
A study led by Involcan has identified a magma accumulation zone under the western sector of Tenerife by analyzing 785 telesisms between 2017 and 2024, revealing a direct connection between deep processes and surface seismicity detected since 2016.
AI-generated summary
Desde 2016 se ha detectado sismicidad anómala en Tenerife, lo que ha motivado estudios para comprender los procesos geológicos subyacentes. El Instituto Volcanológico de Canarias lideró esta investigación utilizando datos sísmicos de telesismos registrados entre 2017 y 2024.
Una investigación liderada por el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha permitido localizar la zona donde se estaría acumulando una gran cantidad de magma bajo la superficie de Tenerife, un fenómeno que coincidiría con la sismicidad anómala detectada desde 2016.
Los resultados del trabajo, publicados en la revista Scientific Reports (del grupo Nature), sugieren una conexión directa entre los procesos que ocurren a decenas de kilómetros de profundidad y fenómenos observables en superficie, como los terremotos y la desgasificación.
El estudio ha obtenido, por primera vez, una imagen tridimensional de la estructura profunda de la corteza y del manto superior bajo Tenerife. El modelo revela varias zonas de baja velocidad sísmica vinculadas a acumulaciones magmáticas en la base de la antigua corteza oceánica.
Esta reconstrucción estructural fue posible gracias al análisis de más de 785 telesismos (terremotos lejanos de gran magnitud) registrados entre 2017 y 2024 por la Red Sísmica Canaria. Para ello se empleó la técnica de funciones receptoras, que examina cómo se transforman las ondas sísmicas al cruzar medios con distintas propiedades físicas.
Entre los principales hallazgos destaca la identificación de una capa de corteza oceánica rígida de unos 10 kilómetros de espesor. Por debajo de este nivel, la estructura se vuelve heterogénea y presenta cuatro grandes anomalías distribuidas en varios sectores de la isla, extendiéndose entre los 10 y los 30 kilómetros de profundidad.
Estas bajas velocidades indican zonas de elevada temperatura o alteraciones en la composición de las rocas debido a la presencia de magmas procedentes del manto superior.
El dato más relevante se sitúa bajo el sector occidental de Tenerife, donde se detectaron velocidades excepcionalmente bajas de las ondas sísmicas S. La modelización termodinámica confirma que esta anomalía contiene una fracción significativa de material fundido.
Dicha acumulación responde a procesos de underplating magmático, mediante los cuales el magma asciende desde el manto y se almacena de forma progresiva en la base de la corteza.
El informe demuestra también una relación espacial directa entre estas anomalías profundas y la sismicidad reciente: buena parte de los terremotos de los últimos años se concentran sobre la anomalía principal o en sus bordes, lo que apunta a dinámicas de transferencia y acumulación de magma.

El estudio REACT, liderado por el CNIC y el Rigshospitalet, revela que la aterosclerosis comienza en jóvenes y evoluciona de forma distinta según el sexo. La investigación busca transformar la prevención cardiovascular mediante el uso de imagen médica.

El eclipse lunar parcial llamado Luna de Sangre se observó en México y gran parte de América, Europa, África y el oeste de Asia el 28 de agosto de 2026. La fase penumbral comenzó a las 20:33 y alcanzó su punto máximo a las 22:12 (hora del centro de México), con el 96 por ciento del disco lunar cubierto. El fenómeno fue visible a simple vista y se compartió en redes sociales, donde usuarios agradecieron transmisiones en tiempo real de la NASA y la alerta Sassla.

Un estudio liderado por Involcan identifica una zona de acumulación significativa de magma bajo el sector occidental de Tenerife, vinculada a la sismicidad anómala detectada desde 2016, mediante el análisis de 785 telesismos y técnicas de funciones receptoras, revelando anomalías de baja velocidad sísmica entre 10 y 30 km de profundidad.

La Corriente Circumpolar Antártica, la mayor del planeta, aísla climáticamente la Antártida. Un nuevo estudio revela que los pasos oceánicos no bastan por sí solos para explicar su origen, señalando al viento como factor clave.

La asociación Sharkmed investiga la población de tiburones en las Islas Baleares mediante dispositivos de video submarino, con el objetivo de proteger a estas especies amenazadas y desmitificar su peligrosidad.

Un estudio de la Universidad HSE relaciona la preferencia por los sabores dulces con una mayor impulsividad y peor tolerancia a la incertidumbre. La investigación sugiere que elegir recompensas inmediatas busca evitar el riesgo futuro y no solo la gratificación instantánea.