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Brasil vive una polarización política intensa entre la derecha liderada por el expresidente Jair Bolsonaro y la izquierda representada por Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca un cuarto mandato presidencial. Las elecciones de 2026 marcan un punto clave tras los actos del 8 de enero de 2023 y la condena de Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado.
Donald Trump y Javier Milei celebran. Y no sólo ellos: Brasil se ha entregado este domingo a la ola de derecha dura que recorre América Latina, con un gran resultado de Flávio Bolsonaro, a un paso de convertirse en nuevo presidente gracias a una contundente victoria sobre el actual jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro, de 45 años e hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro, obtenía con el 65% escrutado el 49,58% de los votos. Lula, que busca ser elegido presidente por cuarta vez para gobernar de los 81 a los 85 años, quedaba muy por debajo de sus expectativas, con un 42,25%.
Con estos resultados, Bolsonaro y Lula deberán medirse en una segunda vuelta el 25 de octubre para definir quién se instala a partir del 5 de enero en el Palacio del Planalto. La diferencia a favor de Bolsonaro es, sin embargo, considerable, y el vencedor de la primera vuelta cuenta también con la ventana de que la mayoría de los votos que fueron a otros candidatos, más de un 8%, son mayoritariamente de derechas.
Si Bolsonaro se confirma en tres semanas como el nuevo presidente, Brasil, la pieza mayor, habrá caído: el país-continente, el último de relevancia que se resistía en Sudamérica, se sumará a la Argentina de Milei, la Colombia de Abelardo De la Espriella, el Perú de Keiko Fujimori, el Chile de José Antonio Kast y otros países en manos de la derecha dura. Sólo el pequeño Uruguay, con Yamandú Orsi, es gobernado por la izquierda. Venezuela, controlada por Estados Unidos, entra en otro tipo de categorías políticas.
Trump, con el que Lula mantuvo una mala relación, se frota las manos: Brasil es la mayor economía de América Latina, noveno PIB mundial, segunda reserva de tierras raras del mundo, gran productor de energía y alimentos. A la alianza de Brasil en los BRICS con otras potencias como China, Rusia, India o Irán no debería quedarle mucha vida. Y la pelea con Argentina, con Bolsonaro presidente, será un recuerdo del pasado.
¿Está escrita la victoria del hijo de Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de prisión por liderar un fallido golpe de Estado?
Está escrita y sólo le falta la rúbrica, porque la situación de la izquierda es dramática. A Lula ni siquiera podría funcionarle dentro de tres semanas que el temor al regreso de la derecha bolsonarista movilice a todos aquellos que simpatizan con la izquierda, pero este domingo no fueron a votar. ¿El problema? Que esos votos potenciales son muy pocos: hace cuatro años votó el 79% tanto en la primera como en la segunda vuelta. Y esta vez, exactamente esa misma cifra.
"El mapa de Brasil muestra una ola de derechas muy fuerte", certificó en Globo News la analista Andrea Sadi, en una noche que era una verdadera pesadilla para el Partido de los Trabajadores (PT), arrasado en buena parte del país. Bolsonaro sacó ventaja sobre Lula desde el primer escrutinio, con unos ocho puntos. Pero era apenas el 1,2% de los sufragios emitidos, recalcaban los expertos: como los votos del sur, región de fuerte presencia bolsonarista, son contados más velozmente, hay que esperar a que ingresen los del Nordeste, que es más lulista, añadían.
Vana ilusión de la izquierda. El escrutinio avanzaba y la diferencia a favor de Bolsonaro no sólo no se reducía, sino que crecía hasta rozar los 11 puntos. Con un 25% de los votos escrutados, Lula comenzó a recuperar diferencias, aunque Bolsonaro seguía por encima del 50% que le garantiza el triunfo en primera vuelta.
Hubo que esperar hasta que se escrutó el 64,81% para que la definición regresara a una segunda vuelta, que es lo que se pronosticaba en la previa, aunque el Bolsonaro dijo en el tramo final de la campaña que ganaría en primera vuelta.
La segunda vuelta del 25 de octubre es para muchos de sus seguidores apenas un detalle, porque ya se consideran ganadores. Dos horas después de cerrados los colegios electorales, en los barrios nobles de Sao Paulo ya comenzaban a escucharse festejos, incluso con pirotecnia.
Mientras Brasil aguardaba la definición, ya había tres Bolsonaro triunfadores. Michelle, la esposa del ex presidente, ganaba la carrera a senadora federal por Brasilia. Carlos Bolsonaro, otro de los hijos del ex mandatario, se convirtió también en senador federal por el estado de Santa Catarina. Jair Renan, otro de los hermanos, fue elegido diputado nacional.
Si Bolsonaro gobierna Brasil a partir de enero, su primera medida es previsible: amnistiar a su padre, que lo eligió como candidato, y a los condenados por la conjura golpista de finales de 2022 y el asalto a la Plaza de los Tres Poderes del 8 de enero de 2023.
En un día en el que se elegían también 27 gobernadores, dos tercios del Senado y toda la Cámara de Diputados, las candidaturas de la derecha arrasaron. Tarcisio de Freitas, el gobernador de Sao Paulo, un Estado con un PIB mayor que el de toda Argentina, aplastó a Fernando Haddad, el exministro impulsado por Lula. Río de Janeiro y Minas Gerais también serán gobernados por la derecha.
AI outlook — possibilities, not facts
Flávio Bolsonaro ganará la segunda vuelta el 25 de octubre y asumirá la presidencia el 5 de enero de 2027.
Likely · Within weeks
Si electo, Flávio Bolsonaro amnistiará a su padre Jair Bolsonaro y a los condenados por los actos del 8 de enero de 2023.
Very likely · Within months

Luiz Inácio Lula da Silva and Flávio Bolsonaro will go to a second electoral round on October 25 after obtaining 44.83% and 47.31% of the votes respectively in the first round, according to 98.36% of the official count. Lula is seeking a fourth non-consecutive term at 80 years old, while Flávio, 45 years old and son of Jair Bolsonaro, has more than 55.5 million votes, surpassing his father in the first round of 2022.

The Spanish Government, through Sareb, awards a million-dollar public real estate management contract to Aliseda, a subsidiary of Blackstone, despite the Executive's public criticism of the investment funds.

Thousands of supporters of the Cockroach Janata Party protested in Delhi and Mumbai against the Special Intensive Review of the electoral roll, which has removed more than 130 million names, denouncing that it favors the BJP and demanding the resignation of Gyanesh Kumar, while Amnesty International criticizes the arrests and restrictions on peaceful protests.

The Plenary Session of the Constitutional Court will debate this week the presentations estimating the amparo appeals of Jordi Turull and Dolors Bassa against the decision of the Supreme Court not to grant amnesty for the crime of embezzlement of public funds from 1-O, after a precedent where the majority of the TC showed its intention to correct the interpretation of the High Court.

Flávio Bolsonaro surpasses Luiz Inácio Lula da Silva in the first round of the presidential elections in Brazil with 48.05% of the votes compared to 43.96%, forcing a second round on October 25 while the right sweeps the legislative and regional elections.

With 92% of the Brazilian presidential elections counted, Flávio Bolsonaro leads with 47.8% and Luiz Inácio Lula da Silva follows with 44.1%, forcing a second round on October 25. Tarcísio de Freitas is re-elected in São Paulo and Michelle Bolsonaro becomes the senator with the most votes in the history of the Federal District.