Ganadores y perdedores: del batacazo de Trump y Musk al auge de los demócratas progresistas o religiosos
El Partido Demócrata arrebata bastiones republicanos como Texas, mientras figuras como Donald Trump y Elon Musk sufren un revés electoral significativo.
Quick Look
- Los demócratas recuperan el control del Congreso de EE.
- UU. tras ganar en bastiones republicanos como Texas.
- La jornada destaca por hitos de representación latina, indígena y afroamericana, mientras Donald Trump y Elon Musk enfrentan una derrota política.
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Why It Matters
Las elecciones de medio mandato definen la composición del Congreso y la capacidad legislativa del presidente en ejercicio.
Las elecciones de medio mandato han supuesto un giro en el panorama político de Estados Unidos: los demócratas han recuperado el control de la Cámara de Representantes y del Senado, además de arrebatar a los republicanos bastiones históricos como Texas, en una derrota que deja a Donald Trump sin margen para impulsar buena parte de su agenda legislativa en los dos últimos años de mandato. La jornada también ha alumbrado hitos históricos de representación política, con la llegada de nuevos perfiles latinos y afroamericanos a las gobernaciones y la consolidación de las corrientes más progresistas dentro del Partido Demócrata.
El resultado supone un revés para Trump y para las grandes fortunas que han respaldado a los candidatos republicanos, como Elon Musk, que ha invertido cientos de millones de dólares en la campaña. Frente a ellos, los demócratas han encontrado en candidatos al Senado como James Talarico, vencedor en Texas, y Sherrod Brown, que ha recuperado su escaño en Ohio, dos de los símbolos de una noche electoral que también ha reforzado a la izquierda religiosa y al ala socialista del partido. En el lado republicano, la derrota de Ken Paxton y la pérdida de las mayorías parlamentarias contrastan con la victoria de Byron Donalds en Florida, que se convertirá en el primer gobernador afroamericano del estado.
El vuelco electoral en Texas y California ha convertido a Gina Hinojosa y Xavier Becerra en los grandes referentes del avance de la representación latina en Estados Unidos. Hinojosa será la primera mujer latina en gobernar Texas, mientras que Becerra se convertirá en el primer gobernador de raíces mexicanas de California en más de 150 años. En el estado tejano, donde desde 1994 ningún demócrata había sido elegido a un puesto estatal, también ha supuesto una gran victoria la lograda por James Talarico frente al republicano Ken Paxton, poniendo fin a casi cuatro décadas de dominio conservador en el estado y dando protagonismo a un candidato que combina su perfil progresista con su condición de seminarista presbiteriano.
Estos demócratas religiosos también han encontrado en estos comicios una oportunidad para consolidar su influencia en el partido. Varios candidatos, como Talarico, han recurrido a su fe cristiana para defender causas progresistas, como la justicia social, derechos laborales o el acceso a la sanidad. En Kansas, el pastor metodista Adam Hamilton ha arrebatado a los republicanos un escaño en el Senado que el partido no ganaba desde 1932. Su victoria se produce además frente al senador Roger Marshall, estrechamente ligado a Donald Trump. Hamilton, que tuvo un pasado republicano, ha logrado imponerse en un estado tradicionalmente conservador y clave para el equilibrio de poder en Washington.
Estos resultados reflejan el avance de una corriente que busca disputar a los republicanos el discurso religioso y la interpretación del cristianismo en la política estadounidense. La presencia de pastores y candidatos que recurren a las Escrituras para defender causas progresistas ha generado una fuerte respuesta entre sus adversarios conservadores. Joe Mitchell, candidato republicano al Congreso por el segundo distrito de Iowa, ha utilizado el acrónimo PINOS ('Pastors in Name Only', pastores solo de nombre) para desacreditar a estos demócratas cristianos, entre ellos su rival, la pastora Lindsay James. Mitchell cuestiona que sean verdaderos pastores y sostenía que no profesan "el verdadero evangelio de Jesucristo".
El principal derrotado de las elecciones de mitad de mandato ha sido Donald Trump. El presidente estadounidense ha visto cómo su partido perdía el control de ambas cámaras del Congreso, lo que le deja sin una mayoría legislativa para sacar adelante su agenda durante los dos últimos años de mandato. Pese a haber pedido el voto durante la campaña como si él mismo figurara en las papeletas, Trump evitó asumir responsabilidades por el resultado y aseguró que los republicanos habrían ganado "por una avalancha" si su nombre hubiese aparecido en las listas.
