Los antioxidantes de los tumores debilitan la inmunidad antitumoral y favorecen la progresión del cáncer
Quick Look
- Un estudio internacional liderado por la Universidad de Cambridge revela que los tumores producen antioxidantes como la enzima PRDX1 que inactivan las células T del sistema inmune, impidiendo que eliminen el cáncer.
- Bloquear estos antioxidantes tumorales restaura la inmunidad antitumoral en ratones y sugiere que los suplementos suplementos antioxidantes podrían ser perjudiciales para pacientes con cáncer, mientras que modular su acción con fármacos podría mejorar las inmunoterapias.
AI-generated summary
Why It Matters
Los antioxidantes son comúnmente consumidos por su supuesta capacidad de neutralizar radicales libres y prevenir daño al ADN, pero su efecto en el cáncer ha sido inconsistente en ensayos clínicos.
Los tumores producen moléculas antioxidantes que inactivan las células del sistema inmune especializadas en eliminar el cáncer. Pero si se eliminan los antioxidantes producidos por los tumores, se puede restaurar la capacidad del sistema inmune de controlar la enfermedad.
Así lo demuestra una investigación internacional liderada por la Universidad de Cambridge (Reino Unido) que se presenta hoy en la revista Science. Los resultados sugieren que tomar suplementos antioxidantes puede ser perjudicial para personas con cáncer. Además, modular con fármacos la acción antioxidante de los tumores puede mejorar la eficacia de las inmunoterapias.
“Hay un uso extendido de suplementos antioxidantes por parte de personas sanas y pacientes con cáncer”, escriben los investigadores. Quienes los consumen esperan que sean beneficiosos porque eliminan agentes oxidantes como los radicales libres, que dañan el ADN y se han asociado al cáncer. Sin embargo, por motivos que no se comprenden bien, los antioxidantes no han mejorado el pronóstico del cáncer en ensayos clínicos.
La nueva investigación se ha basado en estudiar qué hacen los agentes oxidantes en el microambiente tumoral, es decir, en el ecosistema que forma el tumor, compuesto por otras células, tejidos y moléculas que se suman a las células del cáncer.
Los resultados muestran que las células cancerosas liberan moléculas antioxidantes en el microambiente tumoral. Entre ellas, la más abundante es la enzima PRDX1, que neutraliza la molécula H2O2, (o peróxido de hidrógeno, la molécula del agua oxigenada). Al verse privadas de H2O2, las células T del sistema inmune ven mermada su capacidad de eliminar las células del cáncer. Este descubrimiento se alinea con el de otras investigaciones recientes que indican que las células inmunes T necesitan pequeñas cantidades de agentes oxidantes para funcionar correctamente.
El nuevo trabajo, en el que han participado centros de investigación de siete países, se ha realizado con cultivos celulares, ratones con cáncer y datos de pacientes humanos. En los ratones se ha observado que, si se bloquea la producción de PRDX1, las células inmunes T recuperan la capacidad de eliminar las células del cáncer.
Por otro lado, cuando los animales están inmunodeprimidos, las células del cáncer no aumentan la producción de PRDX1. Este resultado “sugiere que hay una presión de selección sobre el cáncer para producir antioxidantes y debilitar así las respuestas inmunes”, explican en un correo a La Vanguardia Alexander Wesolowski y Ardon Pillay primeros autores de la investigación.
Los datos de pacientes humanos, correspondientes a 21 tipos de cáncer diferentes, han mostrado que PRDX1 es la molécula antioxidante producida en mayor cantidad, aunque no la única, en la mayoría de tumores. Pero hay una minoría de tumores en que el nivel de esta enzima no aumenta. Por ejemplo, se ha observado que PRDX1 es relevante en casos de melanoma y cáncer de hígado, pero no lo es en las muestras de cáncer colorrectal analizadas.
“Las terapias antioxidantes pueden perjudicar involuntariamente la inmunidad antitumoral y favorecer la progresión del cáncer”, concluyen los investigadores en Science, que recuerdan que “la administración de antioxidantes en modelos preclínicos [ratones] se ha asociado con un crecimiento tumoral acelerado y un mayor potencial metastásico”.
Este resultado puede ser “especialmente relevante para pacientes que están siendo tratados con inmunoterapia”, declara Adriana Alcaraz, dietista-nutricionista del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), que no ha participado en la investigación. Si los antioxidantes tienen un efecto inmunosupresor en el tumor, podrían limitar la eficacia de la inmunoterapia en este colectivo.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Los ensayos clínicos evaluarán inhibidores de PRDX1 como coadyuvantes de inmunoterapia en los próximos años.
Likely · Within years
Las guías clínicas recomendarán evitar suplementos antioxidantes en pacientes bajo inmunoterapia.
Possible · Within years
Open Questions
- ¿Qué otros antioxidantes tumorales además de PRDX1 contribuyen a inmunosuprimir las células T?
- ¿Cómo modular específicamente la acción de PRDX1 en tumores humanos sin afectar tejidos sanos?
- ¿Qué porcentaje de pacientes con cáncer se beneficiaría de inhibir PRDX1 como coadyuvante de inmunoterapia?




