
Informes de inteligencia militar y policial advirtieron de una entrada masiva de migrantes y riesgo de colapso antes del 30 de julio
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La inteligencia militar y policial advirtió en julio de una entrada masiva de migrantes en Ceuta para el 30 de julio, con riesgo de colapso inmediato. El Gobierno negó inicialmente la magnitud de las alertas, pero informes internos confirmaron el peligro extremo.
Sí hubo alertas previas sobre la magnitud de la crisis de Ceuta. Sí hubo avisos contundentes e inequívocos sobre lo que se avecinaba. Y no uno, sino dos. Cuando menos. Sí hubo, incluso, información policial marroquí que sirvió para activar las alarmas al otro lado de la frontera. Pero no se reaccionó a tiempo, ni con la contundencia suficiente. A pesar de que el Gobierno lo niega, sí hubo informes críticos que apuntaban ya la magnitud «masiva» del «colapso» que se avecinaba de manera «muy probable». Los dos informes de inteligencia claves de la crisis ceutí, a los que ha accedido en exclusiva EL MUNDO, así lo demuestran, sin margen para la duda y sin margen para la justificación política, pues su contenido es tan crucial como palmario.
El primero de los dos informes en poder de este diario es de la inteligencia militar, que alertó el 27 de julio de que la «entrada masiva de migración irregular» en Ceuta el día 30 se valoraba como «muy probable». Y tres días después, justo antes de la avalancha, la Policía Nacional advirtió, en una nota informativa interna, del «riesgo extremo de colapso» con «carácter inmediato». La palabra «extremo» aparece en mayúsculas, subrayada y en negrita. «Carácter inmediato», en negrita y subrayado.
Es la primera vez que se hace pública una alerta de «entrada masiva» a Ceuta. Y es la primera vez que se conoce una alarma sobre el «colapso» que habría de acontecer de manera «inminente» en la ciudad autónoma, y que aún perdura. Hasta ahora, el Ejecutivo ha defendido que los avisos no reflejaban la «magnitud» del asalto fronterizo, con más de 70.000 inmigrantes franqueando la frontera de El Tarajal y entrando en una ciudad donde viven 83.500 personas. Así lo dijo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el 28 de agosto en el Congreso. Con dicha afirmación se enfrentaba a Margarita Robles, ministra de Defensa, quien siempre ha defendido que sí hubo avisos e inteligencia.
El lunes 27 de julio, tres días antes de la «violación de la integridad territorial de España» -como lo definió Pedro Sánchez-, el Regimiento 32 de Guerra Electrónica del Ejército de Tierra (REW 32), con sede en Sevilla, avisó al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) de que agentes de policía de frontera de Marruecos habían detectado ya la posibilidad cierta de la avalancha migratoria, y ordenan que nadie abandone su puesto en el lado marroquí de la frontera. La información de esos agentes es que se podría producir una gran entrada de inmigrantes en Ceuta o la noche del 29 o el día 30 de julio, «aprovechando la festividad del Día del Trono en Marruecos».
El CIFAS tomó muy buena nota de esta información primaria y sobre el terreno, y la elevó a los superiores el día 29 como informe de análisis ya apuntalado. Es decir, hay un tercer informe en esta línea de aviso. Ese documento sigue una cadena de mando: subdirector del Centro, director y JEMAD (Jefe del Estado Mayor de la Defensa).
Por tanto, Robles tenía razón cuando aseguró que había análisis de inteligencia previos -que ahora sabemos que, además, eran muy asertivos- sobre la posibilidad de una «entrada masiva» en suelo ceutí. Así lo demuestra el quinto y último punto del informe del REW32, reproducido junto a estas líneas.
Esto implica que miembros de la Policía marroquí conocían los planes de los inmigrantes, pero sus mandos no activaron el cierre de la frontera, como sí hicieron el 15 de agosto. Después, se ha demostrado que muchos gendarmes marroquíes participaron activamente en la operación, e incluso incurrieron en un «guiado activo» de las personas que entraron.
Hay que aclarar que el Regimiento de Transmisiones 32 es una unidad del Ejército de Tierra que tiene a su cargo «la operación de sistemas de transmisiones muy específicos contribuyendo a la acción conjunta de las Fuerzas Armadas, en colaboración con los sistemas de otros ejércitos». Su información resultó vital para que el CIFAS se anticipara a lo ocurrido.
Tres días después de esa alerta con información de agentes fronterizos marroquíes, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras emitió un informe poco antes de que se produjese la entrada masiva -y por tanto, durante la mañana, ya que el asalto se convirtió en masivo a las 11 horas, según Defensa-. En él, incidía en que «el nivel de riesgo» de la alerta pasaba a ser extremo». De nuevo, esta última palabra estaba escrita en mayúsculas y en negrita.
Cabe preguntarse por qué, si la Inteligencia de la Policía Nacional y del Ejército habían alertado con tanta claridad, el Gobierno no desplegó aquel día al Ejército en Ceuta hasta última hora de la tarde. Y por qué sólo había nueve guardias civiles desplegados, como informó este diario. En el momento en que miles de personas comenzaron a cruzar desde Marruecos, el Instituto Armado contaba con apenas cinco agentes en tierra en la frontera y con cuatro efectivos del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS), los buceadores. A estos últimos, se sumó su jefe, pese a que se encontraba de baja. El dispositivo se vio completamente sobrepasado y la presión sobre la frontera no dejaba de crecer. Este escenario insólito empujó a los 15 guardias civiles que había en la Comandancia de Ceuta a cerrar las instalaciones para desplazarse a la frontera y reforzar el dispositivo e intentar contener así la entrada.
Por la mañana de ese mismo día, el CENIF emitía su nota informativa interna, que arrancaba así: «A través del grupo de investigación en Fuentes Abiertas, ha obtenido información sobre un riesgo extremo de colapso a causa de las entradas irregulares de migrantes en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, previsto con carácter inmediato».
¿Qué información tenía la Policía? «En el día de ayer se envío a los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla una previsión de escenarios sobre los sucesos que podrían acontecer en el día de hoy. La información obtenida en redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea muestra que se está llevando a cabo un llamamiento masivo a la movilización de estos migrantes con el objetivo de llevar a cabo una entrada irregular en territorio nacional pasando el nivel de riesgo de esta alerta a ser extremo. Se traslada esta información exclusivamente a los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla, ya que la información obtenida se refiere a estas ciudades autónomas».
Después, el documento avisa de que la cosa puede empeorar, incluso: «Desde este Centro se comunica que, en caso de producirse novedades relevantes al respecto, se remitirán nuevas notas informativas que amplíen la información aportada hasta este momento».

