Breaking
EUReform UK aides resign after undercover sting shows alleged illegal donation talksINTLKatie Taylor prepares for emotional retirement fight at Croke ParkFRFitch must publish France's sovereign rating this FridayCNVice President of the Philippines Sara. Duterte arrested on suspicion of threatening to assassinate presidentUSDan Hooker vs. Salahdine Parnasse UFC Fight Night Preview and Betting AnalysisDEGerman fatally injured in balloon accident in SwitzerlandDEBreak in the Thuringian BSW: the regional association breaks away from WagenknechtUKPlanes grounded at Gatwick after aircraft stuck on runwayCNUN calls for $50 million to aid Nepal flood victimsRUThe father of the deputy prime minister of the Omsk region broke a Porsche for 40 million rubles in MoscowEUReform UK aides resign after undercover sting shows alleged illegal donation talksINTLKatie Taylor prepares for emotional retirement fight at Croke ParkFRFitch must publish France's sovereign rating this FridayCNVice President of the Philippines Sara. Duterte arrested on suspicion of threatening to assassinate presidentUSDan Hooker vs. Salahdine Parnasse UFC Fight Night Preview and Betting AnalysisDEGerman fatally injured in balloon accident in SwitzerlandDEBreak in the Thuringian BSW: the regional association breaks away from WagenknechtUKPlanes grounded at Gatwick after aircraft stuck on runwayCNUN calls for $50 million to aid Nepal flood victimsRUThe father of the deputy prime minister of the Omsk region broke a Porsche for 40 million rubles in Moscow
BackEl futuro incierto de SEAT: Volkswagen contempla el fin de la marca histórica
El futuro incierto de SEAT: Volkswagen contempla el fin de la marca histórica
Developing
El País Economía1 hour agoBusiness5 min readSpainView translation

El futuro incierto de SEAT: Volkswagen contempla el fin de la marca histórica

El grupo Volkswagen evalúa dejar de invertir en SEAT para concentrar sus recursos en Cupra ante la presión competitiva y la necesidad de electrificación.

Quick Look

  • El grupo Volkswagen estudia cesar la inversión en la histórica marca española SEAT para priorizar a Cupra.
  • La medida, parte de un plan de transformación ante la competencia china, genera incertidumbre sobre el futuro de la producción en Martorell.

AI-generated summary

Why It Matters

SEAT fue fundada en 1950 y adquirida por Volkswagen en 1986. La marca ha sido un pilar industrial en España, pero enfrenta dificultades de rentabilidad frente a la competencia china y la transición eléctrica.

Font size

Sociedad Española de Automóviles de Turismo. Con estas siglas, SEAT, echó a andar en 1950 una ruta que la llevaría a ser el principal fabricante de coches español: primero como un emblema de la capacidad industrial de una economía en desarrollo y luego, con el gran éxito del Seat León, la punta de lanza de su internacionalización. Desde las familias enteras que cabían en un 600 hasta el icónico y rompedor Ibiza, la marca Seat, desde su fábrica de la Zona Franca de Barcelona en un primer momento, y más tarde desde la planta de Martorell, ha sido una de las más reconocibles del tejido empresarial español. Pero hasta una enseña tan asentada en el imaginario del público puede terminar.

El consejo de supervisión del grupo Volkswagen, matriz de Seat desde 1986, se reúne desde este jueves para presentar su plan de transformación: los recortes y el cierre de fábricas que tiene que acometer para afrontar la competencia de China y la pérdida de rentabilidad. Y si se confirman las informaciones aparecidas en medios alemanes, una de las medidas propuestas es dejar de invertir en la marca Seat y concentrar todos los esfuerzos en Cupra, una enseña más rentable y en la que está fijada toda la estrategia de electrificación. La decisión sobre este paquete de medidas puede alargarse durante meses, y los sindicatos de la fábrica de Martorell ya han avisado de que se opondrán con fuerza a la desaparición de Seat si no hay un plan fiable para mantener la producción y la ocupación. El final de la histórica marca, aunque lleva tiempo debatiéndose, tiene en vilo a muchos.

El año pasado, la historia al completo de Seat se desplegó en el salón Automobile de Barcelona, donde se instalaron todos los modelos de la marca, desde el primero, el 1400, hasta los últimos, las renovaciones de los Seat Ibiza y Arona. Curiosos y nostálgicos del automovilismo se acercaron a esta exposición montada con motivo de su 75º aniversario. No era para menos: en total se celebraban 77 modelos de coche, y más de 21 millones de vehículos fabricados, 19 de ellos en España.

Políticos y responsables de Seat felicitaron a la empresa —que aprobó una paga extra para todos los empleados para la ocasión— y todos contaron alguna anécdota sobre los coches Seat que habían tenido. Por allí desfilaron grandes símbolos, como el Seat 600 (del que se vendieron 800.000 unidades, un auténtico éxito en la España del franquismo), el Seat 800 o el primer coche eléctrico que guio la maratón de Barcelona en los Juegos Olímpicos de 1992. Los responsables de Seat aseguraban esos días que todavía había futuro para la marca, como paraguas de los coches de combustión todavía necesarios desde que la Comisión Europea decidió aplazar el veto a las emisiones. “Ver el futuro con optimismo es muy importante para nosotros”, decía Isidre López, responsable de los coches históricos de Seat.

