La sucesión de Christine Lagarde en el Banco Central Europeo desata la carrera sucesoria
La publicación de las memorias de la presidenta del BCE para enero de 2027 alimenta los rumores sobre su salida anticipada y abre las quinielas en Europa.
Quick Look
- Christine Lagarde alimenta los rumores sobre una salida anticipada del Banco Central Europeo con el anuncio de su autobiografía para enero de 2027.
- La carrera por su sucesión moviliza a varios candidatos en Europa, incluido el español Pablo Hernández de Cos.
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Why It Matters
El mandato oficial de Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo finaliza en octubre de 2027.
Las primeras memorias de Christine Lagarde (París, 70 años) están en el horno. La editorial británica Atlantic Books anunció esta semana que ha adquirido los derechos de la autobiografía de la que ha sido primera mujer en muchas cosas: ministra de Finanzas de Francia, presidenta del Fondo Monetario Internacional y, actualmente (pero no por último), del Banco Central Europeo. El título suena justo, Lady First (un juego de palabras en inglés sobre primera dama, damas primero y la primera mujer), y la fecha de salida a la venta resulta clave para las guerras de poder en Europa: 28 de enero de 2027. Se trata de una pista más, por si falta alguna, de que Lagarde planea dejar el puesto en los próximos meses con la vista puesta en nuevos horizontes.
La carrera por la sucesión de Lagarde al frente del BCE comienza sotto voce y de forma anticipada, activada por la propia francesa al dejar entrever que piensa terminar antes de tiempo su mandato, cuyo cese oficial sería octubre de 2027. Las especulaciones se aceleraron a partir del verano, a medida que Lagarde ha multiplicado las señales de un cese prematuro con el fin de aspirar a desempeñar otros papeles públicos. Puede ser en la política, en las elecciones presidenciales de Francia del próximo año, o bien en el World Economic Forum, el órgano detrás del Foro de Davos. “Ella tiene ambición de más. Piensa que aún puede emprender otra cosa más antes de retirarse y, si espera al otoño del próximo año, se puede perder cosas”, explica un directivo del eurobanco.
El 2 de julio, en una entrevista en Les Echos, respondió que era “posible” anticipar su marcha para participar en el debate público francés, una afirmación que ya llovía sobre mojado, pues los primeros rumores surgieron en invierno y fueron desmentidos sin rotundidad. El 23 de julio aseguró que, en cualquier caso, no se iría antes de 2027. Y este agosto acudió a una reunión del World Economic Forum en Ginebra donde, según el periódico suizo NZZ, se mostró “lista para servir” como próxima presidenta. Hay que tener en cuenta otra derivada: una retirada temprana dejaría en manos del Gobierno de Emmanuel Macron la apuesta francesa en la renovación del BCE, ya que las presidenciales se celebran en abril y la extrema derecha puede alcanzar el poder.
La ambigüedad sostenida por Lagarde durante todo este año ha empezado a molestar entre altos cargos del BCE, que esta semana desayunaron con otra noticia: según el periódico económico alemán Handelsblatt, la germana Isabel Schnabel, consejera responsable de Mercados y peso pesado del organismo, también se plantea abandonar su puesto antes de terminar el mandato (diciembre de 2027) para asumir otro cargo en el FMI.
España dispone, por primera vez, de un aspirante con opciones para el principal puesto, la presidencia del eurobanco. El exgobernador Pablo Hernández de Cos, hoy presidente del Banco Internacional de Pagos (BIS, en sus siglas en inglés), se sitúa entre los mejor calificados en encuestas elaboradas por Bloomberg y Financial Times, aunque aún no es candidato oficial y compite, al menos, con el holandés Klaas Knot y la alargada sombra de Alemania, que nunca ha ocupado la plaza y puede decidir dar la batalla.