Sara Netanyahu insinuó que Yair Golan sabía del ataque de Hamás del 7 de octubre, lo que llevó a Golan a amenazar con una demanda de 2,5 millones de shékels por difamación. Las teorías de complicidad interna resurgieron antes de las elecciones israelíes del 27 de octubre, con acusaciones cruzadas entre la familia Netanyahu, militares y la oposición sobre la responsabilidad del fracaso de seguridad.

La jueza María Tardón encargó una investigación policial sobre el asalto de 80.000 personas a la frontera de El Tarajal en julio, evitando interferencias políticas al comisionar directamente a agentes del CENIF y la Guardia Civil. El informe señala a Marruecos como responsable, mientras el Gobierno español niega su participación y busca desviar la culpa hacia otros actores, pese a las advertencias previas de sus fuerzas de seguridad y autoridades de Ceuta.

Pedro Sánchez comparece en el Congreso para defender la versión oficial del Gobierno sobre la entrada de 72.000 inmigrantes en Ceuta, mientras crece la presión de la oposición y sus socios parlamentarios, que citan un informe policial que señala una mano marroquí en la crisis y exigen transparencia y respuestas contundentes.

La defensa del expresidente venezolano Nicolás Maduro pidió desestimar el caso penal en su contra en EE.UU. alegando inmunidad soberana; también solicitó descartar el cargo de conspiración por narcoterrorismo. El juez fijó audiencia para el 17 de noviembre y el juicio está previsto para junio de 2027.

El Ministerio del Interior intentó disipar las sospechas de que Marruecos estuvo detrás de la invasión de Ceuta los días 30 y 31 de julio, pero su comunicado generó más confusión que claridad. Según un informe policial de 55 páginas conocido por EL MUNDO, los agentes señalan indirectamente a Marruecos, destacando el 'guiado activo' de sus gendarmes en la avalancha humana, la existencia de una planificación previa y la presencia de agentes uniformados y no uniformados que dirigieron la masa. El informe describe un ataque estratégico con el objetivo de colapsar la gestión fronteriza y eliminar la capacidad de respuesta de España, vinculando el episodio con entradas masivas de 2021 y 2024, y advirtiendo sobre un posible acto de contraofensiva de inteligencia.

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