La etapa con Fiat

La historia de Seat empieza con un objetivo: poner a España sobre ruedas. Era 1950 cuando se constituyó la sociedad como una empresa pública y bajo el paraguas del Instituto Nacional de Industria (desaparecido en 1995 y al que sustituyó la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, SEPI), con una participación de la italiana Fiat, que tenía el 7% y era el socio tecnológico: diseñaba los modelos y Seat los adaptaba. Salir de la miseria de la posguerra era una prioridad para un franquismo que ya anticipaba la necesidad de una cierta apertura. Y la industria de la automoción fue una de las primeras palancas para hacerlo.

En 1953 se inauguró la fábrica de Seat en la Zona Franca de Barcelona con 925 empleados y un modelo, el Seat 1400. Tres años después ya se producían 10.000 coches al año y en 1957 llegó el primer icono: el Seat 600. Por unas 65.000 pesetas, cualquier familia trabajadora podía comprar este coche, y el éxito fue inmediato, aupando a una incipiente clase media que quería entrar en la década de los años 60 con aires de libertad. En los 16 años en los que el Seat 600 estuvo en las líneas de montaje de la Zona Franca se fabricaron unos 800.000 coches de este modelo en sus diferentes versiones.

La década de los sesenta empezó con el modelo 1500, la inauguración de una sede en Madrid y las primeras exportaciones a otros países, como Colombia. Llegaron nuevos modelos (Seat 850, Seat 124) y en la década siguiente aparecieron otros (Seat 132, Seat 1430, el modelo especial 1600). En 1975, Seat absorbió la fábrica de Landaben, en Pamplona, que había quebrado bajo la batuta del fabricante británico Authi. Y por primera vez un coche de la marca, el 1200 Sport, se diseñaba aquí, desde el recién estrenado Centro Técnico de Martorell. Al año siguiente se logra el hito de los tres millones de coches fabricados.

Con la década de los ochenta llegaron otros iconos, como el Seat Panda (que luego se llamaría Marbella), el Seat Fura y, por fin, el Seat Ibiza en 1984, el coche más vendido de toda la historia de la marca. Desde entonces se han fabricado más de seis millones de unidades de este modelo en sus diferentes versiones. Fue el coche oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 y su estilo rompedor y hedonístico cosechó muchos adeptos dentro y fuera de España.

La entrada de Volkswagen

En 1986, un tiempo después de que Fiat decidiese no ir a la ampliación de capital que le requerían, Seat se vinculó al grupo alemán Volkswagen, que adquirió el 75% de la propiedad (lo amplió al 99,99% en 1990). Fue la primera marca no alemana que entraba dentro del contorno del grupo de Wolfsburgo. La nueva alianza le dio al fabricante español un impulso clave para su internacionalización.

En 1989 se inició la construcción de la planta de Martorell, inaugurada oficialmente por el rey Juan Carlos I en 1993. Con una producción de más de ocho millones de coches acumulada al principio de los años noventa, los modelos Toledo o Córdoba empezaron a rodar. Y surgió la marca Cupra como un apellido para las versiones deportivas de los modelos más famosos de Seat. Con el cambio de milenio llegaron, entre otros, el Seat Salsa y el Seat Altea, y el nuevo gran éxito: el Seat León, lanzado en 1999. En los 27 años desde que salió este modelo se han fabricado 2,5 millones de Seat León en sus distintas versiones, que han conquistado el reconocimiento y el mercado internacional.

La crisis financiera de 2008 marca el inicio del fin de la historia de éxito de Seat. Cada vez más acechada por las estrecheces económicas, el aumento de los costes y, más recientemente, por la necesidad de transitar hacia el motor eléctrico y por la competencia de las marcas chinas, los modelos de Seat que se han lanzado en los últimos 15 años —Exeo, Alhambra, Mii, Ateca o Arona— no lograron emular el éxito de los anteriores. La compañía empezó a ver que necesitaba atraer nuevos públicos y también elevar la rentabilidad por coche vendido, y decidió impulsar la submarca Cupra, que hasta entonces solo se había usado para las versiones deportivas y de carreras. A partir de 2018 aparece como una marca con entidad propia y como la apuesta de futuro, pues concentra todos los modelos electrificados.

What to Watch

AI outlook — possibilities, not facts

  • Los sindicatos de Martorell se opondrán a la desaparición de la marca SEAT.

    Very likely · Within weeks

Open Questions

  • ¿Qué pasará con los empleos en la planta de Martorell?
  • ¿Cuál será el cronograma oficial de la reestructuración de Volkswagen?

Related Topics

This article was originally published by El País Economía.

Related Stories

More on this topicseat