El artículo utiliza la metáfora de las bombas sin estallar de la Segunda Guerra Mundial que resurgen en los ríos europeos secos por la crisis climática para advertir sobre los peligros del auge de la ultraderecha, citando el triunfo de AfD en Sajonia-Anhalt y el crecimiento de Marine Le Pen en Francia, mientras recuerda que Hitler llegó al poder mediante elecciones y que la fragmentación política y la condescendencia de los demócratas con los ultras pueden facilitar el camino al desastre.
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El artículo menciona que se están descubriendo bombas sin estallar de la Segunda Guerra Mundial en los lechos secos de los ríos europeos debido a la crisis climática, y que esta imagen se usa como metáfora de los peligros latentes del totalitarismo y la guerra, mientras se señala que Ucrania está llena de explosivos de reciente fabricación.
Se emplea estos días la metáfora de las bombas de la Segunda Guerra Mundial que resurgen en el lecho desecado de los ríos europeos, exangües por la crisis climática. Un proyectil que ha llegado hasta hoy sin estallar, como legado de una época en la que el totalitarismo desangraba Europa, se presta a una interpretación obvia: la historia llama de nuevo a la puerta a modo de advertencia.
La imagen es sugestiva, irresistible. Podría incluso usarse para fijar un antes y un después en el discurrir del continente, si no fuera porque el aviso llega tarde: todo el territorio de ese estado europeo que es Ucrania está sembrado de explosivos de reciente fabricación; no hacía falta esperar a que salieran a la luz bombas vintage para darse cuenta de que jugamos con fuego. Lo constata el clarividente novelista Theodor Kallifatides en una entrevista que publica la sección de Cultura: “Nunca había sido tan consciente de vivir una etapa de preparación bélica tan frenética”.
La ultraderechista AfD, que es más ultra de lo que suelen ser otros ultras europeos, logró ayer un inapelable triunfo en las elecciones del estado alemán de Sajonia-Anhalt y podría llegar a gobernar. El ascenso vertiginoso de una formación con dirigentes que han flirteado con el pasado nazi y que no oculta sus simpatías hacia la Rusia de Vladímir Putin tiene una lectura inquietante en el plano federal, ya que la misma AfD lidera las encuestas en las elecciones generales ante el desplome de los partidos que sustentan la coalición de gobierno.
El resultado de ayer proyecta una nueva sombra sobre el futuro de una Europa asustada, a las puertas de unas elecciones presidenciales francesas en las que parte como favorita la también ultraderechista Marine Le Pen.
Volvamos a la memoria histórica. Se recuerda estos días que Hitler también llegó al poder gracias a las urnas. Sobre este asunto es interesante leer el ensayo A treinta días del poder, de Henry Ashby Turner Jr., reeditado por Edhasa. El autor sostiene que, a pesar de que el genocida se benefició de un amplio respaldo electoral, fueron intrigas casi palaciegas y rivalidades políticas las que facilitaron su acceso a la cancillería.
Esa sí que es una lección del pasado que aún se está a tiempo de aprender: hasta qué punto la fragmentación política y la condescendencia de los demócratas con los ultras pueden allanar el camino al desastre.
AI outlook — possibilities, not facts
AfD podría llegar a participar en un gobierno federal en Alemania tras las próximas elecciones generales.
Likely · Within months
Marine Le Pen tiene altas probabilidades de ganar las elecciones presidenciales francesas próximas.
Likely · Within months

Alternative for Germany (AfD) obtained 44.4% of the votes in Saxony-Anhalt with 97% counted, more than double that in 2021, displacing the CDU to 17% and positioning itself as the strongest force in the state. The high turnout of 76.5% benefited the AfD, which mobilized former abstentionists and captured votes from the CDU. The result calls into question the democratic firewall against the far right and complicates the formation of a government, since no coalition excluding the AfD can achieve a majority without including Die Linke, with whom the CDU refuses to cooperate. International reactions warn of a serious moment for Europe, while AfD leaders celebrate a historic mandate.
The Alternative for Germany (AfD) obtained a historic 44% in the regional elections of Saxony-Anhalt, leaving Friedrich Merz's CDU at a weak 17.5% and opening the possibility of the far-right party forming a government with the tacit support of the BSW, which would mark the first far-right government in a German state since 1945.

The far-right AfD party obtained between 44.3% and 44.4% of the votes in the regional elections in Saxony-Anhalt, approaching but not reaching an absolute majority, forcing negotiations to form a government while other parties rule out cooperating with it or with The Left due to ideological differences and accusations of anti-Semitism.

Ulrich Siegmund, a 36-year-old AfD candidate in Saxony-Anhalt, uses his sales experience and presence on TikTok to promote a message of eastern nostalgia and optimism, achieving 44% of the vote according to ZDF projections, more than double his result in 2019, while the CDU falls to 18.5%.
The far-right party Alternative for Germany (AfD) obtained 44% of the vote and 39 seats in the regional elections in Saxony-Anhalt, leaving it three seats short of an absolute majority. Its candidate, Ulrich Siegmund, could govern if the BSW party surpasses 5% and enters parliament, while Chancellor Friedrich Merz's CDU plummets from 40 to 16 seats. Participation exceeded 65% at 4:00 p.m. and could reach 80%, with no incidents reported.
The president of the European Commission, Ursula von der Leyen, arrived in Greenland to sign a joint declaration with the Danish autonomous territory that could include 200 million euros in financing, amid insistent pressure from Donald Trump to annex the island to the United States. Her visit coincides with the NATO exercises in the region, known as Arctic Sentinel, with the participation of 400 soldiers from eleven allied countries.