Sánchez admite dudas sobre implicación de Marruecos en crisis de Ceuta pero pide pruebas
Presidente dice que no descarta responsabilidad marroquí pero no tiene pruebas; oposición acusa a Sánchez de traición y exige represalias contra Rabat
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- Pedro Sánchez admite en el Congreso que no descarta que Marruecos esté detrás de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, pero afirma que aún no tiene pruebas.
- La oposición acusa al presidente de traición y exige represalias contra Rabat.
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Why It Matters
Crisis migratoria en Ceuta con entrada masiva de migrantes el 30 de julio; servicios de inteligencia investigan posible implicación de Marruecos.
Pedro Sánchez ha dado un giro a su discurso sobre Marrueco en el debate en el Congreso sobre la crisis de Ceuta. El presidente ha admitido que entiende que muchos ciudadanos piensen que Rabat está detrás de la entrada masiva de migrantes, y no lo ha descartado completamente, pero asegura que de momento no tiene pruebas porque ningún servicio le ha planteado algo definitivo en este sentido, y por eso de momento está a la espera de que avancen las investigaciones. Sánchez ha recordado que una decisión de choque con Marruecos tendría graves consecuencias “sin marcha atrás”, y por eso para tomarla tiene que estar muy seguro.
“Si existieran pruebas [de la participación de Rabat], actuaríamos en consecuencia. Este Gobierno no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros. Pero vamos a trabajar cargados de hechos probados. Otros nos llevaron a una guerra con pruebas falsas”, ha dicho en referencia a José María Aznar y la guerra de Irak. El presidente ha criticado expresamente a Aznar por recordar el episodio de Perejil con orgullo, cuando, según él, fue una demostración de lo que no hay que hacer.
La idea de Sánchez era clara: esto podría llevar a un conflicto incluso armado con Marruecos, algo frecuente en la historia de las dos naciones, y por eso no se puede tratar a la ligera. Pero ha dejado la puerta abierta a un cambio si algún informe de inteligencia concluye que fue Marruecos. “Esto a día de hoy es descartado por nuestros servicios de inteligencia, digo de momento”, ha insistido. “Dejemos trabajar a los servicios”, ha dicho también en la réplica ante la posibilidad de que aparezcan esos datos definitivos y haya que tomar decisiones. Sánchez ha terminado el debate dejando claro que él no va a iniciar un conflicto con Marruecos solo por presión política. “Hoy, en esta Cámara, hemos escuchado a muchos que quieren reventar nuestras relaciones de vecindad. Esa es su propuesta: escalar sin reservas un conflicto. Yo no puedo hacerlo, no debo hacerlo. No lo voy a hacer”, ha insistido.
Por el contrario, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y el de Vox, Santiago Abascal, han dejado claro que no tienen ninguna duda de que fue Marruecos y han exigido una represalia contundente. “La operación salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y que el Gobierno lo sabía porque fue advertido de ello. Dimita por incompetente o por cómplice. Usted pagará ante la justicia”, ha lanzado Feijóo, que ha sostenido que Sánchez tiene miedo a Rabat porque le encontraron algo inconfesable en su teléfono cuando le espiaron con el sistema Pegasus, una cuestión que circula mucho en redes sociales sin evidencia alguna. “¿Qué documento o conversación había en su teléfono para que se comporte de esta manera? ¿Qué sabe Marruecos de usted? ¿Por qué le tiene tanto miedo?“, le ha lanzado Feijóo.
Abascal ha ido directo a la acusación de traición. ”Sánchez es un traidor a España. Incluso a su propio partido. Hoy también traidor a los policías, a los que ha querido señalar como responsables por no avisar. Le vemos muy valiente con el rey de España y muy sumiso con el de Marruecos. No fue una crisis migratoria, fue una invasión”, ha insistido. “No nos hable de niños, usted tiene la empatía de un asesino en serie”, ha lanzado en la réplica.
En la réplica, Sánchez les ha contestado con una pregunta. “¿Qué habrían hecho? ¿Habrían ordenado a la policía disparar a la población civil? ¿Habría preferido matar a cientos o miles de jóvenes para evita tener que gestionar una crisis al otro lado de la frontera? Un gobierno del PP con Vox descolgando el teléfono para ordenar eso no lo quiero para mi país ni para ninguno. ¿Y ahora? ¿Expulsaría a todos los inmigrantes sin tramitar la ley de asilo? Eso es ilegal. ¿Recurriría a los gorilas de desokupa? Usted no sabe nada de gestión migratoria. Solo intenta sacar tajada”, le ha esperado a Feijóo. “Si la solución pasa porque nos van a enchironar a todos, ¡menudo respeto a la independencia del poder judicial!“, ha rematado. “Ceuta no necesita discursos matonistas de patio de colegio, sino sentido común, templanza y un gobierno valiente, un gobierno que plante cara a los poderosos y que proteja y sirva a la gente”, ha insistido.
