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La moratoria antidesahucios decayó en febrero por los votos del PP, Vox, Junts y PNV, los mismos que volvieron a frenar en abril la prórroga de los alquileres y el tope a su actualización. El Gobierno decidió no presentar en julio un nuevo paquete de medidas para evitar otra previsible derrota parlamentaria.
El pleno extraordinario de este viernes en el Congreso para convalidar los dos decretos ley en materia de vivienda debía ser un momento crucial para la legislatura y para la sociedad española. El caso de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desalojada de su casa de toda la vida por una orden judicial, ha catalizado el desencanto con una clase política que hasta ahora se ha mostrado incapaz de afrontar un problema existencial como este. Si Junts, como apuntó la noche de este jueves, hace naufragar la iniciativa, se habrá desaprovechado la oportunidad para, por fin, empezar a dar respuestas al justificado hartazgo.
La encuesta de 40dB. que este viernes publican EL PAÍS y la cadena SER revela el alcance de la crisis. La dificultad para acceder a una casa es el segundo motivo de inquietud para la ciudadanía, solo por detrás de la inflación y el coste de la vida. La preocupación es transversal entre electorados, sin importar la inclinación ideológica, y similar entre todas las generaciones, de jóvenes a mayores. Y la situación, lejos de mejorar, empeora: el 80% de los encuestados encuentra hoy más difícil conseguir una vivienda que hace cinco años.
Las movilizaciones tras el desahucio de Maricarmen Abascal han sido la espoleta para articular un consenso entre partidos que había resultado imposible a lo largo de este año. La moratoria antidesahucios decayó en febrero por los votos del PP, Vox, Junts y PNV, los mismos que volvieron a frenar en abril la prórroga de los alquileres y el tope a su actualización. El Gobierno decidió no presentar en julio un nuevo paquete de medidas para evitar otra previsible derrota parlamentaria. Pero el trabajo hecho entonces le ha permitido actuar con rapidez cuando ha estallado la indignación y la presión social ha impedido más dilaciones.
Para aprovechar este impulso, se desgajó del decreto principal, el que cuenta con más posibilidades de recoger un apoyo más amplio, la parte relacionada con la prórroga automática de los contratos de alquiler, que tenía menos opciones para obtener la convalidación en el pleno. Era uno de los puntos controvertidos. Si esta parte decaía, siempre se podrá tramitar como proyecto de ley, lo que permite incluir enmiendas para mejorar el equilibrio entre la necesaria protección al inquilino y la seguridad jurídica para quien pone una vivienda en alquiler. Si el rechazo de Junts arruina definitivamente los decretos, significaría un regreso a la casilla de salida, y la legislatura, ya en sus meses finales, quedaría tocada.
Es la hora de la política. Porque la crisis de la vivienda, que es social, también es política y no puede haber otra respuesta que no consista en la deliberación, la formación de mayorías más allá de barreras ideológicas y el voto parlamentario. El desahucio de Maricarmen, el 23 de septiembre, tocó algo profundo en este país. Fue el símbolo de que algo se está quebrando desde hace tiempo en el contrato social: la angustiosa realidad, para muchos jóvenes, pero también para asalariados y jubilados, para quienes el alquiler está fuera de sus opciones y la propiedad resulta un fin inalcanzable.
Y por eso era una buena noticia que el Parlamento intentase de una vez responder al malestar. Aunque hubiese sido de manera apresurada y tras años de inacción. Y aunque las medidas en discusión fuesen solo un primer paso ante un desafío colosal que no exige menos, sino más política y más consensos. Más democracia. Lo que es inaceptable es que en una situación de emergencia se vuelva a las divisiones y la parálisis de siempre. Todavía hay tiempo para negociar. Nunca es tarde.
AI outlook — possibilities, not facts
Si Junts vota en contra, los decretos no se convalidarán y se tendrá que tramitar la prórroga de alquileres como proyecto de ley
Likely · Within days
El rechazo de Junts significaría un regreso a la casilla de salida en la política de vivienda
Possible · Within weeks

The PP will vote against the two housing decrees approved this week by the Council of Ministers, calling them 'botched' that generate legal uncertainty. The party proposes to build three million homes by 2040, including affordable social housing, and warns of a possible increase in lawsuits, squatting and a reduction in rental supply due to the contradiction between the decrees.

King Felipe and Queen Letizia will visit Ceuta and Melilla on October 13 and 14, marking the first visit by a Spanish head of state in 20 years to the autonomous cities. The trip occurs after years of tension between the Royal Family and the Government due to the Executive's refusal to authorize the visit, despite the wish expressed by Felipe VI since his proclamation in 2014. The visit is framed in a context of concern for security after the attempted mass entry of migrants through Tarajal in July, and seeks to reinforce the symbol of national unity. President Pedro Sánchez will not accompany the Kings, according to Moncloa sources, due to his habit of not attending the King's national trips, although there is speculation about a personal decision to avoid public scrutiny.

Junts has decided to vote against the Government's housing decrees, arguing that they will reduce the rental supply and increase prices, which leaves the Executive without the majority necessary for its approval. The Government maintains that it will not withdraw the texts and accuses Junts of trying to offload responsibilities, while pointing out that it has already done its part after months of negotiations.

The Board of the Education Commission, dominated by PSOE and Sumar, admitted for processing an amendment that extends nationality to descendants of Spaniards who emigrated between 1936 and 1955 for any reason, contradicting legal reports and rulings of the Constitutional Court that consider such intrusive amendments inadmissible since 2011.

Guilherme, a 36-year-old waiter from São Paulo who voted for Lula in 2022, now harshly criticizes him and praises Javier Milei for the lower cost of a motorcycle in Argentina. He expresses his disenchantment with Lula's government, mentions his support for Renán Santos as an alternative and reflects a general climate of skepticism and electoral disinterest among citizens who vote more against than for, in the midst of economic and security crises.

Junts has decided to overturn the Government's two housing decrees if Pedro Sánchez does not withdraw them before the vote scheduled for this Friday in Congress, after an extraordinary meeting of its executive. The independence party demands to withdraw the decrees and approve new regulations in a Council of Ministers to obtain their affirmative vote, while the Government refuses to withdraw them and accuses Junts of allying with the right on the housing issue.