
Manifestantes exigen una huelga general y denuncian el alto precio de los alquileres y el 'rentismo'
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El Congreso de los Diputados rechazó dos decretos de vivienda aprobados previamente por el Consejo de Ministros, lo que ha generado una ola de protestas en toda España. El Sindicato de Inquilinas ha convocado manifestaciones en más de 50 ciudades, con el objetivo de presionar para una huelga general y denunciar el alto precio de los alquileres y la especulación inmobiliaria.
La oleada de indignación por la situación de la vivienda no cesa y sigue imparable. Después de que este viernes el Congreso de los Diputados rechazara los dos decretos de vivienda que habían sido aprobados por el Consejo de Ministros, miles de personas -70.000 según Delegación de Gobierno y 500.000 según los convocantes- han tomado el centro de Madrid este sábado para protestar por las promesas incumplidas, por la inacción de los gobernantes y para seguir luchando "contra el rentismo" y al alto precio de los alquileres. La de la capital ha sido la más masiva de la jornada, aunque el Sindicato de Inquilinas ha organizado manifestaciones hasta en otras 50 ciudades del país. Todas ellas, además, con el mismo objetivo: avanzar hacia la huelga general.
Irene, de 29 años, forma parte de los miles de jóvenes que, junto a la acampada de Sol, han decidido protestar en la capital. "Salimos a las calles porque es importante tener conciencia de clase y que todos tengamos derecho a una vivienda", asegura a 20minutos junto a su compañera Ariadna, también de 29 años: "No puedo ser que el sueldo que tenemos la mayoría de los jóvenes, que no son sueldos desorbitados, nos suponga el 70% del alquiler. A ellos hay que sumar comida, gastos...no nos dan los números".
Ambas, como muchos de los presentes en la manifestación, viven de alquiler pagando un precio desorbitado por su vivienda. Y ya el hecho ser propietarias es algo que les parece incluso inalcanzable: "Tener un piso en propiedad es algo que vemos muy lejano", comenta Ariadna. "Es algo totalmente imposible", añade Irene. Al igual que millones de españoles, este viernes estuvieron atentas a lo que decidía el Congreso de los Diputados sobre los decretos. Su rechazo, sin embargo, lo sintieron como "una decepción esperada". "Se veía venir, pero siempre hay un poco de esperanza", cuenta Irene.
Por todo ello, consideran que el paso ahora es ir hacia la huelga general que está reclamando el Sindicato de Inquilinas pero, pese a todo, no se muestran muy optimistas de cara a que el futuro pueda cambiar: "Por desgracia, pese a toda la movilización que está habiendo no tiene pinta que vaya a cambiar mucho la cosa", declara Ariadna. "Vamos abocados a unas elecciones generales donde creo que por desgracia va a salir algo mucho peor de lo que hay ahora. Realmente da miedo lo que viene", añade de igual forma Irene.
Su testimonio es parecido al de los miles que han salido este sábado de las cuatro cabeceras que había organizado el Sindicato de Inquilinas y que han desembocado finalmente en Cibeles, una manifestación masiva que ha ocurrido sin incidentes y donde personas sacudiendo las llaves de sus casas en alto ha vuelto a ser la imagen de la jornada. Entre pancartas como 'alquileres justos' o 'por una vivienda asequible' y gritos por una huelga general, los manifestantes han seguido criticando la gestión de los últimos ocho años de Gobierno, pero también del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid. Asimismo, han vuelto a reclamar la renovación automática de los alquileres o un tope a los precios.
"Esto lleva ya años intentando explotar y tenía que explotar por algún lado", opina Colmo, de 29 años, quien se muestra molesto porque el problema de la vivienda "lleva años arrastrándose en España". "Los fondos buitres son una parte del problema que ahora ha salido a la luz con el caso de Maricarmen. Esto nos afecta a todos y aquí estamos muchos ciudadanos de ideología distinta", explica Colmo, que ha decidido acudir a la manifestación junto a su grupo de amigos, todos ellos afectados también por los altos alquileres y la imposibilidad de comprar una vivienda.
"El problema del rentismo es algo que afecta a muchos ciudadanos y no solo a jóvenes, sino a mucha gente mayor. Ayer vi en la televisión a una mujer de 60 años que vive de alquiler aún. Hay gente que quiere hacernos creer que no se puede vivir de alquiler si eres mayor, o que si eres mayor y vives de alquiler es porque te lo puedes pagar. Lo cierto es que hay mucha gente que con un único salario no se lo puede permitir", añade.
La decepción es visible también en su rostro cuando es preguntado por el rechazo de los dos decretos: "Yo creo que todos nos esperábamos al menos el primero...". Ahora, tras ello, se pregunta qué pasos se van a seguir: "Lo que no sabemos es cómo va a seguir esto después, si se va a levantar la acampada o si va a seguir viendo manifestaciones. Tenemos que esperar si se convocan las elecciones, pero los que estamos aquí vamos a seguir aquí dando la cara y luchando".
"Ya hace falta una huelga general"
Al igual que los jóvenes, las calles han contado este sábado con muchas familias y personas más mayores. María José, de 66 años, ha acudido a manifestarse "por la vivienda, por la sanidad y por las escuelas infantiles", pero sobre todo para manifestarse por la situación del alquiler: "Tengo personas cercanas que no pueden seguir así. O comen o pagan", resume.
En su caso, también critica abiertamente lo ocurrido este viernes en la Cámara Baja: "No se puede permitir. Nos quedamos un poco planchados. Es indigno que la gente se tenga que echar a la calle para manifestarse por una vivienda digna y que nos hagan esto... todo es indignante". El camino que reclama, por tanto, es ir a la huelga general: "Ya hace falta".
Marisa, de 77 años y Francisca, de 78, no han dudado tampoco en apoyar la manifestación. "Esto tenía que saltar por algún lado porque todo es ya imposible", opina Marisa. "Hay que manifestarse por los fondos buitre y por los grandes propietarios", dice Francisca, también indignada por todo lo ocurrido estos días, sobre todo por la caída de los dos decretos: "Yo me sentía deprimida, no podemos dejar al Gobierno desprotegido. Ahora mismo no puede hacer nada si no le apoyan los grupos". "Ya casi era de esperar, dudaba un poco de Junts, pero está clarísimo que les importa tres pepinos todo", asevera Marisa.
De cara a tomar más acciones, Francisca apoya totalmente la huelga general porque es "la única forma de demostrar la fuerza de los obreros", aunque a Marisa lo de la huelga a nivel nacional reconoce que "le parece un poco fuerte". Aun así, esperará a ver qué dicen los sindicatos mayoritarios. "Yo lo que haría sería llevar lo de Sol a los barrios que tienen este problema para reflexionar sobre la vivienda. Esto tiene que cambiar y tiene que explotar por algún lado porque no se puede mantener como está", concluye.
Otra de las que ha participado en la manifestación madrileña ha sido Noemí, de 46 años, quien a pesar de ser propietaria desde hace 15 años, ha querido acercarse de igual forma a denunciar la situación que se vive por la vivienda. "Conozco amigos, familiares, mis hermanos... todos se tienen que ir de su barrio y se tienen que ir a las afueras de Madrid. Estamos aquí por ese derecho a la vivienda, porque tiene que dejar de ser un bien especulativo; es un bien necesario y es un derecho".
AI outlook — possibilities, not facts
Se convocarán nuevas manifestaciones en otras ciudades de España en las próximas semanas.
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Likely · Within months

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