Feijóo respondió luego que él no está a favor de disparar a nadie y que la guardia civil no lo ha hecho nunca, al contrario que Marruecos. “Vamos a tener una buena relación con marruecos, sí. Basada en la lealtad”, aseguró el líder del PP. “¿Qué habría hecho yo? No irme de vacaciones. Cesar al ministro del interior por incompetente. Acompañar al rey a Ceuta y no reprocharle que no vaya. Y no broncearme en ninguna playa”, ha rematado el líder de la oposición, que ha vuelto a tocar el delicado terreno de la familia del presidente: “¿Usted recomendaría a sus hijas pisar por la noche la playa de El Trampolín [donde duermen los inmigrantes en Ceuta]. Pues ya está“. Aina Vidal, de Comunes, le contestó después con otra pregunta: “¿Y usted, señor Feijóo, llevaría a su madre a la residencia pública de Madrid Santa Sofía, donde hay ratas y sarna? ¡Ya está bien!”
Sánchez ha endurecido en este debate su discurso con Marruecos, ha criticado abiertamente a los ministros marroquíes que reivindicaron la soberanía de Ceuta y Melilla, ha insistido en que su Gobierno garantizará siempre la españolidad de estas dos ciudades, e incluso ha desvelado un movimiento que hasta ahora se había mantenido en secreto, esto es, que el 21 de agosto Exteriores convocó a la embajadora de Marruecos en España para protestar por estas declaraciones de dos miembros de su Gobierno.
Ante la polémica desatada porque en esas fechas la embajadora no estaba en Madrid, Exteriores aclara a EL PAÍS que la convocatoria fue a ella, y se habló telefónicamente con ella para trasladar el malestar por las declaraciones de los ministros, pero como no estaba en Madrid, el que acudió al ministerio fue el encargado de negocios, algo habitual en los usos diplomáticos.
El presidente incluso ha hablado de un replanteamiento de la colaboración con Marruecos, una frase a la que se ha aferrado Sumar para hablar de “rectificación”, como ha dicho el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, “Tenemos que seguir colaborando con Marruecos. Pero después de lo ocurrido esta cooperación tiene que ser diferente”, ha dicho Sánchez. El presidente parece dispuesto a ir más allá si se demuestra que Rabat estaba detrás, pero ha insistido en que para eso necesita pruebas.
“Nadie ha aportado pruebas que puedan concluir que esta entrada masiva fuera diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes”, ha insistido el presidente. “Sabemos que el 30 de julio la gendarmería permitió el cruce de la frontera. Y que después lo controló. ¿A qué se debió la falta de control? ¿Hubo incapacidad o inacción? Nuestros servicios de inteligencia darán con todas las claves. Vamos a hacer públicos todos los informes. De momento, ninguna de estas instituciones ha entregado evidencias sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara este episodio”, ha insistido. El Gobierno aclara que muchos de esos informes tienen que ser desclasificados por el Consejo de Ministros, así que de momento no hay fecha para publicarlos pero la idea es hacerlo con casi una decena en breve. Margarita Robles, ministra de Defensa y máxima responsable del CNI, se ha mostrado incómoda con el anuncio y ha sido la única de los ministros socialistas que no lo ha aplaudido.
Sin embargo, la soledad del presidente en el Congreso ha sido muy evidente. No solo PP y Vox han apostado por la autoría de Marruecos. También sus aliados en la izquierda, anticipando la dificultad del último curso de la legislatura, con unos socios cada vez más alejados, que han afeado la tardía respuesta del Gobierno en Ceuta y han impugnado el relato del Gobierno sobre la responsabilidad de Marruecos.
En Sumar, a unos meses de las generales, la estrategia de desmarque es clara ya desde hace días, con un perfil mucho más duro en las múltiples intervenciones de sus portavoces. En ausencia de Verónica Barbero por motivos personales, el grupo ha elegido este jueves para dar la réplica a Sánchez a Enrique Santiago, portavoz parlamentario de Interior y líder del PCE, y a la portavoz adjunta, Aina Vidal. Izquierda Unida, dentro del Gobierno, ha sido el partido más crítico con la gestión del Ejecutivo y su posición sobre Marruecos, una línea que ha seguido Santiago en su intervención. “Presidente, se ha actuado tarde, sin dimensionar la crisis humanitaria ni sus consecuencias políticas. Un mes se tardó en convocar al Consejo de Seguridad Nacional y al mando único. (…) La estrategia ha sido esperar a que quienes entraron en Ceuta retornaran voluntariamente”, ha afeado el diputado elevando la voz antes de reclamar que “todo el Gobierno impulse el traslado de los inmigrantes a la península” para aliviar la presión en la ciudad autónoma. “Marruecos ha organizado esto con Israel”, ha rematado De Santiago. Vidal, a continuación, ha dirigido el grueso de sus reproches a PP y Vox, pidiéndole a Feijóo que sea “solidario” con Ceuta y “coja el teléfono” para hablar con los presidentes autonómicos del PP, que rechazan acoger a niños inmigrantes. “No vale decir que Ceuta está desbordada y negarse a recibir menores en sus comunidades”, ha afeado la diputada, que ha calificado a los diputados de Vox como “desgraciados” por hablar de “invasión” y llamar a “cazar” inmigrantes, algo que hizo José María Figaredo.
