Antonio Bustamante lanza Qamarero, plataforma SaaS para gestión de bares y restaurantes
Exbaloncestista sevillano crea software que integra reservas, ventas y pedidos digitales para hostelería
Quick Look
Antonio Bustamante, exjugador de baloncesto sevillano, fundó Qamarero, una plataforma SaaS que gestiona reservas, ventas y pedidos digitales para bares y restaurantes en España, con más de 2.700 clientes y crecimiento previsto a 4.000 este año.
AI-generated summary
Why It Matters
Antonio Bustamante, exjugador de baloncesto sevillano, fundó Qamarero en 2022 para digitalizar la gestión de bares y restaurantes.
“Creo que las mejores ideas, los mejores proyectos, suelen nacer para resolver un problema propio”, dice Antonio Bustamante. Durante más de una década, este sevillano del barrio de Triana, de 41 años, se dedicó profesionalmente al baloncesto y jugó en las dos máximas categorías españolas. “Con 20 años tenía algo de dinero ahorrado y con unos socios montamos una terraza de verano, un lounge en Sevilla muy, muy popular”, recuerda. Fue el primer local de lo que se acabó convirtiendo en un grupo hostelero. En su paso por el sector, Bustamante vio que coger comandas con papel y boli seguía siendo la norma, que el uso de la tecnología era aún limitado y que ahí había espacio para mejorar. Ese fue el origen de Qamarero, una plataforma de software como servicio (SaaS) para la gestión de bares y restaurantes.
Tras salir de las pistas, Bustamante estudió un máster en Administración de Empresas en Estados Unidos. En los años siguientes se dedicó a poner en marcha compañías con base tecnológica y en 2022 combinó su formación y su experiencia en hostelería para crear Qamarero. El proyecto echó a andar con los recursos de su fundador, al que se han ido sumando diferentes inversores. “Empezamos cogiendo una mochila y yendo bar por bar, hablando con el hostelero y entendiendo cuál era su problemática”, cuenta Bustamante por teléfono. Se dieron cuenta de que los dueños estaban abiertos a incorporar más tecnología a la gestión de sus negocios, pero que tenía que ser con un sistema todo en uno y compatible con cualquier dispositivo. “Ahora mismo en el mercado hay muchos software inconexos, muchos hilos, un software para cada cosa y que no se hablan entre ellos. Aparte tienen un coste mayor y suelen depender de un hardware concreto”, apunta Bustamante.
Más de 2.700 bares y restaurantes utilizan su solución paquetizada, que incluye un sistema de reservas, de ventas y cobros, comanderos y carta digital. También autopedidos y autopagos, que el propio cliente ejecuta desde su móvil mediante un código QR y que, según Bustamante, se traduce en un tique un 13% más alto. “Tuvimos una adopción bastante buena y a partir de ahí nos hemos ido expandiendo”, apunta el empresario. Su herramienta interconectada recaba y analiza la información que se pierde con el sistema tradicional y que puede ayudar al propietario a mejorar el rendimiento. Con un equipo de 45 personas, actualmente trabajan en la integración de agentes de inteligencia artificial enfocados, por ejemplo, en escandallos para recetas y abastecimientos más eficientes; en la gestión del negocio en línea o la comunicación en redes sociales. “Todo el área que estamos desarrollando en inteligencia artificial me parece que va a ayudar y facilitar mucho la vida al hostelero. Y creo que va a ser un punto diferencial muy importante para nosotros”, asegura.
La compañía suma unos 200 clientes nuevos al mes y prevé superar los 4.000 este año. “Muchas veces los propietarios de restaurantes van a otros restaurantes que tienen nuestra solución, la usan como usuarios, les gusta y nos llaman”, cuenta sobre el impacto del boca-oreja. Su principal mercado es España, donde prevén seguir creciendo, junto con Italia y Francia. El coste de su producto va desde los 119 euros al mes del paquete básico, que cubre las necesidades del establecimiento, y los 249 del plan más completo.
La compañía facturó alrededor de 2,6 millones de euros el año pasado, y en este ejercicio esperan multiplicar por dos o tres esa cifra. Del modelo, la parte operativa, asegura el director ejecutivo, es rentable, aunque su ebitda es negativo. “Estamos haciendo mucha inversión en producto, en abrir nuevos mercados y contratar a más profesionales”, explica sobre las cuentas.







