
El presidente de la patronal, único candidato a la reelección, critica la gestión gubernamental en Ceuta y anticipa discrepancias con el Ministerio de Trabajo.
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Antonio Garamendi es el único candidato a la presidencia de la CEOE para el periodo que comienza el 1 de octubre de 2026. La ciudad de Ceuta enfrenta una crisis migratoria que ha afectado su actividad económica.
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, rechazó este lunes la existencia de pactos o ayudas políticas dirigidas a garantizar su continuidad al frente de la patronal ante la ausencia de candidaturas alternativas para disputar la presidencia del organismo. El dirigente empresarial negaba así las informaciones que apuntan a un eventual respaldo gubernamental para asegurar su permanencia y sostuvo que la organización mantendrá su autonomía directiva respecto a los poderes públicos durante el próximo periodo de gestión.
“No sé quién dirá o no dirá, pero no es cierto”, aseveró el dirigente empresarial en la ciudad de Santander. “En CEOE ni dependemos ni vamos a depender nunca de ningún partido. Somos independientes”, añadió.
El representante de los empresarios señaló que durante su mandato ha mantenido discrepancias con diferentes formaciones políticas en el ejercicio de su cargo. “He tenido problemas con absolutamente todos los partidos por decir lo que toca en cada momento”, afirmó.
Garamendi revalidará su mandato al frente de la CEOE como candidato único, tras concluir el pasado 24 de agosto el plazo oficial de presentación sin que ningún otro aspirante formalizara candidatura. Al no concurrir rivales con los avales requeridos, los estatutos prevén que sea proclamado directamente sin necesidad de votación durante la Asamblea General Electoral que se celebrará el próximo 1 de octubre de 2026. Con ello, el dirigente vasco iniciará su tercer mandato consecutivo en la presidencia de la patronal.
Garamendi enmarcó la posición de la patronal dentro de la “lealtad institucional” y el “sentido de Estado”, distanciándose de la polarización política actual. “Creo que España lo que necesita es mucha más tranquilidad y menos radicalidad que la que estamos viendo absolutamente todos los días. No nos van a encontrar ni en un sitio ni en otro”, manifestó.
Respecto a las iniciativas legislativas del próximo periodo académico y parlamentario, el presidente de la CEOE anticipó discrepancias con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en materias como la regulación del registro horario o las exigencias de transparencia salarial.
Garamendi consideró “difícil” alcanzar consensos con el departamento de Trabajo y vinculó las propuestas del Ejecutivo a intereses de carácter electoral antes que a criterios estrictamente técnicos o empresariales.“Hasta ahora no era fácil, no es fácil”, declaró el representante empresarial en referencia a las negociaciones con la titular de Trabajo. “Parece que queda un año y vamos a estar con anuncios diversos donde no se está viendo la realidad, sino planteamientos políticos”, puntualizó.
El líder de la patronal aseguró que la prioridad de la organización continuará centrada en la viabilidad del tejido productivo. “Vamos a estar en lo que pensamos que es bueno para España, para sus empresas y para los trabajadores”, indicó durante su intervención.
Las manifestaciones se produjeron antes de la participación del dirigente empresarial en el Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones, organizado por la patronal tecnológica Ametic en el marco de las actividades de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Preocupación por Ceuta
En referencia a la coyuntura socioeconómica de la ciudad autónoma de Ceuta, el presidente de la CEOE calificó de “descalabro económico” los efectos derivados del incremento en los flujos migratorios registrado a finales del mes de julio.
Garamendi solicitó una intervención directa por parte de la administración central para abordar la situación de la actividad comercial y empresarial en la zona, que afecta a una población estimada en 80.000 habitantes. “He dicho lo que tengo que decir. Yo no entro en política, lo que digo es que los ciudadanos lo que queremos son soluciones”, sostuvo al ser preguntado por la gestión del Gobierno nacional.
El representante empresarial defendió el estatus constitucional de la ciudad autónoma y definió la crisis de entrada migratoria como “un ataque directo a la soberanía nacional” y al territorio comunitario europeo. Expresó su respaldo a las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de las Fuerzas Armadas desplegadas en la zona. “Estamos viendo que están apedreando al Ejército y el Ejército parece que no se puede defender”, denunció.
Asimismo, hizo un llamamiento al consumo de productos y servicios locales por parte de la ciudadanía peninsular como medida de reactivación económica para la población ceutí. “Llamo a los españoles a ir a Ceuta, a pasearse por Ceuta, a consumir en Ceuta, a apoyar a nuestros compatriotas”, afirmó.
El presidente de la patronal reiteró la exigencia de un “liderazgo expreso” por parte del Ejecutivo español para garantizar la igualdad de condiciones de la población de la ciudad autónoma respecto al resto del territorio estatal. “Queremos que los ciudadanos de Ceuta tengan todos los derechos que tenemos los españoles que vivimos en la Península. Tenemos una obligación moral con ellos, una obligación real de darles un apoyo expreso, no solo hoy ni mañana, sino siempre”, concluyó.
Como medida de respaldo institucional a la actividad económica de la zona, la junta directiva de la CEOE ha convocado la reunión de sus órganos de gobierno en Ceuta para el próximo 9 de septiembre.
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Reelección de Antonio Garamendi como presidente de la CEOE el 1 de octubre de 2026.
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