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El sueño es fundamental para la salud y el bienestar.
Llegas tarde a casa después de un día repleto de actividades. Preparas una cena abundante, te sientas frente al televisor y, por fin, tienes un rato para desconectar. Es uno de esos pequeños placeres cotidianos, una especie de recompensa merecida después de horas de trabajo y obligaciones. El organismo, sin embargo, no lo interpreta de la misma manera: para él, esa cena tardía y copiosa es señal de que todavía debe activarse, cuando en realidad debería empezar a prepararse para descansar. El cuerpo se rige por un reloj interno que responde sobre todo a la luz y a los horarios, y que decide cuándo toca activarse y cuándo descansar. “Dormir bien es fundamental y tener una buena calidad del sueño es imprescindible para nuestra salud”, recuerda el doctor Àlex Iranzo, neurólogo experto en medicina del sueño del Hospital Clínic Barcelona. Para mantenerlo sincronizado, los especialistas recomiendan acostarse y levantarse a la misma hora, incluso los fines de semana. También es importante aprovechar la luz del día y apartar las pantallas antes de dormir: su luz azul reduce la melatonina, la hormona que induce el sueño, y le indica al organismo que todavía es hora de estar despierto. “Es muy importante que cuando vayamos a la cama, sea para dormir, y no para hacer otras actividades, como ver la televisión o consultar el móvil”, apunta el doctor Carles Gaig, también neurólogo experto en medicina del sueño. Además de la luz y los horarios, hay otros factores que influyen en la calidad del descanso. La cena es uno de ellos, y no cuenta solo qué se pone en el plato, sino a qué hora. Los especialistas del Hospital Clínic recomiendan dejar pasar unas horas entre la cena y el momento de acostarse y optar por una cena ligera: las cenas copiosas o pesadas a última hora reducen la calidad del descanso. Ese margen entre la mesa y la cama es, precisamente, uno de los ajustes más sencillos y más olvidados. La copa que muchas personas consideran la mejor forma de terminar el día tampoco favorece el descanso. El alcohol, al igual que el tabaco, interfiere en el sueño, por lo que conviene reducir su consumo, sobre todo en las horas previas a acostarse. “El alcohol da sueño, pero también lo fragmenta mucho y se vuelve muy superficial, no es profundo”, explica el doctor Iranzo. Algo parecido ocurre con otras sustancias estimulantes, como el café, el té, los refrescos con cafeína o los alimentos con mucho azúcar y chocolate, especialmente al final del día. Hay, además, otros gestos de última hora que ayudan. Ducharse con agua templada antes de acostarse favorece la relajación, y conviene evitar el ejercicio intenso en las horas previas a ir a dormir. “A veces la gente piensa que hacer deporte por la noche es bueno para dormir mejor, pero es erróneo: tu cuerpo estará cansado pero el cerebro no, y si va a 300 por hora, será complicado dormirse”, apunta el doctor Iranzo.

La nutricionista Andrea Urizar destaca los riesgos de consumir cerveza de manera habitual, afectando la salud metabólica, aumentando el riesgo cardiovascular y provocando problemas de peso y metabolismo.
Consejos para elegir el recurso sanitario adecuado según la gravedad del caso, reduciendo tiempos de espera y ayudando al sistema sanitario.

Los medicamentos Ozempic y Mounjaro, efectivos para la pérdida de peso, tienen un impacto visible en la piel, conocido como 'cara de Ozempic', caracterizado por flacidez, sequedad y arrugas debido a la pérdida rápida de grasa y nutrientes.

Mirar un eclipse solar sin protección puede causar daños irreversibles en la retina. Los síntomas, como visión borrosa o manchas centrales, pueden tardar horas en aparecer. La prevención con gafas homologadas es crucial para evitar lesiones oculares.

El eclipse solar del 12 de agosto ha generado 511 atenciones sanitarias en España, principalmente por problemas oculares, mareos y ansiedad. Cataluña, Madrid y el País Vasco lideran el número de casos.

Mercedes López, exdiputada de Ciudadanos, perdió el 90% de su visión por mirar un eclipse a los 8 años. Ahora, aconseja evitar mirar el próximo eclipse, especialmente a los niños, debido al grave riesgo para la salud ocular.