El candidato ultraderechista busca la presidencia regional en un estado donde las encuestas le otorgan hasta un 43% de los votos.
AI-generated summary
La AfD ha crecido electoralmente desde 2013 pero ha sido aislada por los demás partidos mediante un cordón sanitario. Sajonia-Anhalt es un estado con 2,1 millones de habitantes en el este de Alemania.
La ultraderecha alemana está eufórica. El partido Alternativa para Alemania (AfD) presume de un nuevo rostro que podría reportarle su primera presidencia regional, tras años de crecimiento en las urnas desde su fundación en el 2013 sin que ello se tradujera en acceso al poder debido al cordón sanitario que le aplican los demás partidos. Ulrich Siegmund, candidato en las elecciones del land oriental de Sajonia-Anhalt, que se celebran el 6 de septiembre, puede cosechar hasta el 43% de votos, según el último sondeo del instituto Pollytix.
La AfD se quedaría así a las puertas de la mayoría absoluta que le permitiría esquivar el Brandmauer (cortafuegos, como llaman en Alemania al cordón sanitario) y poder gobernar sin necesidad de aliados. Pero los ultras no desmayan, pues la aritmética encierra otra vuelta de tuerca. Siegmund saborea la posibilidad de que el umbral mínimo requerido del 5% reduzca el número de partidos con representación parlamentaria. Si así fuera, la distribución de escaños podría otorgarles con ese porcentaje el control del hemiciclo de Magdeburgo, capital de este land poco poblado de 2,1 millones de habitantes.
En la carpa del partido instalada en Olvenstedter Scheid, un área comercial periférica de Magdeburgo, simpatizantes entusiastas hacen cola para fotografiarse, hablar brevemente y recibir un autógrafo de Ulrich Siegmund. A sus 35 años, este antiguo técnico comercial, diputado regional desde el 2016, está haciendo una campaña de proximidad con pequeños encuentros, siempre bienhumorado y afable, flanqueado por guardaespaldas fornidos.
“¡Hola, buenos días!”, dice en español con una amplia sonrisa al conocer la nacionalidad de la reportera. Pero nada de preguntas y respuestas. “Este es un encuentro con los ciudadanos, estoy aquí para ellos”, prosigue ya en alemán, para zanjar el asunto. En la cola para saludarle abundan las banderas alemanas y hay familias con niños muy rubios. Su campaña es así: apenas protagoniza mítines en sentido estricto, y casi nunca da discursos largos. En Instagram tiene medio millón de seguidores y en Tiktok 750.000, casi tantos como el canciller, Friedrich Merz.
Dos mujeres de mediana edad salen de la carpa entusiasmadas y se avienen a conversar. “Me gusta, acabo de conocerle personalmente, espero que sea presidente de Sajonia-Anhalt”, dice una. “Voy a votar azul [el color de la AfD], por la paz, por la libertad y por nuestro pueblo; es lo mejor para Alemania”, dice la otra. “No queremos más inmigrantes”, sentencian.
Antiguo y breve militante de la democristiana CDU, el partido de Merz, antes de afiliarse a la AfD, el candidato de Sajonia-Anhalt sonríe mucho pero presenta oscuras credenciales. En noviembre del 2023 participó en una reunión de neonazis y extremistas en Potsdam en la que el identitario austriaco Martin Sellner glosó un plan de remigración, vocablo ultra que significa obligar a la población de origen extranjero, incluidos aquellos con nacionalidad alemana, a abandonar el país.
En público, Siegmund defiende ahora la deportación de “solo ilegales y delincuentes”, junto a un recorte drástico de derechos de los migrantes y un rechazo del islam, en la línea general del partido. En la escuela quiere clases que refuercen una visión nacionalista de la historia alemana, y más lengua rusa en las aulas, otra señal de la querencia de parte de la AfD hacia Rusia, heredada de la época de la RDA. Según el semanario Der Spiegel, varios de sus colaboradores formaron parte de Juventud Alemana Leal a la Patria, grupúsculo neonazi prohibido en el 2009.
Der Spiegel llevó ese reportaje a su portada con foto de Siegmund y el titular “El hombre más peligroso de Alemania”, una frase que la AfD utiliza ahora como propaganda electoral. Se imprimen camisetas con la frase y simpatizantes piden a Sigmund que les firme fotocopias de la portada. El candidato se fotografió también exultante con varios ejemplares.
Junto a la carpa de Olvenstedter Scheid, hay también algunos motoristas ataviados en cuero. Siegmund suele ir a concentraciones de motos históricas en las que monta una Simson Schwalbe KR 51/1, la moto de la extinta RDA comunista, de la que la actual Sajonia-Anhalt formaba parte. Nació en Havelberg en 1990, un año después de la caída del muro de Berlín, pero explota como propia la fibra del orgullo del este y del orgullo alemán en general. Hasta ahora, la combinación de ideario clásico de extrema derecha y reivindicación del este le está dando buenos réditos.
AI outlook — possibilities, not facts
Elecciones regionales en Sajonia-Anhalt el 6 de septiembre.
Very likely · Within weeks

Tras la reapertura del tramo entre la M-30 y el paseo de Extremadura, el Ayuntamiento de Madrid prevé completar el túnel de la A-5 en diciembre. Se planea un corte de tráfico durante el puente de la Inmaculada para eliminar la última rampa de acceso.

Sumar enfrenta críticas por su falta de visibilidad y liderazgo durante la crisis migratoria en Ceuta. Mientras sus principales figuras han estado ausentes, Izquierda Unida ha tomado la iniciativa con un discurso crítico hacia Marruecos y el Gobierno.

El Gobierno de España declara la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta y establece un mando único bajo el ministro Ángel Víctor Torres para gestionar la crisis migratoria, que mantiene los servicios públicos de la ciudad bajo una fuerte presión.

El presidente Donald Trump declaró que Irán colapsa ante nuevas sanciones económicas anunciadas por el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Teherán, por su parte, rechaza dictados externos y exige que el agresor rinda cuentas por la guerra.

Alberto Núñez Feijóo y el PP critican a Pedro Sánchez por convocar tarde el Consejo de Seguridad Nacional tras la crisis migratoria en Ceuta. El partido propone un mando único, el despliegue de Frontex y medidas de refuerzo fronterizo y legal.

El Gobierno de EE. UU. ha lanzado la 'Operation Economic Outcast', una estrategia para asfixiar económicamente a Irán mediante sanciones a terceros países que comercien con el régimen, incluyendo a China, en un intento por romper el bloqueo diplomático actual.