Tres semanas después de la avalancha migratoria, la falta de una estrategia clara y las contradicciones internas del Ejecutivo generan incertidumbre y desgaste político.
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Hace tres semanas se produjo una avalancha migratoria en la frontera de Ceuta. El fenómeno migratorio se ha consolidado como una de las principales preocupaciones ciudadanas según el CIS.
Tres semanas después de la avalancha de migrantes por la frontera ceutí, seguimos sin tener ninguna información fiable sobre quiénes instigaron el asalto y cuál fue el papel de Marruecos. Es posible incluso que no lleguemos a conocer qué ha ocurrido. Pero tres semanas después también se evidencia la falta de reflejos del Gobierno.
La estrategia de lograr en los primeros días el retorno masivo ha dado paso a la constatación de que unos miles (se habla de 8.000, pero nadie sabe la cifra) deambulan por una ciudad de 80.000 habitantes sin intención de regresar, mientras se constata la dificultad para discriminar casos y actuar en consecuencia. Sorprende la incapacidad del Ejecutivo para trasladar una idea clara de lo que piensa hacer para resolver una situación insostenible para los ceutíes y explosiva para la opinión pública, máxime cuando Pedro Sánchez siempre ha subrayado su experiencia ante situaciones excepcionales.
La posición del Gobierno refleja las contradicciones de la izquierda ante la inmigración. Hace dos años el CIS situó por primera vez ese fenómeno como primera preocupación. Desde entonces se ha mantenido en los tres primeros puestos. El 30% de los encuestados lo citó como primera preocupación, aunque solo el 13% admitía que le afectaba personalmente. El salto cualitativo es que muchos ya culpan a los migrantes de otros problemas, como el precio de la vivienda. Para el PSOE es un asunto incómodo, puesto que su votante oscila entre el temor a la llegada de extranjeros y la voluntad de acogida. Algunos estudios revelan que los electores son menos comprensivos que sus partidos en este asunto. Los socialistas europeos también viven esa contradicción. A la vista están sus diferencias.
Lo peor para el Gobierno es que no logra enviar un mensaje claro a ningún sector. Ni a quienes desean la expulsión de los migrantes ni a quienes se escandalizan por el trato que reciben esas personas, miles de ellas menores (muchas niñas que anhelan una libertad para ellas vedada, además de un futuro económico). El Gobierno aparece así solo, sin el apoyo de una Europa escorada a la derecha y criticado por organizaciones humanitarias por la deficiente acogida. Desorientado, ofrece una sensación de ineficacia y desgaste de la que le será difícil desprenderse.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, exhortó al INE y al Poder Judicial a actuar con austeridad ante sus solicitudes presupuestales para 2027, destacando que las prioridades del gobierno deben prevalecer sobre gastos excesivos.

Alberto Núñez Feijóo cuestiona la gestión migratoria del Gobierno en Ceuta y su relación con Marruecos, calificándola de "indolente". Por su parte, el portavoz del PSOE, Patxi López, acusa a Feijóo de adoptar estrategias de extrema derecha y difundir bulos.

El Tribunal Supremo ha denegado la medida cautelarísima solicitada por senadores del PP para forzar la comparecencia urgente de ministros en el Senado por la crisis migratoria en Ceuta, ordenando en su lugar tramitar el incidente por la vía ordinaria.

El movimiento ultra 'Save Europe Act', liderado por figuras como Martin Sellner, celebra su primera gran concentración en Barcelona. La protesta, que aboga por la 'remigración masiva', ha provocado contramanifestaciones y un dispositivo de seguridad de los Mossos.
El envejecimiento poblacional en España choca con un sistema de dependencia ineficiente. La actriz Assumpta Serna denuncia la burocracia que retrasa ayudas vitales, mientras las estadísticas revelan que cien personas mueren al día esperando recibir asistencia.

El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha reclamado los derechos históricos y geográficos de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, instando a España a abrir un diálogo para resolver el estatus de ambas ciudades tras la reciente crisis migratoria.