Entrevista con Madhukar Upadhyay sobre la catástrofe climática en Nepal
El hidrólogo analiza el desprendimiento glaciar que ha dejado cientos de muertos y desaparecidos en el Himalaya.
Quick Look
- El experto en hidrología Madhukar Upadhyay analiza el reciente desprendimiento glaciar en Nepal, que causó una riada sin precedentes.
- Advierte sobre el impacto del cambio climático en los glaciares y la falta de infraestructura de monitoreo en la región.
AI-generated summary
Why It Matters
Nepal enfrenta un aumento de desastres naturales relacionados con el deshielo glaciar y el cambio climático. La falta de monitoreo técnico y la presión sobre los recursos hídricos agravan la vulnerabilidad de la región.
Madhukar Upadhyay es un veterano hidrólogo, estudiosos de los cambios climáticos. Pocos conocen mejor que él las aguas rebeldes de Nepal, tanto en sus corrientes subterráneas como en las de superficie, así como las montañas de que se alimentan. Responde desde Katmandú, todavía bajo el impacto de la riada del miércoles pasado, que ha dejado al menos 669 muertos y unos tres mil desaparecidos.
Una riada fulminante.
Totalmente inesperada. Cuando vi las imágenes, la misma mañana, me di cuenta en seguida de que era algo sin precedentes, por su velocidad y caudal. Inimaginable incluso en un valle acostumbrado a las inundaciones.
¿Concuerda con la explicación del desplome de un glaciar?
Sí, en una ladera que está en Nepal, pero que no estaba contemplada como una amenaza en sí misma. Está claro que no fue un lago glaciar, como otras veces, sino un glaciar que se desprendió entero y que arrastró consigo rocas y sedimentos a lo largo de kilómetros.
Con un primer impacto que se confundió con un terremoto.
¡De 5,2 grados! Pudo ser el glaciar, pero hay algo que todavía se nos escapa para poder explicar el origen de tanta agua.
Sin precedentes, dice.
Sin precedentes en Nepal de este calibre, aunque cerca de Pojara ya hubo un aviso en 2012, cuando un alud en el Annapurna provocó una riada [con 72 muertos]. Y en la catástrofe del templo de Kedarnath, en India, un año después.
700 muertos y 4.000 desaparecidos.
Sí, hay indicios de que una gran avalancha de nieve fue la gota que colmó un lago glacial que ya estaba a rebosar por las lluvias. En el mismo estado de Uttarakhand, en Chamoli, en 2021, otro alud se transformó en una riada mortífera.
¿Qué hacer?
Hay que poner el foco más arriba de los lagos glaciares, directamente en los glaciares. Porque está demostrado que su desplome o el de sedimentos adyacentes, a gran altitud, puede poner patas arriba una cuenca hidrográfica.
Caos climático.
Aunque no lo parezca, Nepal es un país con estrés hídrico, fuera de la temporada de lluvias. La gente está bajando de las montañas por falta de agua. Y en las llanuras del Terai, granero del país, hay sequías. Nepal ha perdido el 50% de sus fuentes. En la alta montaña, el 88% de los manantiales. Falta humedad en las alturas, por lo que la línea forestal empieza en cotas cada vez más bajas.
Los árboles fijan el terreno.
Y luego está el permafrost, el terreno congelado que frena a los glaciares y que aglutina el amasijo de rocas, sedimentos, hielo y barro bajo su superficie. Cuando el glaciar retrocede, el permafrost se descongela y puede rodar pendiente abajo, como parece que pasó.
¿Por qué ahora?
En la temporada del monzón, que ahora termina en Nepal, coinciden temperaturas relativamente elevadas y lluvias intensas.
Una combinación fatal.
Los glaciares se derriten y por eso hay cada vez más lagos glaciares y de mayor caudal. Pero este año en concreto el monzón fue escaso y llegó con muchos días de retraso. Parte del problema está en realidad en el invierno, porque cada vez hay menos días con temperaturas bajo cero en las montañas, donde cada vez nieva menos.
Calentamiento global.
En realidad, se están dando varios fenómenos al mismo tiempo. Llevamos años diciendo el presente año es el más caluroso de la historia y que lo peor está por venir. Pues bien, aquí lo peor ya ha llegado.
Alerta.
Desde Katmandú, sede del ICIMOD [Centro Internacional para el Desarrollo Integral de la Montaña] se monitoriza la situación en las cuencas del Himalaya, que se extienden a ocho estados. Pero no es cosa del gobierno nepalí y no hay muchos nepalíes. Monitorear glaciares es caro.
Nepal siempre reclama, pero no parece poner mucho empeño en que se cumplan sus propias reglas urbanísticas.
Ojalá hubiera reglas.
¿Cómo influye la fiebre hidroeléctrica?
El sector privado ha puesto mucho dinero y ya está por delante del sector público en generación de energía. Hay más proyectos en camino, pero lo sucedido esta semana, con varias centrales dañadas, un año más, obviamente puede ser disuasorio.
India dijo que no compraría energía de presas nepalíes de construcción china.
Sí, lo dijo. Y el problema es que no hay todavía infraestructura de transmisión para venderle a China. Solo a India y, desde hace un año, un poco a Bangladesh, a través de India.
Había proyectos, pero tras el vuelco político en la calle y la elección de un nuevo gobierno, este los está revisando uno a uno.
La verdad es que los jóvenes tenían muchos motivos para rebelarse, pero se lo cargaron todo.
Katmandú es como un columpio con dos empleadores. Cuando sube el turismo, bajan las ONG. Luego viene un desastre y cambian las tornas.
Sí, pero ahora muchas ONG están por los suelos, después de que Donald Trump disolviera USAID. También los británicos han hecho recortes.
Al nuevo primer ministro [el exalcalde rapero de Katmandú, Balendra Shah, graduado en Ingeniería Civil] le ha caído una papeleta.
Open Questions
- ¿Cuál es el origen exacto del exceso de agua en el desprendimiento?
- ¿Cómo afectará la revisión de proyectos energéticos a la economía nepalí?




