El presidente del Gobierno admite que la ciudadanía piense que Rabat está detrás de la crisis de Ceuta, pero insiste en que no tiene pruebas definitivas y advierte del riesgo de un conflicto armado.
Pedro Sánchez defiende en el Congreso su gestión de la crisis migratoria de Ceuta ante las duras críticas de la oposición y sus socios, reclamando pruebas antes de señalar a Marruecos y advirtiendo sobre el riesgo de un conflicto.
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Crisis migratoria en Ceuta con una entrada masiva de personas a través de la frontera marroquí.
Pedro Sánchez ha dado un giro a su discurso sobre Marruecos en el debate en el Congreso sobre la crisis de Ceuta. El presidente ha admitido que entiende que muchos ciudadanos piensen que Rabat está detrás de la entrada masiva de migrantes, y no lo ha descartado completamente, pero asegura que de momento no tiene pruebas porque ningún servicio le ha planteado algo definitivo en este sentido, y por eso de momento está a la espera de que avancen las investigaciones. Sánchez ha recordado que una decisión de choque con Marruecos tendría graves consecuencias, y por eso para tomarla tiene que estar muy seguro.
“Si existieran pruebas [de la participación de Rabat], actuaríamos en consecuencia. Este Gobierno no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros. Pero vamos a trabajar cargados de hechos probados. Otros nos llevaron a una guerra con pruebas falsas”, ha dicho en referencia a José María Aznar y la guerra de Irak. El presidente ha criticado expresamente a Aznar por recordar el episodio de Perejil con orgullo, cuando, según el presidente, fue una demostración de lo que no hay que hacer. La idea de Sánchez era clara: esto podría llevar a un conflicto incluso armado con Marruecos, algo frecuente en la historia de las dos naciones, y por eso no se puede tratar a la ligera.
Por el contrario, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y el de Vox, Santiago Abascal, han dejado claro que no tienen ninguna duda de que fue Marruecos y han exigido una represalia contundente. “La operación salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y que el Gobierno lo sabía porque fue advertido de ello. Dimita por incompetente o por cómplice”, ha lanzado Feijóo, que ha sostenido que Sánchez tiene miedo a Rabat porque le encontraron algo inconfesable en su teléfono cuando le espiaron con el sistema Pegasus, una cuestión que circula mucho en redes sociales sin evidencia alguna. “¿Qué documento o conversación había en su teléfono para que se comporte de esta manera? ¿Qué sabe Marruecos de usted? ¿Por qué le tiene tanto miedo?“, le ha lanzado Feijóo.
Abascal ha ido directo a la acusación de traición. ”Sánchez es un traidor a España. Incluso a su propio partido. Hoy también traidor a los policías, a los que ha querido señalar como responsables por no avisar. Le vemos muy valiente con el rey de España y muy sumiso con el de Marruecos. No fue una crisis migratoria, fue una invasión”, ha insistido.
Sánchez ha endurecido en este debate su discurso con Marruecos, ha criticado abiertamente a los ministros marroquíes que reivindicaron la soberanía de Ceuta y Melilla, e incluso ha desvelado un movimiento que hasta ahora se había mantenido en secreto, esto es, que el 21 de agosto Exteriores convocó a la embajadora de Marruecos para protestar por estas declaraciones de dos miembros de su Gobierno, pero ha insistido en que no puede ir más allá sin pruebas.
“Nadie ha aportado pruebas que puedan concluir que esta entrada masiva fuera diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes”, ha insistido el presidente. “Sabemos que el 30 de julio, la gendarmería permitió el cruce de la frontera. Y que después lo controló. ¿A qué se debió la falta de control? ¿Hubo incapacidad o inacción? Nuestros servicios de inteligencia darán con todas las claves. Vamos a hacer públicos todos los informes. De momento, ninguna de estas instituciones ha entregado evidencias sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara este episodio", ha insistido.
Sin embargo, la soledad del presidente en el Congreso ha sido muy evidente. No solo PP y Vox han apostado por la autoría de Marruecos. También sus aliados en la izquierda. Enrique Santiago, secretario general del PCE y un peso pesado en el mundo a la izquierda del PSOE, ex secretario de Estado en el Gobierno de Sánchez, ha sido muy directo. “Marruecos ha organizado esto con Israel. Convoque a la embajadora de Marruecos de forma oficial. Que Felipe VI llame a Mohamed VI. Presidente, se ha actuado tarde, sin dimensionar la crisis humanitaria. Se ha tardado un mes en convocar el Consejo de Seguridad, IU lo pidió el 8 de agosto”, le ha lanzado. Y además ha pedido traer a la península a todos los inmigrantes que quedan en Ceuta y tratarlos con humanidad: “No son rubios ni todos son cristianos, pero tienen derechos humanos que debemos proteger”. Aina Vidal, de los Comunes, ha ido en la misma línea: “La política de apaciguamiento con Marruecos ha fracasado”.
