Polémica por la recomendación de Ayuso a un restaurante con pasado vinculado a simbología franquista
La presidenta madrileña promocionó 'El Mirador de Pelayos', un local conocido por exhibir elementos del régimen, generando críticas de la oposición y cuestionamientos sobre el uso de sus redes sociales.
Quick Look
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sido objeto de críticas tras recomendar en redes sociales el restaurante 'El Mirador de Pelayos', un establecimiento históricamente vinculado a la exhibición de simbología franquista.
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Why It Matters
El restaurante El Mirador de Pelayos ha sido señalado en años anteriores por exhibir simbología franquista, incluyendo retratos y bustos del dictador. El PP justifica la visita como una acción de apoyo a la economía local tras los incendios veraniegos.
Cuando Isabel Díaz Ayuso interactúa en sus redes sociales, la polémica parece acompañarla incluso cuando Pedro Sánchez no aparece en pantalla. Una de las pocas publicaciones de la presidenta madrileña de las últimas semanas que se ha salido de su habitual pulso con el jefe del Gobierno ha terminado provocando críticas por un motivo muy distinto. En este caso por haber recomendado un negocio privado de restauración. Concretamente El Mirador de Pelayos, un restaurante con una controvertida historia por la exhibición de simbología franquista. Y ese pasado es precisamente el que ha devuelto la publicación al centro de la conversación en redes.
La primera polémica tiene una lectura más política. ¿Puede una presidenta autonómica utilizar sus redes para promocionar un negocio privado? La pregunta resulta especialmente llamativa en el caso de Ayuso, que ha criticado en numerosas ocasiones el uso que Pedro Sánchez hace de sus propias redes sociales para recomendar libros, discos o películas. También hay un precedente de un restaurante, aunque fue en 2010, mucho antes de llegar a la Presidencia. Lo curioso es que lo que desde el PP coinciden en presentar como una utilización impropia de su escaparate político, en el caso de Ayuso se ha presentado como una recomendación gastronómica para dinamizar la recuperación de una zona muy afectada este verano por los incendios.
Pero la polémica no acaba ahí porque el restaurante elegido añade una segunda capa. Esta bastante más incómoda. El Mirador ha estado durante años asociado a la exhibición de símbolos y recuerdos del franquismo. En 2018, Telemadrid acudió al establecimiento y lo presentó como “uno de los últimos templos del franquismo en Madrid”. El reportaje mostraba retratos de Francisco Franco, bustos del dictador, banderas preconstitucionales y otros elementos vinculados al régimen. Su propietaria, Rosa, quien se ha deshecho en agradecimientos a Ayuso, defendía entonces públicamente aquella decoración y llegó a reducirla a un “pequeño homenaje”.
La relación del restaurante con la simbología franquista viene de lejos. En 2014, el Ayuntamiento de Pelayos de la Presa, gobernado por el PP de Herminio Cercas, eligió El Mirador para celebrar el Día de la Mujer, pese a sus retratos de Franco y José Antonio Primo de Rivera. Algo paradójico dado que la ideología falangista defendió un modelo de mujer radicalmente alejado de la igualdad que representa el Día Internacional de la Mujer al relegar a las mujeres “al hogar” o defender su subordinación al hombre.
En 2019, El País informó de que la nueva propietaria había retirado la simbología franquista del establecimiento. Ahora, sin embargo, han vuelto a circular imágenes del interior -obtenidas del Instagram corporativo- con referencias al régimen, incluidas botellas y otros objetos, lo que ha reavivado las críticas y plantea la cuestión de qué elementos conserva actualmente el local.
La respuesta del PP madrileño ha sido desmarcar la comida de cualquier consideración ideológica. Fuentes del partido aseguran que “no tenemos por costumbre mezclar ideología con comer” y explican que El Mirador fue elegido porque era un restaurante del pueblo que “casi se quema” durante el incendio y el que “había más a mano” para comer con los alcaldes de las localidades afectadas. El PP añade, con cierta ironía, que desconoce “si alguna vez hemos comido alguno en restaurantes de propietarios con ideas trotskistas y comunistas”. Desde la Comunidad de Madrid, en cambio, han optado por no dar explicaciones: “No tenemos nada que decir”, han trasladado a EFE.
La oposición ha aprovechado la elección para cargar contra la presidenta. El secretario general del PSOE-M y ministro Óscar López ha reaccionado con ironía: “Cada uno va donde más a gusto se encuentra”, ha escrito en X, compartiendo un mensaje del periodista Antonio Maestre que califica el establecimiento de “mausoleo franquista”. Rita Maestre, portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid, también ha cargado contra la presidenta: “Menudo verano lleva Ayuso”, ha escrito junto a imágenes de los objetos franquistas que, según denuncia, conserva el restaurante.
El PP insiste en que no mezcla ideología con comer. El problema es que, en este caso, la ideología llevaba años formando parte de la decoración del restaurante. Y ahora ha vuelto a aparecer en las fotografías que acompañan a la visita de la presidenta.
Open Questions
- ¿Qué elementos decorativos conserva actualmente el restaurante?
- ¿Cambiará la estrategia de comunicación de Ayuso tras esta polémica?





