
Empresas como Libeen ofrecen una fórmula para quienes tienen ingresos estables pero no consiguen ahorrar para la entrada de una hipoteca.
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El acceso a la propiedad en España se ve dificultado por la exigencia de un ahorro previo elevado para la entrada de las hipotecas.
Tras media vida viviendo de alquiler, Rubén y su pareja pudieron acceder a su sueño de la propiedad hace cinco años. A pesar de que tenía un buen trabajo como consultor informático y que llevaba 26 años viviendo en Madrid, le había sido imposible ahorrar más que una cantidad que estaba a años luz de lo que cualquier banco pedía como entrada para poder acceder a una hipoteca ya entonces. En ese momento apareció una fórmula inesperada gracias a la cual hoy puede disfrutar de su piso mientras paga por la hipoteca lo mismo que le costaba la renta entonces: el alquiler con opción a compra.
"Queríamos comprar, pero lo típico que siempre el problema es la entrada. Yo conocía los contratos de alquiler con compra, pero pensaba que eran un poco como los padres con los Reyes Magos, que existen pero no se encuentran. Y la casualidad fue que un día con mi mejor amigo él les hizo una aplicación a esta gente de Libeen", declara Rubén, que es canario y tiene ahora 44 años.
Libeen es una de las pocas empresas junto a otras como Gradual Homes o Inversiva que ofertan este formato de alquiler en España, una alternativa que aún es muy minoritaria, pero que se encuentra en auge ante las dificultades cada vez mayores para los que quieren comprar una vivienda, especialmente entre jóvenes y familias con ingresos estables que no disponen del ahorro previo necesario para afrontar la entrada de una hipoteca.
Este formato permite al cliente elegir una vivienda que la compañía compra para después alquilársela durante varios años. El usuario paga una entrada inicial y una renta mensual, de la que una parte se destina a acumular ahorro para la futura adquisición. Al finalizar el plazo pactado de tres años, el cliente ya estará en condiciones de acceder a una hipoteca para comprar el inmueble al precio acordado, descontando las cantidades acumuladas según las condiciones del contrato.
"Teníamos mirada una casa, un pisito de dos habitaciones. Hablamos con Libeen y nos dijeron que lo compraban y que nosotros seguíamos alquilando hasta que ya el banco ve que tú ya has pagado el 20% y que te queda por pagar el 80. Entonces, se hizo la tasación y me dieron la hipoteca", explica Rubén, que estuvo pagando un alquiler de 1.500 euros a Libeen hasta que ejerció la opción de compra y actualmente paga algo más de 900 por la hipoteca. "Todos mis amigos que han comprado casa es porque los padres les han dado dinero y yo no tenía esa posibilidad. Yo siempre digo que a mis amigos cuando se lo cuento, que si en el 2000, cuando llegué a Madrid, hubiese existido esto, pues igual tendría ahora dos casas a lo mejor".
Una buena opción con letra pequeña
Libeen se presenta como una empresa que ayuda a jóvenes y parejas a acceder a la compra de una vivienda mediante una fórmula que les está permitiendo crecer exponencialmente en muy poco tiempo. De los 200 usuarios que la empresa ha tenido este año proyectan crecer hasta los 3.000 en el próximo curso.
"Nuestros clientes son gente que como no pueden ahorrar para la entrada, acaban viviendo de alquiler porque no pueden comprar. Es como un círculo vicioso del que es francamente complicado salir", declara José Manuel Cartes, CEO de Libeen, que describe al usuario medio como una pareja de en torno a los 35 años, con ingresos familiares netos de 3.000 a 4.000 euros y con capacidad de aportar unas entradas medias de 19.000 euros. "Estamos precualificando clientes para el banco, que al banco también le viene genial. Y al usuario le estamos mejorando el perfil financiero".
Para Mónica Melle, profesora de economía de la Universidad Complutense de Madrid, el alquiler con opción a compra puede ser una buena opción para personas que no tienen ahorros suficientes para una entrada, pero sí ingresos estables para poder pagar un alquiler y eventualmente comprar. Sin embargo, Melle también señala que hay que estar atentos a la letra pequeña, en la que a veces aparecen condiciones que pueden resultar leoninas para el cliente.
"A veces, por ejemplo, el precio no viene fijado y pone simplemente 'precio de mercado', también hay que estar atentos a que la duración del contrato tras el que se puede ejercitar la opción de compra esté clara y luego, por supuesto, también que venga reflejado que el importe que se ha ido pagando de alquiler se va a descontar, que la vivienda no tenga cargas o cómo se van a pagar también los gastos o los impuestos", explica la profesora Melle. "También hay otro riesgo para el inquilino y es que si no ejercita la opción de compra, termina el contrato de alquiler. Se han dado casos en los que fondos buitre han puesto un precio tan alto que los clientes no han podido optar a la compra y se han quedado en la calle".
Un proceso rápido
Lizeth Millán, una colombiana de 36 años, ha sido una de las últimas clientas en iniciar su alquiler con opción a compra con la empresa este año. Llevaba aproximadamente un año buscando comprar una casa, pero sus ingresos no eran suficientes para cubrir la entrada requerida por distintos bancos, que pedían mucho dinero. Ella y su pareja, con quien tiene dos niños, consiguieron ahorrar unos 15.000 euros y, con ello, se lanzaron al proyecto de conseguir su nueva casa.
"Fuimos al banco y nada, el banco, obviamente, pedía muchísimo dinero, no se podía todavía. Así que les escribí (a Libeen) y me pusieron una cita. Nosotros ya teníamos un piso elegido, que lo habíamos buscado por un portal, nos gustaba mucho. Ellos evaluaron todo y nos dijeron que en principio era viable y ya era solo tomar la decisión. Nos metimos al proyecto y no tardó nada, la verdad fue muy rápido. Como en dos semanas ya estaba todo", explica Lizeth.
En apenas unos días la familia se mudó a la nueva casa en la localidad de Cullera, Valencia, y ahora esperan hasta que se cumpla el plazo de tres años para regresar al banco, esta vez sí, esperando obtener la hipoteca que les permita adquirir su vivienda en propiedad. Lizeth admite que, sin la fórmula del alquiler con opción a compra, llegar a este punto les habría costado muchos más años.
"Quién sabe cuánto tiempo nos hubiera tomado y cuanto más tiempo pasa, más va subiendo la vivienda y más tiempo y más dinero tienes que ahorrar", declara la colombiana. "Estamos muy contentos, porque es una forma alternativa de poder hacernos a nuestro piso y además de que estamos viviendo en la casa que queremos comprar, en el piso en el que queremos vivir".
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Libeen proyecta crecer de 200 a 3.000 usuarios en el próximo curso.
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