
El exdiplomático analiza la gestión de Pedro Sánchez, las relaciones con Marruecos y la situación de la monarquía
El exdiplomático Inocencio Arias critica la gestión del Gobierno ante la crisis migratoria en Ceuta, cuestiona la política exterior hacia Marruecos y el Sáhara, y afirma que el presidente Sánchez veta las visitas del Rey Felipe VI a las ciudades autónomas.
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El artículo analiza la crisis migratoria ocurrida en Ceuta y la postura del Gobierno español ante las presiones diplomáticas de Marruecos.
Se cumple un mes de la entrada irregular de unas 80.000 personas en Ceuta. ¿Qué valoración hace de la crisis?
Ceuta es probablemente la mayor crisis que ha sufrido España después de los dos golpes de Estado. Está el de Tejero (1981), pero a veces nos olvidamos del segundo: el de los secesionistas catalanes (2017), que pretendían una alteración del orden en Cataluña. Desde entonces, no se me ocurre una crisis tan grave. Que invadan una ciudad, que haya cierta lentitud por parte del Gobierno a la hora de rechazar la invasión e incluso que muestre un talante demasiado componedor con el país del que procede, independientemente de que haya sido provocado voluntariamente o por pasotismo.
¿Cree que Marruecos está detrás?
No acusaría directamente a Marruecos porque no tenemos pruebas. Pero que lo han consentido, no tengo la menor duda. Y lo que cuenta el Gobierno de que los servicios de información españoles o los marroquíes no estaban al tanto, eso ya es de traca, de ciencia ficción. El Gobierno es un maestro en lanzar cortinas de humo que solo se creen, o quieren creerse, los 3 o 4 millones de aborregados españoles del PSOE.
¿Las redes van a arrastrar a miles de personas sin que se den cuenta los servicios marroquíes? Es una sandez. Y luego, Israel y Estados Unidos están en todas las salsas…
En los últimos años, Trump ha estrechado las relaciones entre Estados Unidos y Marruecos. Justo lo contrario a lo que ha hecho con España...
Estados Unidos ahora mismo no nos tiene mucha simpatía. Sánchez no es popular ni en la administración americana ni en los pensantes del establishment. No solo porque haya sostenido que Palestina tiene que ser un Estado, eso lo encuentro comprensible, lo dijo la Organización de las Naciones Unidas en 1948. El tema es que se rió de Trump cuando dijo que estaba harto de pagar la factura de la defensa de Occidente. Sánchez, el más díscolo, dijo. 'Yo no subo del 2% al 5% del PIB, porque soy más listo, porque tengo gastos sociales'. Como me dijeron dos diplomáticos del extranjero: 'Oye, Inocencio, ¿tu presidente piensa que somos idiotas?' ¿Es que Bulgaria no tiene gasto social?¿En Portugal no quieren dar más becas o crear más hospitales?
¿Se equivoca Sánchez al apostar por una estrategia de no rearme?
Hay que rearmarse, guste o no guste. ¿A quién le gusta comprar armas? A mí no me gusta comprar armas, pero si no hay remedio…. Mire lo de Ceuta. No le pido si quiera que aporte el 5% en Defensa. Eso es irrealista, ningún país puede pasar del 2% al 5%. Pero tiene que hacer lo máximo por aumentarlo, llegar al 3%, por ejemplo. Que haya una voluntad, un gesto. Como español, me avergüenza que sea el único de los 32 miembros de la OTAN que se signifique. El resto de los aliados pensarán que es un caradura.
Como presidente, ¿Sánchez ha estado a la altura de las circunstancias en Ceuta?
No, ni fáctica ni anímicamente. Fácticamente, porque se tomó vacaciones con lo que estaba ocurriendo en Ceuta. Tiene todo el derecho, pero un presidente, de cualquier ideología, irse de vacaciones ante una burla de nuestra soberanía, un quebrantamiento de las fronteras y una situación penosa para la ciudad y los inmigrantes… Y luego iba a marcharse a Andorra. Pienso que Sánchez tiene aspectos aberrantes, pero incluso tratándose de él dije: 'Lo de Andorra es un bulo'. Pues era verdad.
Dice que anímicamente, tampoco.
Anímicamente, no parece muy inquieto con que Marruecos pretenda la soberanía de Ceuta. Pienso que, si no le quitara muchos votos, Sánchez pactaba mañana con Marruecos una cosoberanía ceutí. Y en ocho o diez años, sería una ciudad marroquí. Pero debe tener un coste electoral... Y a Sánchez no le importara el dinero, no es un corrupto, pero mata por seguir en el poder.