“Los gobiernos se pierden sobre todo por mentir”, ha advertido el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, antes de explicitar que el rey Mohamed VI “ni viste ni come ni respira sin que lo sepa Trump” y que Estados Unidos e Israel saben que “si controlas el estrecho de Gibraltar, el estrecho de Ormuz, el canal de Panamá y el canal de Suez, controlas el comercio mundial”. El diputado ha interpelado a las derechas al referirse a ellas como “traidoras a su patria”. “Si lo sabían policías y jueces, ustedes también lo sabían. Y ustedes, señorías del gobierno, son unos pusilánimes. Y estoy siendo generoso”, ha rematado.
En su turno de palabra, la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, ha vuelto a pedir la dimisión a Sánchez y ha responsabilizado al presidente de una hipotética llegada de la ultraderecha a La Moncloa si no lo hace. “Puede asumir la realidad, dar un paso al lado y dejar que otra persona lidere”, le ha reclamado en una intervención en la que ha enumerado los compromisos pendientes y ha vuelto a defender el traspaso de las competencias en materia migratoria a Cataluña.
Aunque con otro registro, la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, ha cuestionado la respuesta del Ejecutivo, manifestando que “no es asumible que siga habiendo cientos y cientos de personas subsistiendo” más de un mes después del estallido de la crisis. “Su comparecencia ha consistido en excusas (…) Han llegado tarde, ha habido abandono y el Gobierno español no ha estado a la altura”, le ha recriminado Maribel Vaquero, del PNV, que ha contrapuesto su relato sobre la implicación de Marruecos con el del resto de la Cámara.
La retahíla de críticas de cada grupo ha restado gravedad a la intervención de la líder de Podemos, Ione Belarra, habitualmente ya muy severa. La diputada ha comparado su respuesta con la de dirigentes como Zapatero, hablando de brotes verdes antes de la crisis; Felipe González negando los GAL; o Aznar atribuyendo la autoría del 11-M a ETA. “Parece que todos los presidentes del bipartidismo terminan igual, con una gran mentira”, ha sentenciado.
En su discurso, Sánchez ha hecho más anuncios de protección de Ceuta y Melilla, como ampliaciones del control fronterizo, una estructura fija en el mar para evitar los cruces a nado, una revisión de la colaboración con Marruecos para reforzar el control, y decisiones políticas como intentar incluir a Ceuta y Melilla en la unión aduanera europea o darles una silla permanente en el Comité de las Regiones, algo que, según ha recordado, nunca hizo el PP en todos sus años de Gobierno, además de organizar un viaje del Rey “en las próximas semanas”, de nuevo un movimiento que, según ha insistido, el PP nunca se animó a hacer.
Sánchez ha explicado con detalle que ningún organismo avisó de que podía haber un cruce tan masivo como el que hubo. Y ahí también ha revelado varios informes de diferentes instituciones que apuntaban a un aumento de entradas a nado, pero ni de lejos auguraron el paso de 72.000 personas. Y ha insistido en que no hay que olvidar el aspecto humanitario y el respeto a las personas que intentan migrar huyendo de la pobreza y la guerra.
“No se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo al otro lado de la frontera como si fuera un saco de tierra”, ha recordado para explicar que las devoluciones tienen sus trámites legales que son lentos. Sánchez ha insistido en que la diferencia de renta per cápita entre Ceuta y Marruecos es de ocho veces, y eso impulsa la inmigración irregular. “Podemos hacer un muro de 100 metros, pero siempre habrá gente dispuesta a echarse al mar para cruzar. Tenemos que reforzar nuestra frontera física, pero también tenemos que dar una alternativa legal y real a quienes quieren venir a trabajar a nuestro país y que además necesitamos, porque tenemos un reto demográfico”, ha dicho también, recuperando un discurso proinmigración que prácticamente enarbola en soledad en Europa.
“A base de cerrar agencias de cooperación, recortando esas políticas como hacen el PP y Vox, no reducimos la inmigración. Por cada euro menos que gastemos en cooperación, habrá que gastar 10 más en fronteras. Nuestro modelo no es el del miedo, es el del la humanidad y la solidaridad. Puede que no sea muy popular hoy, pero es el que funciona. Hemos reducido un 40% las entradas irregulares en las fronteras”, ha rematado Sánchez, que ha terminado con un agradecimiento directo y en primera persona a los ciudadanos de Ceuta por haber cuidado y ayudado a los inmigrantes.
“Ceuta saldrá reforzada de este embate”, les ha lanzado para concluir, prometiéndoles que en dos semanas más sacarán a otros 1.500 inmigrantes de las calles y les darán un lugar digno donde dormir mientras se procede a su devolución. “No vamos a parar hasta que se recupere vuestra normalidad. No nos vamos a olvidar. Este Gobierno no renunciará jamás a la soberanía de Ceuta y Melilla”, les ha asegurado.
Open Questions
- ¿Qué pruebas concretas tienen los servicios de inteligencia sobre la participación de Marruecos?
- ¿Cómo afectará la posible publicación de informes desclasificados a la relación con Marruecos?
- ¿Qué medidas concretas tomará el Gobierno para proteger la soberanía de Ceuta y Melilla?

