Implosión en la izquierda: Rufián se entromete para colocar a Irene Montero como líder del Frente Amplio
El movimiento de Podemos cerrando una alianza con ERC y la intervención de Gabriel Rufián en favor de Irene Montero tambalean los planes del Frente Amplio a cinco días del fin de plazo.
Quick Look
Las negociaciones de la izquierda alternativa sufren un vuelco tras la alianza entre Podemos y ERC, impulsada por Gabriel Rufián para aupar a Irene Montero y reconfigurar el espacio frente al Frente Amplio a pocos días del cierre de registros.
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Why It Matters
Las formaciones de la izquierda alternativa española negocian una confluencia de cara a las próximas elecciones generales bajo la figura del Frente Amplio y con plazos ajustados.
Implosión en las negociaciones de la izquierda alternativa para las elecciones. Los últimos movimientos de Podemos ultimando una alianza electoral con ERC han dado un vuelco en la situación, porque el partido morado ha conseguido fichar como aliado a Gabriel Rufián para intervenir personalmente en la reconfiguración del espacio en favor de Irene Montero y buscando, en la práctica, el desmantelamiento del Frente Amplio tal y como se estaba armando para alumbrar una nueva plataforma en la línea de Unidas Podemos. Esto puede tener varias consecuencias. Que la izquierda se acabe uniendo de mala manera desde unos equilibrios distintos a los que se apuntaban, que esa candidatura unitaria se logre pero pierda partidos o personas por el camino o, en el caso más extremo, que el espacio se presente fracturado en dos listas y se confirme la división del voto.
Ahora mismo el tablero de las izquierdas es una gran partida de ajedrez donde se suceden los movimientos, las emboscadas y los ataques. El plazo para registrar las coaliciones electorales concluye a las 23.59 horas de este viernes. Así que, contando con el de hoy, quedan sólo cinco días para cerrar los acuerdos. Sin embargo, el paso de las horas desde la convocatoria de las elecciones no ha hecho más que enredar, y mucho, la situación.
Con razón, después de este fin de semana de infarto, cunde la incertidumbre, incluso la estupefacción, porque nadie puede aventurar en qué va a acabar todo. Ni si la entrada en acción de Rufián va a permitir el desbloqueo de las negociaciones o si, por el contrario, puede empeorarlas.
La clave de la implosión de este fin de semana está en Cataluña. Rufián ha firmado la paz con Oriol Junqueras para repetir como candidato de ERC a las elecciones generales. Esto, como es evidente, cierra de golpe la puerta a que sea candidato por el Frente Amplio, tal y como le había pedido Ada Colau.
En realidad, esto no es ninguna sorpresa porque era la decisión lógica por ambas partes. En cambio sí ha sido totalmente inesperado que Rufián haya arrastrado a su partido a una alianza con Podemos. Por un lado, los morados harán de ERC, un partido independentista, su candidatura en Cataluña y, por otro lado, el diputado catalán podrá hacer campaña en el resto de España por Irene Montero.
Esta coalición, sobre todo por este último de sus términos, revienta el marco en el que se estaban dando las negociaciones entre Podemos y el Frente Amplio para ir juntos. Porque los morados tienen ahora una nueva baza que jugar y es que, en el caso de que no haya acuerdo, irían en solitario apadrinados por el candidato más deseado por los votantes del espacio heredero de Sumar, que no es otro que Gabriel Rufián. Con el que Montero podría decir que hace tándem electoral. Este nuevo escenario sube la apuesta de los morados para negociar unas condiciones más beneficiosas, con más y mejores puestos en las listas, e incluso reclamar liderar en Madrid.
En el Frente Amplio había ayer incredulidad por este asombroso giro que lo cambia todo, porque, desde la prudencia, se había extendido la idea de que pudiera darse una candidatura unitaria con Podemos.
Ahora la partida de ajedrez se juega en otros términos porque Rufián ha tomado la iniciativa personal de tratar de reconfigurar la alianza de las izquierdas fuera de Cataluña desde otras coordenadas. Y no es un secreto que él siempre ha apostado por Irene Montero como la gran candidata por Madrid.
Tras confirmarse un acuerdo con Junqueras que salva su puesto en ERC, Rufián se metió de lleno en la tarea y contactó personalmente con Izquierda Unida (IU) y Emilio Delgado (el sector crítico de Más Madrid), con el objetivo de propiciar nuevos marcos para un pacto de unidad.
Estas llamadas provocaron la reacción rotunda de IU, que en un comunicado subrayó su compromiso con el Frente Amplio y todos los partidos que lo configuran, así como su defensa de Ada Colau como líder. Es decir, que IU quiere que la unidad se haga dentro del Frente Amplio y bajo el liderazgo de la ex alcaldesa.
«Izquierda Unida ha participado con lealtad desde el primer momento en la constitución de un Frente Amplio que debe aglutinar a todas las fuerzas políticas de la izquierda del Estado. Nuestra voluntad es inequívoca: no le soltamos la mano a ninguna de ellas», dijo la formación en su comunicado. Mensaje de que quiere a Podemos dentro de la alianza, pero que no va a sacrificar a nadie.
Por eso, IU hizo «un llamamiento a la responsabilidad de todas las fuerzas políticas» para salir de la situación de bloqueo que hay ahora. «Tenemos la obligación de estar a la altura de quienes esperan una alternativa política capaz de defender y ampliar sus derechos», apuntó.
«No hay una sola razón que impida el máximo entendimiento entre las organizaciones; tampoco para que las individualidades se impongan a los intereses de la mayoría social», dice IU, en un aviso que vale para Rufián y Podemos, pero también para Más Madrid, por querer que Mónica García vaya en las listas.
Del comunicado de IU es muy reveladora la apuesta por Ada Colau, en plena presión de Rufián por situar a Montero. De la ex alcaldesa de Barcelona afirma que cuenta con «todo» su «respaldo» porque representa una oportunidad para «ensanchar» el espacio. Además, enfatiza que el proyecto de unidad «debe trascender las siglas de cada formación y conectar con la sociedad organizada y movilizada». Un fin que ve en Colau.
En todo este lío, Movimiento Sumar, otro de los partidos del Frente Amplio, irrumpió en el caótico domingo para expresar que en la formación lo tienen «claro» y quieren a la ex alcaldesa al frente: «Ada Colau, Emilio Delgado y alianzas con todo el que quiera venir». Un mensaje de Verónica Barbero que apela a la «generosidad» y «responsabilidad» para poder alcanzar la lista de unidad.
El enredo deja en una situación comprometida a Comunes. Para Rufián la unidad de las izquierdas está representada en la candidatura de ERC y, por tanto, una vez que piensa integrar a Podemos, el partido catalán del Frente Amplio está en una posición de debilidad. Porque la operación de Rufián trataría de devorar su hueco y atraer a sus votantes.
La situación está muy tensa. Y quedan cinco días para su desenlace.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Registro de coaliciones electorales antes del viernes a las 23.59 horas.
Very likely · Within days
Open Questions
- ¿Se alcanzará una candidatura unitaria antes de que expire el plazo?
- ¿Qué papel jugará finalmente Ada Colau en la confluencia?







