
Tras la condena de Marine Le Pen por malversación de fondos, crecen las tensiones con su delfín Jordan Bardella por diferencias ideológicas y estratégicas, incluyendo el enfoque sobre el velo islámico y la gestión de la campaña presidencial francesa.
AI-generated summary
Marine Le Pen fue condenada en apelación por malversación de fondos en julio, lo que puso en duda su elegibilidad para las presidenciales, pero decidió continuar su candidatura pese a la sentencia.
La fórmula propuesta era el clásico “ticket” estadounidense. Un tándem electoral que debía abarcar un espectro ideológico mayor que el de la propia candidata, muy circunscrito al votante clásico del Reagrupamiento Nacional (RN). Marine Le Pen, presidenta, y Jordan Bardella, primer ministro: dos formas de ver la ultraderecha. La del segundo, más cercana al establishment, al poder económico, a una cierta moderación o cálculo en determinados ataques a la política migratoria. La primera, más social, radical, antieuropea y confrontada al islam. Pero el pasado 7 de julio, en el tribunal de apelación de París, se oyó un crujido en la relación. Y la rentrée política no está siendo todo lo armónica que cabía esperar.
Bardella, frustrado por no haber sido finalmente el candidato al Palacio del Elíseo cuando Le Pen decidió presentarse pese a haber sido condenada en apelación por malversación de fondos el pasado julio, ha torcido el gesto ya varias veces estas semanas. Pero los últimos días han evidenciado varios roces y una cierta distancia personal. Es difícil verles juntos en los actos. Ni siquiera él la acompañó al debate presidencial con otros seis candidatos organizado por la patronal de empresarios en Roland-Garros. Pese a que es el mundo con el que mejor sintoniza el joven Bardella. O quizá por eso.
Los empresarios no terminan de confiar en la líder del partido, a quien encuentran todavía muy radical, y ven en el joven delfín —llegó a tener mejores estimaciones que ella en los sondeos— a alguien más próximo. Las discrepancias se han evidenciado en asuntos como el intervencionismo en cuestiones de Estado, las obligaciones presupuestarias con la UE, la justicia fiscal o la reforma de las pensiones (Le Pen quiere volver a rebajar la edad de jubilación y Bardella llegó a sugerir eliminar una edad determinada). Pero también en la prohibición a las mujeres musulmanas de llevar el pañuelo que cubre el pelo, una vieja polémica que lleva decenios planeando de forma estéril y electoralista el panorama francés. No es todo.
El entorno de Bardella también ofreció una versión diferente a la de su mentora sobre las circunstancias de la repentina y violenta salida de su principal asesor, François Durvye (se conoció justo cuando Le Pen subía al escenario de Roland-Garros). Un hombre que, precisamente, forjó el acercamiento de Bardella al mundo empresarial y que, según publicó Libération, le habría aconsejado presentarse igualmente a las elecciones tras la decisión de Marine Le Pen de seguir adelante tras la condena del tribunal de apelación. “Sal y di que te presentas”, le habría sugerido. Un desafío a su mentora que no llegó a perpetrarse.
La sugerencia, sin embargo, llegó a oídos de la líder rápidamente y, según el mismo medio, motivó la decisión de cortarle la cabeza y excluirle de la campaña. “François ha tomado una decisión personal y nosotros la respetamos”, escurrió el bulto el número dos de Le Pen. Y aquí los dos clanes, según el relato de algunas personas cercanas, se separaron todavía más.
Bardella se sintió candidato durante ocho meses, todo el tiempo en el que Le Pen estaba muy cerca de la inhabilitación política. Y da ahora la sensación de no querer volver a ser el secundario que era antes de 2022. El día después de la decisión de Le Pen de seguir adelante en la carrera hacia el Elíseo, su cara mostraba una tensión insoportable. “Es natural que cada uno de nosotros tenga su propio carácter; a veces tenemos sensibilidades, palabras o formulaciones que pueden diferir”, reivindicó una vez más durante una entrevista televisada, el sábado 29 de agosto, en la feria de Châlons-en-Champagne, donde celebró la puesta en escena de su comienzo de curso político.
Más grietas se abrieron públicamente el pasado domingo, aunque las fricciones soterradas venían desde tiempo atrás. Ocurrió tras la intervención de Jean-Philippe Tanguy, diputado del RN y mano derecha de Le Pen en la Asamblea Nacional, en un programa de televisión. El responsable de Economía del partido aseguró entonces que el RN tenía intención de “combatir la ideología islamista” y de “sancionar el uso del velo, también en solidaridad con todas las mujeres del mundo que se ven obligadas a llevarlo y que mueren por tener esa libertad”.
No estaba clara la propuesta. Pero luego insistió: “Si hay mujeres que llevan el velo cuando está prohibido, recibirán una multa”. Y añadió que la propuesta que defiende el RN ―especialmente el ala más cercana a Marine Le Pen― “cuenta con el apoyo del 60% al 70% de los franceses”. Bardella, al igual que otros cargos electos, consideró en su momento que esto podría suponer un handicap electoral. “No lo veo”, explicó durante un seminario de precampaña celebrado en abril. “Bardella tiene una concepción más pragmática de la política y esa medida podría ser muy perjudicial en la campaña”, señala un dirigente del partido a EL PAÍS.
La idea no es en absoluto nueva dentro del programa de Marine Le Pen. La propone desde 2012 y da la sensación siempre de ser una cortina de humo para tapar otras debilidades del partido ante su electorado más radical. Pero esta vez provocó una oleada de reacciones contrarias por parte de los adversarios de la candidata del RN, desde Jean-Luc Mélenchon hasta Bruno Retailleau, nada sospechoso de ninguna tibieza contra el islam y la inmigración. El asunto tomó un cariz complicado cuando varios dirigentes del RN, como Andréa Kotarac, matizaron el anuncio al día siguiente y afirmaron que en realidad no habría “multas inmediatas para las mujeres con velo al día siguiente de las elecciones”.
El propio Jordan Bardella entró en el debate. “No se trata de establecer una policía de la vestimenta. En primer lugar, serán los franceses quienes decidirán si quieren o no una medida de este tipo mediante un referéndum”, matizó. El hipotético primer ministro de Marine Le Pen retomó entonces la propuesta del partido: organizar un referéndum que contenga varias medidas contra “la ideología islamista” durante el quinquenio, después del referéndum sobre inmigración que el RN quiere organizar al mismo tiempo que las elecciones legislativas, si llegara al poder. O sea, un ya veremos político en toda regla.
Marine Le Pen intentó zanjar luego el debate en la red social X. Aunque el incendio ya se había producido. “Someteré a los franceses mediante referéndum una gran ley de lucha contra las ideologías islamistas, con numerosas medidas contundentes, incluida la penalización del velo islamista en el espacio público”, afirmó.
AI outlook — possibilities, not facts
Jordan Bardella asumirá un papel más destacado en la dirección del Reagrupamiento Nacional tras las elecciones legislativas, incluso si Marine Le Pen no gana la presidencia.
Likely · Within months
El debate sobre la prohibición del velo islámico en espacios públicos seguirá generando divisiones internas en el RN y será utilizado por opositores para atacar la imagen del partido.
Very likely · Within weeks