Todas las quinielas, sin embargo, se antojan papel mojado, pues el puesto ha recaído muchas veces en nombres inesperados (como ocurrió con la propia Lagarde), con cartas en la manga y carambolas finales que, además, deben cuadrar un triple equilibrio: el de países representados, género y posiciones más o menos ortodoxas en cuanto a la política monetaria. Por eso es necesario mirar el conjunto de la fotografía para comprender los posibles movimientos. El órgano no renueva solo a la presidenta, sino también al irlandés Philip Lane, miembro del Comité Ejecutivo que termina en mayo de 2027; y a la consejera Schnabel, ya sea a finales del mismo año o antes, como se ha empezado a especular. Abrió el baile el relevo de Luis de Guindos como vicepresidente el pasado junio por el croata Boris Vujcic. Y la elección de cada uno impacta en el siguiente.
El Consejo de Gobierno del BCE está formado por todos los gobernadores de países de la moneda común, con voto rotatorio, y por los seis miembros del Comité Ejecutivo: presidente, vicepresidente y cuatro consejeros más, cuyo mandato es de ocho años no prorrogables. Se trata de una decisión eminentemente política: los Estados miembros deben proponer los candidatos, que el Eurogrupo discute, luego el Consejo Europeo llega a un acuerdo y emite una recomendación. Esta se debate en el Parlamento Europeo y el Consejo del BCE, para después ratificarse en el Consejo Europeo.
Posibles candidaturas
Knot, exgobernador del Banco de Países Bajos, ha recibido ya el apoyo público y oficial de su Gobierno, mientras que Berlín aún baraja si apoyar la candidatura de Joaquim Nagel, actual presidente del Bundesbank, pues este no goza de una especial sintonía con el canciller Merz. Además, Alemania ocupa ya la presidencia de la Comisión Europea con Ursula von Der Leyen, lo que, en teoría, le resta posibilidades. España ha defendido públicamente las cualidades de Cos, si bien ha rehusado formalizar su apuesta mientras Lagarde tampoco confirme su marcha.
“Conseguir la presidencia es posible pero difícil. Lo que sí sería un fracaso es que España quedase fuera de todo el Comité Ejecutivo. Por eso, aunque lógicamente no lo hagan público, deben tener un plan B para ocupar alguno de los otros puestos en liza”, afirma una fuente financiera cercana a este proceso. Berlín y París son fundamentales en las conversaciones. De momento, al Elíseo se le atribuye el interés por lograr el puesto de economista jefe, con nombres como Agnès Bénassy-Quéré, segunda subgobernadora del Banco de Francia, o la economista Laurence Boone como posibles candidatas, pero en el transcurso del juego también esto puede cambiar.
Las espadas están en alto. En una Europa con el proceso de integración sin concluir, y fragmentada por la tensiones políticas internas, el eurobanco se ha convertido en algo más que el centinela de la moneda única: es uno de los grandes poderes comunes, de independencia blindada por tratado, capaz de salvar a países en crisis, con una potencia de tiro reforzada con el paso de los años, a golpe de crisis, pandemia y shocks.
Como toda lucha de poder, la renovación del BCE se libra entre intrigas palaciegas, intercambio de cromos y sorpresas de última hora. Los contactos mantenidos hasta ahora incluyen hasta una visita del holandés Knot al vicepresidente primero del Gobierno español, Carlos Cuerpo, en Madrid, según informan dos fuentes conocedoras de la cita, si bien el Ejecutivo rehúsa responder sobre este extremo. Knot tiene manos libres para hacer una campaña que Cos, aún al frente del BIS, no puede permitirse. Y, de momento, todo transcurre en un limbo, pues Lagarde no se ha pronunciado. Este jueves se dirigirá a la prensa en Fráncfort, tras la reunión sobre los tipos de interés. Tal vez entonces comparta finalmente sus deliberaciones, o habrá que esperar a su autobiografía.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Christine Lagarde abordará su continuidad en la rueda de prensa en Fráncfort.
Likely · Within days
Open Questions
- ¿Abandonará Christine Lagarde el BCE antes de octubre de 2027?
- ¿Quién será el candidato oficial de España para presidir el eurobanco?




