El USS Abraham Lincoln llega a Pattaya para un descanso tras misión prolongada
Quick Look
El portaaviones USS Abraham Lincoln arribó a Pattaya, Tailandia, tras 286 días de misión cerca de Irán, permitiendo a sus 5.000 marines descansar en la ciudad conocida por su vida nocturna, aunque con restricciones de horario y movimiento; autoridades tailandesas aseguran que la prostitución es ilegal pero toleran el acceso a Walking Street hasta las 2:00 a.m., mientras esperan un impulso económico para el sector turístico aún afectado por la pandemia.
AI-generated summary
Why It Matters
El USS Abraham Lincoln había estado desplegado durante 286 días en operaciones cerca de Irán, tras una misión prolongada que generó quejas de familias de tripulantes por daño psicológico, deficiencias de higiene y alimentación, lo que podría haber influido en la decisión de hacer escala en Pattaya para permitir el descanso de la tripulación.
¡Bienvenido, Mister Lincoln! Pattaya, meca mundial del turismo sexual, lleva una semana larga esperando la llegada del portaaviones USS Abraham Lincoln a su vera. Sus cinco mil marines, la mayoría veinteañeros, llevaban 286 días de dura misión en alta mar, no demasiado cerca ni demasiado lejos de Irán. El Día D, del desembarco en Tailandia, llegó por fin este miércoles por la mañana. Su industria del entretenimiento -de todo tipo- los recibe con los brazos abiertos y carteles de bienvenida en sus puntos más calientes. Desde las fuerzas vivas a los vivales, en un remedo de Bienvenido Míster Marshall.
Eso sí, las autoridades se han creído en la obligación de proclamar que Pattaya, deslices aparte, es una ciudad decente y que la prostitución es ilegal en Tailandia, por mucho que el resto del mundo pueda pensar lo contrario. Dicho esto, han asegurado que la marinería estadounidense es libre de acudir a Walking Street -la calle principal de los bares de alterne, a rebosar de ofrecimientos- pero “solo hasta las dos de la madrugada”.
A esa hora saldrá el último de los 40 autobuses que, 23 horas al día, ejercerán de lanzadera entre la zona de bares y los hoteles donde se aloja la tropa, a 20 kilómetros, hasta el domingo. Seiscientos policías tailandeses velarán por su seguridad. Y los comandantes estadounidenses -que mantendrán la autoridad sobre sus hombres- por la de propios y extraños. Contribuirá a ello la prohibición de motos náuticas -con o sin paracaídas adosados- durante estos días.
La libertad de movimiento de los marines tampoco es absoluta. Sobre el papel, les está vetado desfogarse en las calles 6 y 7 -donde cada cervecería acaso es un burdel- así como pisar farmacias o dispensarios de cannabis. Pero tienen carta blanca para acercarse a Walking Street, avenida con una reputación no mucho menos pecaminosa.
En Walking Street las chicas son guerreras, pero los marineros del USS Lincoln no están indefensos. Acudirán flanqueados por la marinería del destructor lanzamisiles USS Frank E. Petersen -atracado en Si Racha. Mientras que el USS Robert Smalls podría echar el ancla frente a Map Ta Phut. Todos ellos puertos estratégicamente cercanos a Pattaya, como Laem Chabang, el elegido por el USS Lincoln.
Si el asueto tropical es agua de mayo para la marinería, también esta lo es para el sector, cuando aún colea la temporada baja de lluvias, en un año flojo. El turismo en Tailandia, además, no ha vuelto a recuperar el vigor anterior a la pandemia.
Bares y restaurantes esperan una lluvia de dólares que por lo menos compense los desastrosos meses de marzo y abril, cuando los aeropuertos de Dubái, Qatar o Abu Dabi dejaron de bombear turistas a Tailandia. Precisamente a raíz de la agresión contra Irán coprotagonizada por la armada de EE.UU.. En ella intervinieron luego las decenas de cazas que alberga el propio USS Lincoln, enviado a aquellas aguas desde Guam.
Este portaaviones saltó a las portadas el mes pasado después de que familiares de tripulantes se quejaran del daño psicológico provocado por la misión inusitadamente prolongada, con el añadido de deficiencias de higiene y alimentación. Un cóctel que habría provocado un gran número de episodios de ansiedad, depresión e incluso algún intento de suicidio. La denuncia de las familias podría haber desencallado la decisión de mandar a casa al USS Lincoln, pasando antes por Pattaya.
Esta ciudad de vacaciones queda muy lejos de EE.UU., pero para la Navy tiene algo de vuelta a casa. La cercana base naval de Sattihap y la aérea de U-Tapao, muy activas durante la guerra de Vietnam, están en el mismo origen de Pattaya como capital del pecado. Con el aliciente de estar a dos horas de Bangkok.
“Nuestra llegada a Laem Chabang proporciona a nuestros marines una oportunidad bien merecida para descansar y cargar baterías”, ha declarado el almirante Robert E. Loughran, resaltando la larga alianza con la sociedad tailandesa. “Esta escala nos ayudará a obtener un conocimiento mutuo más profundo”, ha añadido el capitán Dan Keeler.
En realidad, no todo iba tan mal a bordo del USS Lincoln. Los wáteres, por ejemplo, siguen funcionando, a diferencia de lo sucedido con el USS Gerald Ford -el más moderno de su armada- que tuvo que abandonar el teatro de guerra para no volver, debido a los tremebundos atascos en sus retretes.
Había motivos para ello, al saberse objetivo legítimo para Irán, sobre todo tras el hundimiento cerca de las costas de Sri Lanka de la fragata IRIS Dena, buque escuela iraní que volvía de unos ejercicios multinacionales en India. Motivos adicionales al comprobar cómo las defensas antiaéreas no impidieron que al menos 17 bases estadounidense en Oriente Medio fueran vapuleadas por misiles iraníes.
Sus portaaaviones pueden infligir un daño inconmensurable -el mismo USS Abraham Lincoln ha entrado en combate- pero ya no son invulnerables, por ejemplo, a una combinación de enjambres de drones y misiles supersónicos. Algo que aconsejó muy pronto mantenerlos a más de mil millas de la costa iraní.
Algunos aliados asiáticos de EE.UU. se han quejado de que el envío de recursos militares al mar Árabigo ha desguarnecido su flanco. Con el grupo de combate del USS Lincoln amarrado junto a Pattaya deberán guardar silencio temporalmente. Por días o por horas.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
El USS Abraham Lincoln partirá de Pattaya hacia su próximo destino antes del domingo, siguiendo el horario de los autobuses lanzadera.
Very likely · Within days
Las autoridades tailandesas mantendrán el despliegue de 600 policías para garantizar la seguridad durante toda la escala del USS Lincoln en Pattaya.
Very likely · Within days
Los comerciantes de Walking Street y zonas cercanas experimentarán un aumento significativo en los ingresos durante la estancia de los marines.
Likely · Within days
Open Questions
- ¿Cuánto tiempo permanecerá el USS Lincoln en Pattaya antes de regresar a su base?
- ¿Qué medidas específicas se están tomando para abordar los problemas de salud mental reportados por las familias de los tripulantes?
- ¿Cómo afectará la presencia de la flota estadounidense en la región a las relaciones con Irán y otros países de Oriente Medio?
- ¿Se repetirán escalas similares en Pattaya para otras unidades de la flota estadounidense en el futuro?