The Civil Guard informed Judge María Tardón that it did not have prior data on the size of the illegal entry of 80,000 people through Ceuta on July 30 and 31, contradicting the National Police report that does mention alerts and Moroccan participation.

The Spanish Government considers strange the CENIF report that points to Moroccan police as guides of the massive entry of 80,000 immigrants in Ceuta on July 30, denounces an interested leak of the documentation and affirms that there is no conclusive evidence of Morocco's involvement, while the National Court evaluates its competence to investigate the facts.
Donald Trump pressured the Federal Reserve to sharply cut interest rates at its September 15-16 meeting, threatening to halt trade with countries with which the US runs trade deficits if it does not agree. The ultimatum came after a stronger-than-expected jobs report, which increases the odds of a rate hike to combat inflation. Trump accused the Fed of hurting the U.S. with high rates and defended his authority to act on court decisions on tariffs.

The AfD would obtain 41% of the votes in Saxony-Anhalt according to a ZDF survey, approaching five points from the absolute majority and raising the possibility of forming a government if it achieves an absolute majority or with the support of the BSW, while the cordon sanitaire and the positions of the CDU, Die Linke and BSW generate uncertainty about governability.

Iceland has refused in a referendum to resume negotiations to enter the European Union, following the example of rich countries such as Norway and Switzerland, which also remain outside despite being closely linked to the EU. The result reopens the debate on the attractiveness of the EU among the most prosperous countries and the future of European enlargement.

Begoña Gómez, wife of the President of the Government Pedro Sánchez, has presented a new defense brief signed by her lawyer Jaime Campaner, in which she requests her acquittal in the case for influence peddling and embezzlement related to the extraordinary professorship she promoted at the Complutense University of Madrid. Gómez denies having used his condition to influence the creation of the chair, obtain private benefits or appropriate software developed within the framework of said project, and argues that his actions were functional and provisional to protect the domain until it could be registered in the name of the UCM.