Gabriel Rufían, de ERC, ha sido muy directo: “Yo acuso a Marruecos de enviar a 80.000 personas para cargarse al Gobierno de España con el apoyo de Washington y Tel Aviv y con la colaboración de la derecha y ultraderecha española. Mohamed VI es un asesino, y ustedes unos pusilánimes”, le ha lanzado al PP y Vox.
En su discurso, Sánchez ha hecho más anuncios de protección de Ceuta y Melilla, como ampliaciones del control fronterizo, una estructura fija en el mar para evitar los cruces a nado, una revisión de la colaboración con Marruecos para reforzar el control, y decisiones políticas como intentar incluir a Ceuta y Melilla en la unión aduanera europea o darles una silla permanente en el Comité de las Regiones, algo que, según ha recordado, nunca hizo el PP en todos sus años de Gobierno, además de organizar un viaje del Rey “en las próximas semanas”, de nuevo un movimiento que, según ha insistido, el PP nunca se animó a hacer.
Sánchez ha explicado con detalle que ningún organismo avisó de que podía haber un cruce tan masivo como el que hubo. Y ahí también ha revelado varios informes de diferentes instituciones que apuntaban a un aumento de entradas a nado, pero ni de lejos auguraron el paso de 72.000 personas. Y ha insistido en que no hay que olvidar el aspecto humanitario y el respeto a las personas que intentan migrar huyendo de la pobreza y la guerra.
“No se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo al otro lado de la frontera como si fuera un saco de tierra”, ha recordado para explicar que las devoluciones tienen sus trámites legales que son lentos. Sánchez ha insistido en que la diferencia de renta per cápita entre Ceuta y Marruecos es de ocho veces, y eso impulsa la inmigración irregular. “Podemos hacer un muro de 100 metros, pero siempre habrá gente dispuesta a echarse al mar para cruzar. Tenemos que reforzar nuestra frontera física, pero también tenemos que dar una alternativa legal y real a quienes quieren venir a trabajar a nuestro país y que además necesitamos, porque tenemos un reto demográfico”, ha dicho también, recuperando un discurso proinmigración que prácticamente enarbola en soledad en Europa.
“A base de cerrar agencias de cooperación, recortando esas políticas como hacen el PP y Vox, no reducimos la inmigración. Por cada euro menos que gastemos en cooperación, habrá que gastar 10 más en fronteras. Nuestro modelo no es el del miedo, es el de la humanidad y la solidaridad. Puede que no sea muy popular hoy, pero es el que funciona. Hemos reducido un 40% las entradas irregulares en las fronteras”, ha rematado Sánchez, que ha terminado con un agradecimiento directo y en primera persona a los ciudadanos de Ceuta por haber cuidado y ayudado a los inmigrantes.
“Ceuta saldrá reforzada de este embate”, les ha lanzado para concluir, prometiéndoles que en dos semanas más sacarán a otros 1.500 inmigrantes de las calles y les darán un lugar digno donde dormir mientras se procede a su devolución. “No vamos a parar hasta que se recupere vuestra normalidad. No nos vamos a olvidar. Este Gobierno no renunciará jamás a la soberanía de Ceuta y Melilla”, les ha asegurado.

El exministro de Defensa ucraniano Mijailo Fedorov, destituido en julio, busca financiación internacional en EE UU para una empresa de defensa privada junto a Palantir. Su actividad, que incluye críticas al Gobierno de Zelenski, genera controversia en Kiev.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, evitó aplaudir al presidente Pedro Sánchez en el Congreso tras su discurso sobre la crisis migratoria en Ceuta, manteniendo una postura divergente respecto a la existencia de informes de inteligencia sobre la entrada masiva.
Miles de personas se manifestaron en más de 700 ciudades españolas en apoyo a Ceuta. Las protestas, lideradas por el PP y Vox, se convirtieron en un clamor contra la gestión migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez, registrándose incidentes aislados y contramanifestaciones.
Miles de ciudadanos se manifestaron en Ceuta para exigir al Gobierno una solución a la crisis migratoria. La protesta, que culminó en la plaza de África, contó con la participación del presidente Juan Jesús Vivas, quien calificó la situación como inédita.
Sumar, ERC y otros grupos parlamentarios acusan a Marruecos, con apoyo de EE.UU. e Israel, de orquestar la crisis migratoria en Ceuta para desestabilizar al Gobierno. Exigen el traslado de menores a la Península y critican la gestión de Sánchez y la postura del PP.

Sumar, ERC, Junts, PNV y Bildu rechazan la versión del Gobierno sobre la crisis migratoria en Ceuta. Acusan a Marruecos de perpetrar un ataque deliberado y critican a Pedro Sánchez por su gestión tardía y falta de transparencia ante la situación humanitaria.