que Europa podrá asegurar de cara a la temporada de demanda de calefacción del invierno 2026/27.
Con este escenario, el BCE prepara al mercado a una política económica más restrictiva. “Parece que, salvo que el precio del petróleo retroceda de manera importante el máximo organismo monetario europeo volverá a subir los tipos de interés para evitar ir por detrás de la curva, como ya ocurrió en 2022. Septiembre se perfila como el momento más adecuado para una reevaluación más profunda, ya que contará con nuevas proyecciones y con más datos macroeconómicos que permitirán valorar con mayor claridad cuál es el escenario más probable para la inflación a medio plazo”, escribían este jueves en una nota los analistas de Creand Asset Management.
Por último, sobre las crecientes especulaciones referentes a una posible dimisión anticipada del cargo por parte de Christine Lagarde, ella lo volvió a negar. “No me iré antes del 2027”, dijo. Pero su mandato caduca a finales de septiembre del año que viene y las elecciones de Francia son en abril. Marine Le Pen encabeza los sondeos. ¿Qué hará Lagarde?
Worauf zu achten ist
KI-Ausblick — Möglichkeiten, keine Fakten
El BCE subirá los tipos de interés en septiembre.
Wahrscheinlich · Innerhalb von Monaten
Christine Lagarde permanecerá en su cargo hasta 2027.
Wahrscheinlich · Innerhalb von Jahren
Offene Fragen
- ¿Subirá el BCE los tipos de interés en septiembre?
- ¿Cómo evolucionarán los precios del petróleo y gas?
- ¿Cuál será el impacto total del shock energético en la inflación?