¿Cómo debe ser la relación con Marruecos? Un socio fiable, un amigo de España…
A Marruecos hay que cuidarlo y tener tacto con ellos, porque tenemos unas relaciones económicas importantes. Las relaciones históricas tampoco son malas y, además, nos pueden hacer daño. Nosotros podemos hacerles más daño, ojo. Pero en los asuntos que afectan a lo que ellos quieren —Ceuta, Melilla, el Sáhara, las Canarias— no es nada fiable. No es permisible que Marruecos pretenda decir que no sabía nada de lo que ocurrió e, incluso, que inmediatamente, Sánchez le diga a la Comunidad Europea: 'Marruecos no tiene nada que ver con el tema'. ¿Por qué?
A su juicio, ¿qué le puede deber Sánchez a Marruecos?
Primero, hay una cosa visible: él teme que nos monten invasiones como la que ha ocurrido y quedar más en ridículo. La otra razón misteriosa es la que explica su conducta en un tema que, para mí, como diplomático, encuentro chocante, por decirlo mínimamente: el tema del Sáhara. ¿Por qué un presidente socialista, que había sido partidario de los saharauis y decía que el Polisario dijera si querían ser independientes o no los pobladores del territorio, de pronto, sin consultar al Parlamento, ni al Rey, ni su partido, y apartándose de la doctrina de la ONU, dice que debe ser rotundamente marroquí? ¿Qué ha pasado ahí? Es el misterio de la encarnación. ¿Qué ha pasado? ¿Le han pillado una conversación telefónica?
¿Una conversación prometedora?
Muy comprometedora. Le han pillado una conversación que políticamente sería nefasta. Por ejemplo, y ahora estoy suponiendo, que Sánchez habla con Illa y le dice: 'de la Generalitat catalana], diles a los de Esquerra Republicana y a los de Puigdemont que tengan paciencia porque les voy a permitir un referéndum. Esa frase podría quitarle muchos votos.
¿Esa conversación pudo haber sido filtrada cuando se produjo el espionaje con Pegasus a los móviles de Sánchez y varios ministros de España?
Claro. Sánchez y sus palmeros dijeron que eso no iba con ellos, pero, vamos a ver: ¡si le habían pinchado los teléfonos a Macron!. O la cúpula militar de Argelia. ¿A Sánchez, que está en el centro del mapa, no se lo pinchan porque iba con pantalones de canutillo y le han salido canas en la cara?
Ceuta y Melilla son las dos únicas ciudades autónomas que Felipe VI no ha visitado, ni como príncipe ni como rey. ¿Debe ir?
Mañana por la mañana. Es el jefe del Estado español y hay una crisis brutal, dantesca, apocalíptica, en una ciudad española. Pero Sánchez lo está vetando. No hay otra posibilidad. Conozco a Felipe, he hecho viajes junto a él y del rey puedes decir que es alto, que es bajo, feo o guapo, pero que le gusta mucho España como país, eso seguro. El rey se está muriendo por ir a Ceuta, muriendo. Pero nuestro presidente no lo deja.
¿Y por qué?
Porque se puede ofender a Marruecos. Otro regalo de oro como el Sáhara a Marruecos. ¿Eso es permisible? En un país de 50 millones de habitantes, la cuarta o quinta economía europea, con nuestra historia, que el rey no pueda visitar una ciudad porque el presidente se acojona por lo que le van a decir los marroquíes.
Y qué hay del rey Juan Carlos, que ahora mismo está en Emiratos Árabes,. ¿Debería regresar a España?
Creo que sí, ya ha purgado su pecado. Que, por otra parte, no era tan gordo. Él no robó nada. Hizo algo muy feo: le regalaron 100 millones de dólares y no lo declaró a Hacienda. Fatal, horrible. Ahora bien, él no lo había robado ni se lo dieron para sobornarlo. Y ha hecho otras cosas mucho más importantes para España. Parar el golpe de Estado, por ejemplo. Porque Suárez, que lo hubiese parado, no tenía poderes porque estaba encarcelado en el Parlamento. Luego, Juan Carlos trajo la democracia. Le pareció fantástico que se hiciera una Constitución en la que se quedaba con papeles totalmente simbólicos. Tanto que Felipe ahora no puede ir a Ceuta si no lo deja Sánchez. Y luego, durante muchos años, ha sido un magnífico representante de España. Se dice, como un tópico, que ha sido el mejor embajador español.

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