Hacer la compra cuesta hasta 1.310 euros más al año según el supermercado, según la OCU
La OCU publica su ranking anual de precios de supermercados, revelando grandes diferencias entre cadenas y regiones, con una inflación alimentaria que sigue afectando a los hogares.
Quick Look
- Un estudio de la OCU revela diferencias de hasta 1.310 euros al año entre supermercados en España, llegando a 4.381 euros en Madrid.
- La inflación acumulada desde 2021 encarece la cesta un 39,5%, impulsada por el encarecimiento de los productos frescos.
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Why It Matters
La OCU publica regularmente un estudio de precios de supermercados que compara el coste de la cesta de la compra en diferentes cadenas y ciudades de España. La inflación alimentaria acumulada desde 2021 ha generado una presión sostenida sobre los presupuestos familiares.
Mismo carro, misma lista, 1.310 euros de diferencia al año. Eso es lo que puede costar hacer la compra en un supermercado u otro, según el ranking que la OCU ha publicado esta mañana. En Madrid, la distancia llega a los 4.381 euros. Y no es mal momento para fijarse. Los precios vuelven a subir, la inflación marcó en agosto un 4,3%, lo más alto en más de tres años, y la comida es, después del transporte, lo que más está encareciendo el día a día.
Los alimentos subieron un 2,3% en agosto respecto al mismo mes del año anterior, siete décimas más que en julio. Aunque en los supermercados el incremento es más moderado (un 1,8% en la cesta que analiza la OCU, el menor en cinco años), el alivio es relativo. Porque el problema no está solo en lo que suben los precios este mes o este año: desde 2021, llenar el carro cuesta un 39,5% más. Muchas familias, advierte la organización, todavía arrastran el golpe de aquella escalada.
¿Dónde sale más barato comprar? En dos hipermercados de Alcampo: el del centro comercial Bonaire, en Aldaia (Valencia), y el de Coia, en Vigo. Si se mira por cadenas, las que ofrecen los precios más bajos son Supermercados Dani, Family Cash, Tifer, Alcampo y Supeco. En el extremo contrario se sitúan Hipercor, El Corte Inglés, Supercor y Sánchez Romero. Esta última tiene, además, dos de las tres tiendas más caras del país, ambas en Madrid, en Arturo Soria y la Castellana. La tercera está en Castellón.
Hay un dato, eso sí, que sorprende, no todas las cadenas han subido precios. Ocho los han bajado en el último año: Mercadona, Lidl, Aldi, Carrefour Market, Consum, E.Leclerc, Supeco y Familia. Del resto, la mayoría ha subido menos que la inflación, y solo dos grandes cadenas, BM Urban y Ahorramás, lo han hecho por encima.
Madrid, donde más se paga por no comparar
Que en Madrid la diferencia entre el supermercado más barato y el más caro llegue a los 4.381 euros al año no significa que la ciudad sea más cara. Significa que tiene más donde elegir. Según la OCU, cuanto más amplia es la oferta, mayor es la distancia entre unos establecimientos y otros, y más dinero se deja quien no compara. Alcobendas, Pozuelo de Alarcón y Majadahonda van justo detrás, con 4.270 euros. En Mieres, en cambio, da casi igual dónde se compre: el margen no llega a los 400 euros.
En el mapa, la compra más barata está en la Comunidad Valenciana, con Torrent, Villarreal y Santa Pola a la cabeza, seguida de Murcia. Getxo, Pozuelo, Majadahonda y Cerdanyola del Vallès son las localidades más caras.
Pero más allá de dónde se compre, también importa qué se mete en el carro. La media esconde una cesta a দুই velocidades: los productos envasados apenas suben un 1,4%, mientras los frescos se encarecen un 4,7%. El pescado encabeza las subidas, con un 8,6%, seguido de la carne (3,7%) y la fruta y la verdura (3,5%). Algunos productos se han disparado: el tomate, un 33,2%; el limón, un 25,2%; y la coliflor, un 22,8%. En el lado contrario, los plátanos de Canarias bajan un 22,6% y las alcachofas, un 15,1%. También hay diferencias según la marca: los productos de fabricante suben un 2%, frente al 0,8% de la marca blanca. En total, seis de cada diez productos de la cesta cuestan hoy más que hace un año.
Lo que el estudio todavía no refleja es el último impacto de la guerra de Irán, que ya se nota en la gasolinera. El transporte se encareció un 9,5% en agosto, su mayor subida desde 2022, y es hoy el primer motor de la inflación. El riesgo es que ese golpe acabe llegando a los lineales. Y el calendario no ayuda. El próximo miércoles, 30 de septiembre, caducan buena parte de las medidas del escudo anticrisis aprobado por la guerra: la rebaja del impuesto sobre la gasolina y el gasóleo y las ayudas directas a los transportistas por carretera, que en septiembre alcanzan los 20 céntimos por litro. El propio decreto justificaba mantener intacto el apoyo al transporte y al campo para evitar "efectos de segunda ronda" sobre la cesta de la compra. El Gobierno ya ha anunciado que prorrogará la ayuda al gasóleo agrícola, aunque la cuantía no se conocerá hasta el Consejo de Ministros del martes. Del transporte, que lleva cada producto hasta la estantería, no se sabe nada todavía. Este viernes, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se reunió con la distribución y los sindicatos, pero no hubo anuncios.
La OCU reclama rebajar el IVA de los alimentos básicos, incluidos la carne y el pescado, y medidas para que la subida de la luz, el gas y el gasóleo no termine en el plato. Mientras el Gobierno decide, la herramienta más eficaz sigue al alcance de cualquiera: mirar antes de llenar el carro.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
El Consejo de Ministros decidirá la prórroga de la ayuda al gasóleo agrícola.
Very likely · Within days
Open Questions
- ¿Prorrogará el Gobierno las ayudas al transporte y combustibles tras el 30 de septiembre?
- ¿Se trasladará el impacto del encarecimiento del transporte a los lineales de los supermercados?







