Rescatan a dos trabajadores tras nueve días atrapados en un túnel en Nepal
Los supervivientes fueron hallados en una central hidroeléctrica tras una catastrófica riada que ha dejado miles de desaparecidos.
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Dos trabajadores fueron rescatados con vida tras nueve días atrapados en un túnel de una central hidroeléctrica en Nepal, tras una riada que ha dejado más de 1.300 muertos y miles de desaparecidos en la región del Himalaya.
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Why It Matters
Una riada de hielo, rocas y lodo arrasó centrales hidroeléctricas en el río Trishuli, dejando a cientos de trabajadores atrapados en túneles subterráneos.
Cuando las esperanzas de hallar con vida a alguna de las víctimas de la catastrófica riada en el Himalaya casi se habían desvanecido, este viernes, nueve días después, dos hombres han sido rescatados con vida en Nepal. Se trata de dos trabajadores de una central hidroeléctrica en el río Trishuli que lograron refugiarse en uno de sus túneles justo antes de que una enorme masa de hielo, rocas y lodo arrasara todo a su paso. Un tercer operario, aún sin identificar, ha sido hallado muerto en el mismo pasadizo.
Identificados como Sanjaya Shah y Kabir Maharjan, estos dos hombres son los primeros trabajadores extraídos de unos túneles de la central Trishuli 3A donde las autoridades buscan contra reloj al menos a 42 personas que, como ellos, podrían seguir con vida en los pasadizos subterráneos de la planta, han afirmado fuentes oficiales a la cadena británica BBC en Nepal. Esta mañana los rescatistas oyeron las voces de algunos de ellos.
No son los únicos. Nepal calcula que la riada atrapó en túneles a alrededor de 900 trabajadores de seis centrales hidroeléctricas. Se desconoce cuántos siguen con vida, pero, de acuerdo con BBC, las autoridades nepalíes buscan a unos 150 supervivientes en esas instalaciones.
En total, al menos 1.301 personas murieron por la riada y 5.339 siguen desaparecidas, según las últimas cifras ofrecidas por la policía nepalí este viernes, cuando elevó el número de cadáveres recuperados en su territorio a 1.290, mientras que los desaparecidos son 4.788, entre ellos 601 extranjeros. A ese saldo se suman los 21 fallecidos y los alrededor de 550 desaparecidos en el lado tibetano de la frontera y tres cadáveres recuperados en la India.
Sanjaya Shah, capataz mecánico en la central eléctrica, y Kabir Maharjan, supervisor mecánico, según ha informado la oficina del ministro de Energía nepalí, Biraj Bhakta Shrestha, han sido rescatados con heridas en piernas y manos, probablemente por haberse arrastrado por los túneles y excavado la tierra para tratar de salir a la superficie, precisaron las autoridades.
Los vídeos del rescate muestran cómo los dos hombres han sido extraídos del túnel por los rescatistas, cubiertos de barro, con la mirada perdida y prácticamente inermes, entre vítores de los presentes. Los equipos de rescate han trasladado luego al primer trabajador, Maharjan, en una camilla.
El otro hombre, Shah, ha sido rescatado poco después y transportado a cuestas a una tienda de campaña de los servicios de rescate, donde ha sido atendido por médicos militares, que le colocaron una máscara de oxígeno y comprobaron sus constantes vitales. Ambos trabajadores han sido luego evacuados en helicóptero a un hospital en Katmandú.
Uno de estos dos supervivientes, Maharjan, no puede mover las manos ni las piernas y se encuentra en estado crítico, han informado más tarde las autoridades nepalíes. Las lesiones del otro, Shah, no son graves, ha declarado a Reuters un asistente del ministro de Energía.
“No podía simplemente huir solo”, ha relatado Shah en sus primeras declaraciones tras el rescate. Este trabajador ha asegurado que no pudo escapar porque permaneció en la sala de control de la central alertando a sus compañeros. “Les dije a todos que había ocurrido un accidente en la presa principal y les pedí que escaparan. Para cuando terminé de hacerlo, perdí mi oportunidad de salir. Al final, no pude escapar”, ha afirmado Shah a un equipo del Ejército nepalí después de ser rescatado.
“Mi responsabilidad era salvar la vida de todos”, ha aseverado el trabajador, que asegura haber pasado rezando los nueve días que ha pasado bajo tierra. También ha dicho haber oído las voces de otras personas atrapadas, con las que mantuvo contacto a gritos.
“Podíamos escucharlos cuando gritábamos. Así nos comunicábamos con la gente que estaba cerca”, ha explicado Shah, quien ha dicho haber tenido contacto de esa forma con “tres o cuatro personas”.
Desde hace días, equipos nepalíes, reforzados por especialistas de la India y China, trabajan para alcanzar a las personas que podrían seguir con vida dentro de las galerías de las centrales hidroeléctricas. En uno de los túneles del complejo hidroeléctrico del Alto Trishuli, los militares lograron llegar el lunes hasta la entrada para retirar los escombros. La operación avanza lentamente porque el barro y las rocas han cegado los accesos y el riesgo de nuevos derrumbes impone cautela a la hora de utiizar explosivos, que podrían sepultar definitivamente a quienes allí se cree que siguen con vida.
Un equipo de expertos en centrales hidroeléctricas está guiando a los rescatistas en la búsqueda en las centrales a través de un grupo de WhatsApp. La riada de lodo y rocas no solo cegó las entradas de los túneles, sino que los cubrió, por lo que, en algunos casos, pasadizos que antes estaban al nivel de la superficie han quedado ahora enterrados varios metros bajo la marea de barro. Nepal ha tenido que recurrir a su localización utilizando drones e imágenes por satélite para encontrar los lugares en los que antes se encontraban los accesos a esos túneles.
Arnold Dix, presidente de la Asociación Internacional de Túneles y Espacios Subterráneos, es uno de los expertos que asesora al Gobierno nepalí sobre el rescate. Citado por BBC Nepal, este experto ha subrayado no haber “conocido antes” una operación de rescate en la que haya que “buscar la entrada de un túnel que antes estaba en la parte alta de la colina y que ahora se encuentra bajo tierra”.
“Pueden imaginarse la magnitud de la avalancha; sepultó por completo la entrada”, ha afirmado a la cadena de televisión. Gracias a los datos de los satélites, ha asegurado Dix, los rescatistas pudieron identificar la entrada. Después empezaron a buscar a unos supervivientes de quienes “no sabían dónde estaban”. El rescate de los dos supervivientes ha sido posible, se ha congratulado este especialista, gracias a “una sucesión de milagros”.
Las autoridades nepalíes han desplegado también helicópteros y maquinaria pesada para cavar y desplazar grandes rocas en la carrera para encontrar supervivientes. Mientras, los ingenieros nepalíes bombean aire en los túneles para tratar de evitar que los supervivientes que siguen en ellos se asfixien por falta de oxígeno. En imágenes difundidas por la BBC en Nepal a principios de semana, se veía a rescatistas recorriendo en balsas los túneles inundados.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Continuación de las operaciones de rescate con drones y maquinaria pesada.
Very likely · Within days
Open Questions
- ¿Cuántos de los desaparecidos siguen con vida?
- ¿Cuál es el estado exacto de las infraestructuras dañadas?