Otro de los grandes damnificados ha sido Elon Musk, cuyo respaldo económico a los candidatos republicanos no se ha traducido en victorias electorales. El magnate habría invertido cerca de 445 millones de dólares a través de America PAC y el Senate Leadership Fund, con importantes aportaciones en algunas de las contiendas más disputadas. En Texas, por ejemplo, destinó más de 45 millones de dólares a respaldar a Ken Paxton, derrotado por James Talarico. El desembolso vuelve a poner de manifiesto los límites de la financiación de las grandes fortunas para condicionar por sí sola el resultado de las urnas. "Supongo que mis láseres espaciales para intercedir en las elecciones no ha funcionado esta vez", ha ironizado el magnate.
Otro de los grandes ganadores de la noche es el movimiento socialista democrático que impulsó la llegada de Zohran Mamdani a la alcaldía de Nueva York. Los Socialistas Democráticos de EEUU (DSA, por sus siglas en inglés) han conseguido llevar al Congreso a cinco nuevos representantes, que se sumarán a las caras ya conocidas de Alexandria Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib. Entre los nuevos congresistas figuran las neoyorquinas Darializa Ávila Chevalier y Claire Valdez, el representante de Pensilvania Chris Rabb, Donavan McKinney, de Míchigan, y Melat Kiros, de Colorado, que se convertirá en la primera mujer de la Generación Z en llegar a la Cámara de Representantes.
Varios de ellos contaron con el respaldo directo de Mamdani, que ha reivindicado los resultados: "El trabajo que comenzamos aquí, en las calles de la ciudad de Nueva York, se está llevando adelante esta noche por todo nuestro país", según recogió el Washington Post. Otro de los refuerzos a este bloque ha sido la victoria de la socialista democrática Janeese Lewis George a la alcaldía de Washington DC, capital estadounidense. No obstante, Lewis George no tendrá plena autonomía para gobernar la ciudad, ya que, al ser Washington un distrito federal, la Constitución otorga al Congreso potestad sobre la capital, con capacidad para congelar partidas presupuestarias, entre otros asuntos.
Este impulso también ha llegado al Senado, donde los resultados han dado entrada a nuevos perfiles de la izquierda progresista. El demócrata Abdul El-Sayed, de origen egipcio, ha logrado un escaño por Míchigan y se convertirá en el primer musulmán en la historia de la Cámara Alta estadounidense. Aunque no forma parte del DSA y rechaza el término "socialista", su candidatura se ha situado en la órbita del movimiento progresista que ha ganado visibilidad con Mamdani.
Greg Abbott, en Texas, y Ron DeSantis, en Florida, figuran también entre los grandes damnificados del retroceso republicano. El gobernador tejano ha perdido el control de uno de los principales bastiones conservadores del país después de más de tres décadas de hegemonía de su partido. La victoria de Hinojosa y Talarico ha supuesto un golpe directo a su liderazgo estatal y ha provocado incluso un enfrentamiento público con Donald Trump, que le responsabilizó del resultado y le calificó de "republicano solo de nombre" ('Republican In Name Only'). Abbott, que había convertido Texas en uno de los referentes de las políticas conservadoras, abandona así el poder con una derrota de enorme carga simbólica para el Partido Republicano.
Tampoco ha dado resultado la estrategia de DeSantis en Florida. El hasta ahora gobernador había impulsado una redistribución de los distritos electorales (gerrymandering) para favorecer las opciones republicanas y garantizar una mayor representación conservadora en el Congreso. Sin embargo, estas maniobras no han conseguido evitar el vuelco en las urnas, y los demócratas han ganado en tres de los cuatro distritos que habían redibujado los republicanos este mismo año. Aunque el republicano Byron Donalds ha ganado la gobernación de Florida, según las proyecciones de NBC y Fox News, el resultado nacional deja en entredicho la eficacia de la estrategia hilvanada por DeSantis para blindar la influencia republicana en Washington.
La jornada electoral también ha dejado varios hitos en materia de representación política y diversidad. La demócrata Deb Haaland será la primera gobernadora indígena de Nuevo México y la primera mujer nativa americana en ocupar una gobernación en la historia de Estados Unidos. Haaland ya había marcado un precedente durante la Administración de Joe Biden, cuando se convirtió en la primera persona indígena en formar parte del Gabinete presidencial como secretaria de Interior, entre 2021 y 2025.
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AI outlook — possibilities, not facts
Bloqueo legislativo de la agenda de Trump en los próximos dos años.
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